Nacional

Miguel Lerdo de Tejada… Raíz Viva

Por domingo 25 de mayo de 2014 Sin Comentarios

Por Alberto Ángel “El Cuervo”*

pag 4 el cuervo1Cuando me contactaron por medio de las redes sociales y me insistía tanto Alicia, la vocalista del grupo en la gran calidad que había, en la preparación que tenían y lo mucho que gustaba a toda la gente, debo confesar que pensé que tal vez se trataba de un grupo más que se auto ponderaba y que lo más probable era que cumplieran aceptablemente y ya. Cuando recibí las grabaciones, me sentí muy complacido con la calidad del grupo. Pero a medida que comenzamos a platicar acerca de los ideales en torno a la música y tradición mexicana, verdaderamente me entusiasmó. Mi entusiasmo creció cuando me solicitaron estar en mi programa de radio como invitados para cantar en vivo.

Debo señalar que el grupo Raiz Viva, tiene su lugar de residencia en Aguascalientes, Aguascalientes. Esto es, aproximadamente a unas cuatro horas de distancia del Distrito Federal.

—¿Seguro quieren venir al programa…?
—¡Seguro, Maestro… Nos interesa mucho porque estamos en sincronía, esa lucha que ha llevado usted en pro de nuestra tradición, nuestra música, nuestra cultura, es la misma lucha que nosotros llevamos con el grupo…
—Bueno, les pregunto porque el programa pasa de seis a ocho de la mañana y pues desde Aguascalientes…
—Nos iríamos un día antes para pernoctar allá y así no tener problema con llegar a tiempo…

Y no solamente no tuvieron problema. Llegaron extremadamente puntuales, con sus instrumentos y su atuendo tradicional… De charros ellos… De Tehuana ella luciendo las flores de seda en el hipil istmeño de todos mis recuerdos… Los comencé a escuchar y corroboré la gran calidad del grupo así como su intención de investigar acerca de nuestra música de manera sumamente responsable para conservarla lo más auténticamente posible imprimiendo a la vez un aire de frescura en cada uno de sus arreglos y ejecuciones… El programa entra al aire en punto de las seis y mi compañero locutor, Rubén Diaz Mercado, como todos los miércoles, anuncia jocosamente y con la elegancia y respeto que le caracteriza, mi presencia en “Desde el Nido del Cuervo”… De inmediato, menciono las efemérides y las novedades publicadas en La Voz del Norte como todas las emisiones. Acto seguido, menciono a mis invitados y comienzo a dialogar con ellos…

—Supongo que su repertorio abarca prácticamente a todos los grandes autores de la llamada época de oro de nuestra música mexicana…
—Pues no sé si todos, Maestro jajajaja pero sí la mayoría de los autores de gran calidad y tradición o trayectoria…
—¿Sería posible comenzar con las primeras manifestaciones de mexicaneidad en la música, es decir, interpretar uno de esos viejos sones que caracterizaban a nuestro mariachi?.

Como respuesta, comienzan con un arreglo sensacional de “El Tren” logrando el efecto de locomotora soplando en las cuerdas de los violines y les juro, mis queridos lectores, que cerrando los ojos podía uno fácilmente escuchar la locomotora de vapor con los efectos de voz en los instrumentos… “oigan señores el treeen… Qué lejos me va llevaaandoooo… Oigan los silbidos que echa cuando ya va caaaaminandoooo…” Y la emoción va en aumento… En las efemérides había mencionado a Miguel Lerdo de Tejada dada la proximidad de su aniversario.

—Y ahora, hablando de los grandes autores ¿podríamos escuchar algo de Miguel Lerdo de Tejada?
—Desde luego, Maestro… Cuál le gustaría escuchar…
—Pues mire, hay una canción escrita por el Maestro que tiene gran importancia en la historia discográfica de México, se trata de Perjura…

Mientras ellos interpretaban esta muy bella canción, volé hasta aquella época… Me trasladé hasta la tertulia donde Lerdo de Tejada alternaba con Mario Talavera, Amado Nervo y un grupo de bohemios que se reunían en alguna vivienda de quinto patio donde no había para comer pero sí un piano con el cual alimentaban la emoción de las almas bohemias y enamoradas aquellos jóvenes que con el tiempo se convertirían en gigantes de la canción tradicional mexicana… Y no estoy hablando por hablar.

Cuando tuve la fortuna de conocer en 1964 al Maestro Ignacio Fernández Esperón, Tata Nacho, me platicaba de aquellas tertulias con las que de cuando en cuando sueño despierto y dormido… Imaginemos por ejemplo, aquella reunión donde el Maestro Miguel Lerdo de Tejada, Mario Talavera y algunos más, compartían la inspiración y libación con el celebérrimo barítono italiano Titta Ruffo… Corría para entonces el año de 1909… La sociedad en el México de entonces y en el mundo en general, estaba llena de prejuicios y preceptos morales que hoy en día nos parecerían la más espantosa actitud represiva que pudiera existir…

“No seeee me olviiiiidaaaaaaa… Cuando en tus braaaaazooooos… Al darte un beeeeesoooo… Mi alma te diiiiiiiiii… Cuando a tu laaaadooo… De amor enfeeeeermoooo… Ay deliraaaaaaaanteeeee… Morir creíiiiiiii…”

pag 4 el cuervo2—¡Ah, mama mía… Ma la canzone piu bella que ho escoltato…! ¿Come si chiama?
—¿Qué dice…?
—Que cómo se llama la canción, que está preciosa…
—Pues dile… Se llama Perjura y la tenemos que cantar a escondidas porque la prohibieron…
—¡E vietato… Ma come e possibile…!

El gran barítono italiano, no podía creer que esa canción hubiera sido prohibida en su ejecución pública por considerarla de mala influencia para la moral y las buenas costumbres de la sociedad de aquel entonces…

Sí, fue prohibida por la razón de que en uno de sus versos, la canción ya de por sí con un título un tanto agresivo, Perjura, hablaba de un amante nuevo por la ligereza de la dama así como por la temática de la canción en general… Veamos el verso al que se refería la censura:

Hoy que te miro
pasar radiante
con otro amante
como yo fui
siento que mi alma
en un infierno
de amor y celos
está por ti…

En aquella reunión, me contaba Tata Nacho, Titta Ruffo pidió escuchar varias veces la canción y además solicitó a Mario Talavera le acompañara al piano la mencionada Perjura mientras él la cantaba leyendo la partitura… Tan grande fue el entusiasmo que decidió grabarla comenzando así la historia discográfica de la música popular mexicana pero en voz de un italiano… Miguel Lerdo de Tejada, nace en Morelia, Michoacán el 29 de septiembre de 1869.

Habiendo quedado huérfano de padre desde muy pequeño, fue aconsejado por su madre para que siguiera carrera eclesiástica por lo que se inscribió en el Seminario de Morelia y luego al de la Ciudad de México.

Ahí comenzó su preparación musical y decide entonces renunciar a la teología y abrazar la carrera de las armas.

Entra entonces al Colegio Militar donde estuvo dos años. Después de muchos avatares, sufrimientos y miserias, Lerdo de Tejada logra colocarse como pianista de un cabaret de la época hasta que por fin logra formar su propia orquesta. Como lo que tocaban era música mexicana, Miguel Lerdo de Tejada, decide vestirse de charro y a todos sus integrantes igual, para dirigir la orquesta recién fundada.

Esto y el repertorio popular mexicano, hicieron que Miguel Lerdo de Tejada pasara a la historia como fundador y director de la primera orquesta Típica que hubo en México. Hasta la fecha, permanece la mencionada Orquesta Típica de la Ciudad de México siendo la institución musical más antigua de América… Cabe señalar aquí que durante casi un año estuvieron sesionando en el camellón de la calle Michoacán porque las autoridades no les otorgaban una sede… Imagínese usted…

El Maestro Miguel Lerdo de Tejada compuso un sin fin de canciones que fueron extremadamente populares en su época pero tal vez las más populares y que permaneces hasta la fecha en el gusto de muchos cantantes y el público en general, sean Perjura y  Paloma Blanca. El día 25 de Mayo de 1941, lo sorprende la muerte en la ciudad de México. Pero dejaría raíz… Raíz viva…

—Raíz Viva es el nombre de este gran conjunto músico vocal… Cuando así lo dispongan, bienvenidos al programa… Hasta aquí estuvimos con ustedes “Desde el Nido del Cuervo” hasta la próxima semana…

*Cantante, compositor, escritor y pedagogo.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.