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Cuernavaca en el siglo XV Previo a la conquista española

Por domingo 19 de mayo de 2013 Sin Comentarios

Por Carlos Lavín Figueroa*

Los tlahuica habitantes de toda la región de Cuauhnahuaca estaban organizados en un grupo de veintidós pequeñas ciudades-estado ubicadas en el área poniente del presente estado de Morelos. Cada una de ellas era gobernada por un tlatoani que heredaba su título. Estos gobernantes se ayudaban por un grupo de nobles. Cuando las ciudades-estado tlahuica fueron conquistadas por los mexica, primero alrededor de 1430 y otra vez en 1450, fueron forzados a pagar tributo a las ciudades de la triple alianza Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopan. El imperio mexica dejó el gobierno local intacto y en general no se metían en sus asuntos internos mientras se cumplieran las cuotas del tributo. Esta forma de gobierno indirecto era lo normal para todo el imperio Azteca. Era la misma forma de control que usaron los romanos en su vasto imperio.

Cuernavaca

Las veintidós ciudades-estado tlahuicas como Cuauhnahuac consistían en una ciudad central rodeada por pueblos menores y sus campos agrícolas. Estas ciudades estaban construidas alrededor de una plaza pública central. Al este de la plaza se encontraba el templo-pirámide de la deidad o deidades patronas. Buenos ejemplos de estos templos-pirámides sobreviven en los sitios de Coatetelco y Teopanzolco. En el lado oeste de la plaza se encontraba el palacio del gobernante y muchas veces también a un lado de la plaza se encontraba el juego de pelota.

Todas las ciudades-estado tenían mercados periódicos, donde mercaderes profesionales, artesanos, campesinos, gente común y nobles se reunían cada cinco días a comprar y vender; unos y otros tenían acceso a la gran variedad de productos naturales y elaborados provenientes de toda Mesoamérica. Las ciudades principales del Anáhuac, como Cuauhnahuac, tenían mercado diario. Los mercaderes profesionales unían estos mercados a través de una red que se extendía más allá del Valle de Anáhuac (México).

Estas pueblos mayores más algunos menores que dependían de cada uno de ellos, estaban sujetos y formaban parte del señorío de Cuauhnahuaca y conformaban toda esta provincia.

Por no existir una escritura náhuatl que se pudiera traducir -sino glifos y pictografías- los nombres nahuas eran anárquicamente pronunciados, escribiéndose en el castellano de la época como se entendían. Sin embargo existían amplios textos pictográficos como los códices que eran sujetos a interpretación y no a una traducción precisa. El nombre de Cuauhnahuaca dado a toda la provincia, dejó de usarse cuando desaparece este señorío indígena con la formación del Marquesado del Valle y se cambia por Cuernavaca, en este nombre influyó el de la Villa de Caravaca en España, por diversas similitudes entre ambas poblaciones.

Sólo la capital Cuauhnáhuac tenía diez pueblos menores alrededor, antes de la conquista, en el espacio que ahora ocupa el Teatro José Ma. Morelos frente a la actual Iglesia de Guadalupe, estaba el Tecpan, sitio de las viviendas de los gobernantes y hechiceros. Este Tecpan estaba ubicado en este lugar que ocupaba toda esa manzana durante la Colonia, la Plaza y Capilla de San Pedro y un barrio comercial, más tarde se construyó en ese lugar el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, destruido por un incendio cuya fachada y escalinata interior todavía existen; posteriormente a sus espaldas se construyó el Teatro Porfirio Díaz, hoy Teatro Morelos.

El tianguis existió donde ahora está la Plaza de Armas, ahí se mezclaba la multitud, se juntaban los tratantes y vendedores. A todos los productos que no existían en Europa o que no conocían los españoles les llamaban “de la tierra”, como a los capulines les llamaban “cerezas de la tierra”, y a los guajolotes “gallinas de la tierra”. El tianguis no sólo era mercado como se ha sabido popularmente, también era el centro de reuniones sociales y espectáculos o de diversión, estuvo en ese lugar antes de llegar los tlahuica en el siglo XII d.C., es 600 años anterior a la conquista española y hasta 1910 estuvo en servicio algo más de 1,000 años, cuando se inaugura otro mercado.

El calendario azteca por el que se regía toda la gran región estaba compuesto de 18 meses de 20 días cada uno. Cinco días componían una semana y el año se redondeaba a 365 días con la adición del nemontemi (cinco días vacíos), una semana en que cesaba toda actividad normal, dedicada al ayuno y la abstinencia. Era más exacto que el Calendario Gregoriano europeo.

*Cronista de Cuernavaca.

Cuernavaca08

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