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Ignorancia

Por domingo 16 de noviembre de 2014 Sin Comentarios

Por Carlos Varela Najera*

pag 4 Carlos Varela Najera1Lacan es muy enfático al decir que existe en el sujeto una pasión por la ignorancia, no lo ubica  sólo como un déficit cognitivo de falta de conocimiento, sino que en su estructura anida un saber por no saber, una pasión, siguiendo a Spinoza, de ahí que el sujeto desde esa posición (ignorancia) en algunos momentos se siente cómodo sin saber sabiendo. Este no saber, funda un sujeto supuesto saber, de ahí que la función de la ignorancia sea estructural en todo sujeto que guste llamarse racional, ya que el reverso de lo racional sería lo no racional, lo que el sujeto desconoce, más eso no significa que deje de existir un saber supuesto, un saber en suspensión que tiene una incidencia a nivel inconsciente.

Es necesario entonces que frente a un no saber se funde un deseo de saber, de ahí que el saber que no se sabe despliega en el sujeto elementos acognitivos que están agazapados en lo inconsciente como un saber que no se sabe, pero que es fuente de múltiples procesos en el sujeto, el síntoma, la sublimación que se puede organizar en la creación. El saber no sabido nos viene a decir que existen procesos inconscientes en el sujeto que lo determinan, no son fuerzas oscuras sino que instalados desde lo acognitivo ocultan la verdad del sujeto con un fin, o bien múltiples fines y que agazapados en la acognicion evocan la historia de cada sujeto y lo amarran a ese saber no sabido, que está a la espera de ser descifrado.

De tal manera que la ignorancia como proceso psíquico hunde sus raíces en lo inconsciente, es mucho más amplio que el saber a secas, el saber se busca, algunas veces en las escuelas o en otros escenarios, sin embargo la ignorancia es mucho más amplia, porque poco es el saber y mucho lo que no sabemos, es por eso la importancia que la ignorancia tiene para el psicoanálisis, sobre todo porque para algunos sujetos mejor sería no saber, saber todo sería enloquecedor, sólo por dar un ejemplo, saber sobre el día y la circunstancia de nuestra muerte sería desastroso, inquietante, no podríamos vivir tranquilos, por eso es preferible no saber, o bien cuando el sujeto a nivel escolar prefiere ignorar todo lo que el psicoanálisis tiene por decir ya que este le mueve todas sus estructuras, y lo que aparece en su lugar es una resistencia o un temor angustiante.

Lacan habla de las tres pasiones fundamentales del sujeto: el amor, el odio y la ignorancia, estas regulan la existencia del sujeto, lo inscriben en la mundaneidad, lo hacen existir, la ignorancia por lo tanto viene a generar una ruptura en la versión simplista que tenemos de la conciencia, ella es insuficiente ya que la ignorancia divide al sujeto entre lo que dice saber, porque suponemos que sabe más de lo que dice, esta división despliega la pasión más que como afecto, sería una lógica.

Esta lógica enuncia un corte entre el saber y la verdad y a la vez oculta detrás de la ignorancia un saber que no se sabe, que palabras más palabras menos conocemos como inconsciente. Como psicoanalistas sabemos que la ignorancia se despliega como un residuo de goce, y en ese sentido  afecta, así como afecta lo cognitivo (como no saber), de igual manera al cuerpo, porque la ignorancia despliega montos de goce, hay que decirlo,  el goce tal como lo concebimos en la práctica psicoanalítica, es eso que separado del placer se transforma en dolor, por ejemplo cuando alguien se come un pedazo hasta que le duele el estómago, goce sería  como un acto placentero que tras prolongarse, se transforma en doloroso.

La ignorancia oculta una verdad, pero de esa verdad nada queremos saber, en sentido coloquial sería no quiero saber nada de eso, o cuando alguien niega algo no, no es eso, la ignorancia oculta algo del orden de lo indecible, y también del orden del no quiero saber eso, la ignorancia por ello instala en el sujeto una ganancia, o por lo menos se siente el sujeto a salvo de esa situación.

Entonces en la ignorancia la suposición de un saber angustia y se intenta desangustiarse no sabiendo, en ese momento es cuando el sujeto se coloca a cielo abierto en sus síntomas, cada síntoma hace presente una verdad que la ignorancia intentó acallar, pero ésta siempre nos gana la partida.

*Licenciado en Psicología y Doctor en Educación, Profesor e Investigador.

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