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Don José Agustín Cervantes Berrelleza el patriarca de La Vainilla

Por domingo 2 de noviembre de 2014 Sin Comentarios

Por Juan Manuel Velíz Fonseca*

pag 11 Juan manuel Velíz Fonseca1De acuerdo con la Constitución política de 1857, La Vainilla, como asentamiento humano, era una celaduría de la alcaldía de Ocoroni, la que hoy pertenece a la sindicatura central. De acuerdo con su toponimia significa: “Lugar donde hay plantas de vainilla o de orquídeas americanas”.  Se encuentra al norte de la cabecera municipal a sólo 38 kilómetros. Fue en esta comunidad donde nació don José Agustín Cervantes Berrelleza el día 28 de agosto de 1922. (Así aparece en su acta de nacimiento). Sus padres fueron doña Desideria Cervantes y don Jesús Berrelleza.

En 1932 se casó con la señorita Trinidad Vea Soto procreando los siguientes hijos: Roque, Israel, Jaime (+), Rosa, Alba, Gloria Emma, Ildefonso, Irma, Martha,  (+), Eva, (+), Guadalupe, (+). Siendo un adolescente  nuestro personaje se incorporó al trabajo de la parcela de su padre lo cual hacía con mucha alegría ya que lo hacía cantando canciones que él mismo componía como fue “Cada vez que cae la tarde/, ganas de llorar me dan/ o que a mi corazón  cobarde/ no lo puedo controlar/”. Otras fueron “Palomita pecho blanco”, “Mi pienso es”, “En mi pecho”, “La cubanita, “Estrella en el cielo” y otras.

El hacha, el machete, y el arado  eran sus herramientas para desmontar y arar la tierra  y ya abiertas al cultivo sembraba ajonjolí y cacahuate. Otras actividades que realizaba era el corte de palma. En los ratos libres se dedicaba a la música dando  serenatas en su propio pueblo y lugares aledaños. Para ese entonces ya se habían incorporado  sus hijos, Israel, Roque y Jaime.  En 1966, al grupo lo registran como “Los Cervantes de Sinaloa de Leyva” y lo integran don Agustín, en la guitarra, Israel, en el acordeón, Jaime, en la vihuela y también vocalista, Roque, en el guitarrón. Asimismo iban a los empaques agrícolas de la región donde los contrataban para cantar. Fue en el año de 1970 cuando deciden trasladarse a vivir en Sinaloa de Leyva, y al grupo se le unen Jaime Verduzco Sánchez, en las congas, Miguel Valenzuela Juárez, en el clarinete, Gregorio Cota Cota, en la trompeta y su hermano Rafael Cota Cota, en la batería.

Allí empieza a surgir su estilo ranchero para interpretar sus canciones, llenando plazas en el estado de Sinaloa. En 1971, se incorpora Macario Beltrán Arredondo con otra trompeta y Octavio Norzagaray como vocalista.  Graban las primeras canciones que fueron un éxito como: “Canción de amor”, “La primavera” “Estrellita del norte al oriente”, “Colorado amigo” y otros éxitos más. Su fama rebasó la frontera americana.

El grupo musical de “Los Cervantes de Sinaloa” compartió escenarios con Chayito Valdez, Lalo “El Gallo” Elizalde, Manuel Rodrigo “El Yaqui”, Paulino Vargas, Raúl Hernández y otros. También se dedicó a la política y fue dos veces  regidor. La primera siendo presidente municipal Espiridión Iturríos Forbes, periodo 1972-1974 y la segunda vez con Juan Antonio Guerrero Quintero, periodo 1981-1983. Sus deseos de superación fueron grandes y se propuso a estudiar en el ISEA obteniendo su certificado de primaria y secundaria.

Los golpes más duros que le dio la vida  don Agustín,  fueron el 18 de enero de 1981, por la muerte de Octavio Norzagaray que también era su yerno. Años más tarde, el 17 de septiembre de 1997, muere su hijo Jaime en un accidente automovilístico en Sonora. En el 2004 el H. Ayuntamiento de Sinaloa en pleno que encabezaba el Ingeniero Saúl Rubio Ayala decretó que cada 13 de junio en el Obelisco a Gabriel Leyva se entregara la medalla al mérito ciudadano “Gabriel Leyva Solano”, siendo don José Agustín Cervantes Berrelleza el primero en recibirla.

pag 11 Juan manuel Velíz Fonseca2El 31 de agosto de 2012 murió don Agustín rodeado de todos sus seres queridos dejando un legado de música a sus hijos, nietos, y bisnietos que siguen en pie de lucha deleitando con su música a quien los contrate. Sus nietos le compusieron un corrido titulado: “El patriarca de La Vainilla” que, en su parte intermedia, nuestro compañero y gran amigo, José Ángel Gómez Mora, cronista de Sinaloa de Leyva declama, lo siguiente: “Sangre  corre por mis venas/ del que me dio principios/de hombre que a duras penas/y con tantos sacrificios/se vino de La Vainilla. /Él me contó sus inicios. ¿Con qué te pago, mi viejo, todo lo que me has dado? Agarraste la guitarra/dejaste atrás el arado, / y aquellas casas de adobe. Mi origen ya no he olvidado. Eso me llena de orgullo/al contar con tu presencia/ Junto con tu viejecita/y tu linda descendencia/le damos gracias a Dios. /Para qué quiero más herencia/Quedó plasmada tu huella/Agustín Cervantes Berrelleza”.

En el panteón de “El Columpio” descansan en paz sus restos a lado de su amada esposa  que hacía un año se le había adelantado. Hoy se encuentra don Agustín cantando junto con Octavio Norzagaray “Cantándole al Cielo” y con su hijo Jaime, el éxito “Lindo Amanecer”. Júyale, júyale.

*Cronista de Sinaloa de Leyva.

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