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Hace tiempo que yo tuve una ilusión… (1968)

Por domingo 7 de octubre de 2012 Un comentario

Por Gilberto J. Lopez Alanis*

El pasado 26 de julio, hace ya 44 años que sentados en las escaleras de la entrada de la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional, Sócrates Amado Campos Lemus y el de esta remembranza, vimos pasar la manifestación de estudiantes de la Escuela Vocacional de Ciencias Sociales ubicada en la Plaza de la Ciudadela de la ciudad de México, los estudiantes marchaban rumbo al Carillón del campus de Santo Tomas, a un lado de la Escuela de Enfermería y la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, enfrente del Hospital “Rubén Leñero” de la Cruz Verde.

-Vamos le dije a Sócrates.
-Espérate, me contesto, siento que algo va a pasar.

En efecto, después del mitin de desagravio que organizaron los politécnicos por la agresión que habían sufrido tres días atrás, precisamente el 23 de julio, al entrar los granaderos defeños a la “Voca 5”, golpeando a los alumnos y los maestros, los de la protesta se enfilaron hacia la Alameda Central y al coincidir con la manifestación de los estudiantes de la UNAM, por San Juan de Letrán en el aniversario de la Revolución Cubana, fueron agredidos de nueva cuenta, desatándose a partir de ahí, un Movimiento Estudiantil de inusitadas consecuencias.

Para cuando los compañeros de la Escuela Superior de Economía regresaron, con la información de lo que había pasado, ya habíamos tomado la escuela formando el Comité de Lucha, al cual se integraron Florencio López Osuna, Fernando Hernández Zarate, Luis Solano Melendres, Efraín Reyes, Guardado, y muchos más que apenas recuerdo.

La solidaridad estudiantil con los alumnos golpeados y algunos desaparecidos, cundió en el Politécnico, sumándose en los días posteriores los Comités de Lucha de las Escuelas Superiores de Zacatenco y otros planteles, estructurándose un Comité de Huelga Estudiantil y los posteriores acontecimientos de agresión a las preparatorias de la UNAM, sumaron amplios contingentes para dar paso al Consejo Nacional de Huelga (CNH).

En el CNH, brillaron los sinaloenses, Genaro V. López Alanís (Voca 5), Gilberto Guevara Reynaga de Ciencias de la UNAM, Sostenes Tordecillas Bagasuma (Escuela Nacional de Homeopatía), Huscar Pena Inzunza de Medicina de la UNAM, Florencio López Osuna de Economía del IPN, Luis Tomas Cervantes Cabeza de Vaca, de Chapingo, Enrique Martínez de la Roca, y muchos más en diversas estructuras organizativas que le dieron vida y sustancia a la protesta estudiantil y juvenil de entonces.

Esta pléyade de jóvenes sinaloenses y muchos más de otros estados, que tras de sí agruparon miles y miles de estudiantes de todas las latitudes del país, se levantaron para protestar ante el autoritarismo y la represión con un pliego petitorio de seis puntos que se difundió en forma masiva.

El fragor del Movimiento Estudiantil, concito muchas esperanzas y anhelos populares, las manifestaciones fueron de miles de ciudadanos, se pidió el dialogo público y la solución al pliego petitorio, en respuesta, los granaderos del Departamento del Distrito Federal y los agentes de la Dirección federal de Seguridad, persiguieron brigadistas, se allanaron escuelas, locales de partidos políticos, sindicatos, sin embargo la solidaridad de la población dio impulso a las demandas estudiantiles.

La protesta estudiantil fue novedosa y moderna para un aparato de gobierno anquilosado que no supo dialogar, esos jóvenes acompañados de burócratas, obreros, campesinos, clases medias, maestros, profesionistas, intelectuales, artistas, líderes de los barrios de la ciudad de México, desbordo las formas de contención ensayadas durante tanto tiempo y pusieron en jaque una forma de gobernar que ya no respondía a las demandas emergentes de una sociedad que buscaba mejores formas de vida.

Recuerdo que ante el garrote del granadero un compañero de la Escuela Superior de Economía en pleno movimiento compuso este poema que se ha logrado rescatar.

Fueron y son muchos los acontecimientos que se vivieron, con los cuales se definió una forma de ser de aquella juventud que contemporizo con el mayo francés, con la revuelta estudiantil alemana, la brasileña, y las protestas en las universidades norteamericanas. Celebramos con entusiasmo la propuesta de Bertrand Russel, el filósofo pacifista que se adhirió a los movimientos juveniles junto con Jean Paul Sastre, Daniel Cohn Bendith y muchos más.

Los Beatles estaban en su apogeo y al compas de su música marchamos por las avenidas mexicanas, tomados de la mano con nuestras mujeres y hermanos de lucha. Vendría después la triste realidad del 2 de octubre, donde perdimos compañeros y maestros. Pero seguimos, ya nada pudo ser igual, transidos de dolor regresamos a nuestras matrias, a buscar las identidades negadas y después de conocerlas, en algo hemos contribuido a mantenerlas.

Quedan muchas cosas pendientes, las rencillas entre los dirigentes del CNH todavía afloran por su diversa filiación política, sin embargo todos, contribuyeron al proceso político de transformación que no puede detenerse.

*Director del Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa.

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Un Comentario

  • leo A.C. dice:

    Que sensacion tal mal queda al recorar tal mala situacion y en el fondo la impotencia ante el dominio capitalista que rebaza la cualquier espectativa de democracia social,ya no solo en mexico sino ante el mundo entero. y prueba significativa de un desorden y mala administracion en todos los sentidos de nuestros gobernantes.

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