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Cofradía de San Vicente de Paul en Badiraguato/1900

Por domingo 16 de junio de 2013 Sin Comentarios

Por Gilberto J. López Alanís*

Cofradia1Debemos al cronista Luis Antonio García Sepulveda, el rescate digital de la documentación histórica de la parroquia de San Juan Bautista de Badiraguato. En reconocimiento a su destacada labor La Crónica de Sinaloa, A. C. y el Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa (AHGS) le brindaron un emotivo homenaje el viernes 31 de mayo de este año, en las instalaciones del AHGS, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.

En tal sesión el regiomontano, avecindado en Culiacán, nos brindó su experiencia técnica de tal rescate y entregó al AHGS el material digitalizado de tan magnífica acción de recuperación documental, en cuatro Cds.

Al revisar los documentos digitalizados, se encuentran piezas de innegable valor histórico, sin embargo en un libro especial se encuentran manuscritas noticias de la Cofradía de San Vicente de Paul en Badiraguato de 1900 a 1902; al adentrarme en su lectura recordé el tratamiento que hice de esta asociación piadosa para el libro, Culiacán 1920, editado por la entonces Dirección de Investigación y Fomento de la Cultura Regional (DIFOCUR) hoy ISIC en el año de 1990.

La Cofradía de San Vicente de Paul de Badiraguato instalada en el año de 1900, fue una cofradía rural y estaba supeditada a la dirección de un clérigo, o sea un miembro de la jerarquía católica, que en este caso fue el sacerdote Rafael S. Cortés.

Según reza al inició del libro donde se anotan las actividades de tal asociación, esta hermandad se estableció en la parroquia de Badiraguato…” en beneficio de los enfermos en general y los que sufrieren necesidad en el alma i en el cuerpo ejerciendo en todos, la sublime virtud de la caridad tan grata a Dios i al mundo que tantos bienes derrama en el corazón del que sufre y del que llora”.

Fueron miembros de la directiva: Presidenta Señora Manuela C. de Castro; Vice-Presidenta, Señorita María Guadalupe Monjardín; Tesorera Señora Cita P. de Traslaviña, Sub Tesorera Señorita María del Carmen Velázquez; Secretaría Señorita Teresa Abitia y Sub Secretaria Señorita Josefa Castro; Consejeras Señorita María Expectación Cortés y Señorita María de los Ángeles Benítez; Conciliarias Señoritas Rosaura Velázquez y Taundila Traslaviña, según lo anotado esta cofradía inició sus funciones en mayo de 1900.

Enumerar las actividades que realizó esta asociación piadosa a partir de su establecimiento, me parece de la mayor importancia, ya que las cofradías, se fundaron con aprobación arzobispal, tuvieron o tienen constituciones y reglas donde se especificaban sus fines espirituales y materiales, así como su forma de gobierno.

Cofradia2Así abre el registro de los documentos del libro sobre la Cofradía de San Vicente de Paul en Badiraguato, año de 1900.

Para este 1900, al abrirse las sesiones por lo regular se hicieron oraciones, (preces); se reunieron cuotas de sus agremiadas; se promovió la lectura del libro “El Sacralísimo Corazón de Jesús” en varias sesiones; se siguieron las amonestaciones a los hermanos necesitados; se tocó el tema de “… la caridad realizada sin ninguna ostentación y sin buscar los aplausos del mundo, sino de aquel a quien todo le debemos, a Dios”; Se tocó en alguna sesión el misterio de la Santísima Trinidad, también del conocimiento que tuvo Jesucristo de las debilidades del hombre, “puesto que él lo fue, en la segunda persona”; Se trató sobre la apatía con que se ve a la religión en Badiraguato; se externaron comentarios sobre lo extendida que está la caridad en el mundo y los fondos que se reúnen universalmente para practicarla; Se incidió en que “La Caridad debe ir siempre acompañada de la humildad, sin olvidar la máxima cristiana de que tu brazo izquierdo ignore lo que hizo el derecho”; en otra sesión se tocó el tema de la calumnia, al que se le consideró como un pecado muy grande, “terrible vicio” lo llamó el sacerdote; La ingratitud ante Jesucristo fue también abordada.

El presbítero Alejo Hernández sustituyó por un tiempo al padre Rafael S. Cortés, desde Septiembre del año en cuestión y se siguió el orden establecido y haciendo las mismas lecturas del libro “El Sacralísimo Corazón de Jesús”. Se siguió apoyando a los necesitados y se les recordó sobre los deberes a las hermanas elegidas de llevar el apoyo a los necesitados.

La caridad debe empezar en nosotros, y si no la tenemos, no podemos ofrecerla, fue otro de los temas tratados. “Bauticen a sus hijos” fue clamor del padre de Badiraguato, esparcido en el seno de esta asociación piadosa, para que este mensaje se diseminara en la comunidad.

Meditar sobre la importancia de hacer una buena confesión y la satisfacción de recibir dignamente al Señor, fue disertación asumida por el sacerdote.

Aunque las actividades se planeaban su regularidad no estuvo marcada; a finales del año se hizo crítica del desmayo en ejercer la caridad, que se notaba en Badiraguato.

Sirvan estas notas para enmarcar el destacado papel de la Cofradía de San Vicente de Paúl de la parroquia de Badiraguato, para el año de 1900 y así comprender la valía cultural de una agrupación religiosa que indujo a la lectura como ejercicio institucional; la ayuda al prójimo con recursos propios; la crítica interior de la vida comunitaria y la formación espiritual de las agremiadas.

Fueron ellas herederas de los vascongados “cristianos viejos”, que poblaron la sierra de Sinaloa desde la llegada de Francisco de Ibarra?

*Director del Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa.

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