Nacional

Surrealismo en Basel

Por domingo 15 de enero de 2012 Sin Comentarios

Por Alberto Ángel El Cuervo*

Erasmus Platz… El letrero dice: 3 minutos… Y a los 3 minutos exactos se estaciona el camión… Una voz femenina seductora como en todos los anuncios de aeropuertos y en este caso de servicio de transporte urbano de Basel, nos dice que la siguiente estación es Badischer Bahnhof, donde se toman los trenes para ir a diferentes destinos en Europa… el tram 6 llegará en 6 minutos… Nuevamente en tiempo exacto, llega el tranvía que me llevará a Rhien, ese pequeño y hermoso poblado del área conurbada de Basel… Bajo justo en la estación conocida como Beyeler Fundation… Después de tantos años de visitar Basel, pintar Basel, vivir Basel, una emoción bellamente familiar me envuelve al recorrer de nueva cuenta sus calles… Los paisajes cambian mucho con las diferentes estaciones, diferentes climas que influyen directamente en el ánimo de todo aquel que lo experimente… De nueva cuenta voy a ese pequeño parque donde tantas veces hemos visto brincotear en su inocente desnudez, los niños que disfrutan del verano… No hay niños ahora… Las mesas fueron desmontadas al igual que algunos de los juegos infantiles… Una de las pocas bancas que permanecen en el invierno, recibe mi cansancio… Hay fantasmas que se convierten en paisaje… Es como una pintura surrealista… Después de disponer de un oliven Broten con queso, me enfilo hacia el museo de Rhien una vez más… Como siempre, destino un tiempo para volver a admirar obras de Giacometti, de Rodin, de Monet y Picasso en la sala de exposición permanente del Museo de la Fundación Beyeler… Después de cumplir con el cuasi ritual, entro ahora a la exposición temporal que se inaugura justo ese día y es precisamente dedicada a y con la obra de artistas surrealistas de alguna manera vinculados a Paris, donde surgió hace muchos años este movimiento que no se limita a la plástica, sino que fuera toda una ideología, una filosofía que tuviera incluso un manifiesto y una especie de consejo que aceptaba o no a los nuevos artistas que se acercaban… El término surrealismo, fue acuñado por Guillaume Apollinaire, poeta, y escritor francés quien en 1917 menciona por primera vez la palabra surrealista en un programa de mano que escribiera para el musical parade. Un mes después publicaría su drama surrealista (así subtitulado) Las Tetas de Tiresias donde dice: Cuando el hombre quiso imitar la acción de andar, creó la rueda, que no se parece a una pierna. Del mismo modo ha creado, inconscientemente, el surrealismo… Después de todo, el escenario no se parece a la vida que representa más que una rueda a una pierna… Pero sería hasta el año de 1924 cuando André Breton, pensador francés, realiza la primera mención oficial, digámoslo así, del movimiento surrealista. Después de descubrir las teorías del Dr. Sigmund Freud, y compartir ideas con Apollinaire, escribe su Manifiesto Surrealista, donde hace incluso lo que sería considerada la definición oficial del surrealismo:

Surrealismo: “sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.”

El surrealismo no se limita a la pintura aunque tal vez sea en esta donde alcanza su mayor proyección. Más aún, el surrealismo surge como una corriente filosófica que abarca toda la creatividad humana… Todo esto giraba en torno a mí a medida que guardaba mi abrigo, guantes, bufanda, una gorrita de lana con protecciones para las orejas y mi cámara… Muy a mi pesar, no es permitido tomar fotografías en Beyeler… Años después, Breton publicaría El Surrealismo y la Pintura en donde expone la psicología surrealista… El hombre no ve la realidad únicamente de manera objetiva sino que se funde en un todo con ella… Así, se forma un grupo con gran fuerza en el campo de todas las artes, cada vez más se adhieren al movimiento artistas diversos… En la pintura, el precedente de mayor impacto, se encuentra en Giorgio de Chirico, quien antes de formar parte formal del surrealismo, se describe como pintor metafísico… La exposición en el museo Beyeler, comienza precisamente con De Chirico y su cuadro Les Plaisirs du Poète… Los Placeres del Poeta… De inmediato, surge en mí el recuerdo de mi hermano Mario Arturo… ¿Encontraría en ese paisaje metafísico de Giorgio de Chirico su fuente hedonista? O tal vez El Gato haya inventado antes ese sentimiento que De Chirico muestra en su obra… A partir de ahí, el museo es un viaje para el que no hace falta alucinógeno alguno más que la obra de los surrealistas de Paris… Van surgiendo así: Ives Tanguy con su maravilloso cuadro: Lo’orage (Paysage Noir) La Tormenta (Paisaje Negro) verdaderamente impactante… Max Ernst, Francis Picabia, André Mason… Hasta llegar a la obra del más impactante surrealista de la pintura hoy por hoy, el catalán loco cuya locura era lo suficientemente cordura para aprovechar cada circunstancia para la manipulación surrealista de la realidad en su favor económica y socialmente hablando, pero cuyo talento fue verdaderamente genial. Muchos cuadros de Dalí son afamadísimos… Quién no ha visto alguna vez, por ejemplo, algún afiche donde se haya adjuntado uno de los relojes de Dalí que se derriten sobre árboles, escaleras y demás… Pero en esta exposición de Beyeler en Basel, destaca un cuadro especial donde plasmara a su musa, su amor, su mujer… Gala aparece con su bella desnudez en una especie de paisaje onírico donde partiendo de una granada, seres fantásticos amenazan con devorarse unos a otros en una cadena… El nombre del cuadro: Revè causé par le vol d’une abeille autour d’une pomme-grenade, une seconde avant l’éveil… El recorrido me lleva hasta una obra que se hiciera famosa por la película que estelarizara uno de los ex agentes 007, Pierce Brosman… Es el cuadro pintado por René Magritte y que lleva el título de La Grande Guerre… Tal vez bajo este nombre no sea fácil recordar el cuadro, pero si me refiero al mismo como esa pintura del hombre de traje y bombín cuyo rostro tapa una manzana verde, estoy seguro que muchos sabrán a qué me refiero… Cuando salgo de l Mueso de la Fundación Beyeler, son cerca de las seis de la tarde… Basel está sumido por completo en la oscuridad de la noche invernal… De nueva cuenta, el tram y el autobús para regresar a Erasmus Platz, donde me espera el atelier para dar rienda suelta a la creatividad plástica junto con mi hijo en este paisaje que se antoja extraído de un cuadro surrealista…

*Cantante, compositor y escritor.

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