Nacional

Lectura por libro… a leer se ha dicho

Por martes 31 de marzo de 2015 Sin Comentarios

Por: Juan Diego González 

Lectura por libro

“Dejar de bañarse y dejar de leer es igualmente antihigiénico”

   José Luis Islas

Viernes 6. Medianoche. Cenamos hot dogs en la esquina de Morelos y Sahuaripa. La aventura inició al conocer amigos que en otra ocasión contaré. Pero este encuentro nos llevó a mi mujer Claudia y a mí a Vícam.

Sábado 7. Salimos de Cócorit a las 11:00 y para las 11:14 llegamos a Vicam Switch. El abandono de las autoridades de Guaymas (digo, porque Vicam es comisaría del puerto) y las recientes lluvias hacían el tránsito algo menos que imposible por la calle principal. Ese día fue extraordinario porque nos dejaron estar en el centro ceremonial de los yaquis. Hasta el viento tiene respeto en suelo sagrado dijo Claudia. Y era cierto, ni una sola ramita se movía en los árboles. Salimos de Vícam como a las 7:00 pm, después de unos muy bueno tacos de carne asada, llegamos Guaymas despuesito de las 8:00. Fue una sorpresa para mis padres y hermanos. Abrazos, risas y una que otra lágrima. Nos pusimos al corriente. Dormimos o al menos lo intentamos, muchas cosas por asimilar y todavía faltaba.

Domingo 8. Salimos de Guaymas a mediodía. Paramos en Empalme poco antes de la 1:00 pm, en el Museo Ferrocarrilero, porque el Cabús de las Letras tenía evento. Intercambio de lectura por un libro. La idea es sencilla. Hay una mesa con libros y si te gusta uno, te lo llevas gratis a casa, siempre y cuando leas un fragmento en voz alta, es decir, compartas la lectura con alguien. Además el cabús, que realmente es un vagón de ferrocarril, fue adecuado como una librería con obras a bajo costo de editoriales como Alfaguara, Conaculta, ISC, ColSon, entre otras. José Luis Islas, director del Museo Ferrocarrilero, cronista (oficial) de Empalme y director del Museo Sonora en la Revolución tuvo la genial idea de esta dinámica para promover la lectura y acercar visitas a los museos. Mi mujer se entusiasmó con la propuesta y de hecho, la vimos funcionar muy bien, así que se acercó al director del MUSOR. Oiga licenciado, ¿por qué no hacemos lo mismo en Obregón? Y así, como las cosas maravillosas de la vida son sencillas, se tomó el acuerdo de replicar el intercambio de lectura por un libro en Cajeme. Llegamos cansados físicamente, pero llenos de entusiasmo por todos los eventos del viaje, con la pupila llena de mar y los sueños pegados a la espalda.

Lunes 9. Martes 10. Miércoles 11. Trabajo cotidiano. Invitar personas al “Primer gran intercambio de libros por lectura”, fechado para el sábado 14 en el MUSOR. Buscar donadores de libros, ir a recogerlos o vernos en un punto de la ciudad. Claudia con su celular hace maravillas. Invité a mis estudiantes de la Escuela Normal Superior de Hermosillo Sede Ciudad Obregón (ENSHO) a ser edecanes y cinco aceptaron. Hablé con los demás sobre la responsabilidad del maestro de español como principal promotor de la lectura en la secundaria.

Jueves 12. Viernes 13. Esperar con alegría. Hubo respuesta de donadores. Ya teníamos libros pero nos preocupaba si serían suficientes. Me dieron ganas de platicar con Noé para saber cómo le hizo para soportar la espera antes de la lluvia.

Sábado 14. Salimos de casa a las 9:30 a.m. Imprimimos unas listas para anotar a los participantes. Llegamos al MUSOR y nos recibió Nereida, encargada del área de Difusión. De inmediato nos coordinamos y dimos indicaciones a las estudiantes de la ENSHO. Se colocaron mesas, mantel, sonido y los libros se colocaron separados en infantiles y adultos. A las 10:05 llegaron los primeros participantes, quienes también traían libros a donar. A partir de ahí todo fue como una colmena, actividad sin parar. Lectura, alegría, conversaciones sobre autores, títulos, tramas de novelas, cuentos. A las 11:00 llegó la Televisora del Pacífico para una entrevista. Algunos escritores locales como José María Ruiz, Primavera Encinas y la novel poeta Juanita Márquez estuvieron presentes.

La mesa de libros se volvió un campo de flores y las manos era mariposas que buscaba el néctar de la palabra. De niños hasta adultos en edad plena, se hizo la palabra y la palabra transformo el universo. Alegría, generosidad, convivencia, ideas, sonrisas, libros, todos se hizo uno, en un mismo punto. El MUSOR abrió sus puertas de manera gratuita ese día. En el recibidor se extendía una mesa con libros a bajo costo y los lectores “ya picados de la araña” , empezaron a seleccionar y comprar lecturas. Efervescencia de libros y lectura que hizo fluir el tiempo con rapidez. A la 1:05 pm fueron las palabras para cerrar el Primer intercambio de libros por lectura en Cajeme. “Pero esto no es clausura –dijo el director del MUSOR- porque habrá más, gracias a todos por venir y participar”.

Y así es, habrá más, ya hay contactos para san José de Bácum y Pueblo Yaqui. Este es el email de mi mujer Claudia G. Chávez, claudiach.avez@hotmail.com para quienes deseen donar libros o que se lleve el evento a su comunidad. No es necesario que los libros sean nuevos, pero sí en buen estado. Gracias al MUSOR, su director y sus colaboradores por esta maravillosa idea. A leer y compartir.

Cócorit, Vicam, Guaymas, Empalme, Ciudad Obregón marzo de 2015.

*Escritor y representante legal de los escritores Cajeme A.C.

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