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Creencia y Saber

Por domingo 11 de agosto de 2013 Sin Comentarios

Por Carlos Varela Nájera.*

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Las creencias instalan el orden de la posibilidad, esto hace que las creencias sean invencibles, ya que producen en su despliegue la fe, las creencias se juegan formateando en el sujeto las ilusiones, el mundo desde la creencia vive ilusionado de que algo le favorecerá, también esto se juega en la política, quienes apostamos por una fórmula creemos desde la ilusión merecer algo, pero si ese algo se quiebra entramos en la lógica del escepticismo, otros en el ateísmo, se pierde la fe, y las creencias se vienen abajo. Claro que la fe hunde sus raíces en la experiencia religiosa, pero difícilmente podemos encontrar un sujeto sin fe ni creencias, aún los investigadores tiene sus pies firmes en creencias aunque sea en el método x, esa es su creencia, le apuestan en su práctica a un saber religioso, vestido de cientificismo.

Por lo tanto todos somos creyentes esa sería la ambigüedad del ser, unos creen en Lacan otros en Freud, algunos en la ciencia, otros más en televisa, pero todos tienen la creencia como expresión significante, otros como dijera Lacan están peor, creen saberlo todo, entramos con estos sujetos a la locura del ser, es decir que la creencia funda un saber sobre el fondo de ignorancia queriendo apantallar al otro con las citas. De tal modo que desde la creencia algunos sujetos se sienten endiosados, destilando narcisismo al por mayor, ahí la creencia los hace creer que son superdotados, aunque en su práctica tienen fe y creen en la producción del inconsciente, no son más ni menos que cualquier hijo de vecina que sigue al catecismo o la palabra….de Lacan, Freud, Dios, o Mario Bunge. En este sentido la episteme del sujeto se funda sin saber desde la creencia, aún más desde la creencia grita su verdad, bajo el supuesto bíblico de que la verdad los hará libres.

Creencia-y-Saber2Pero al sujeto le cuesta decir la verdad, por ello la verdad se viste de verdadero, que sería un semblante de verdad sin llegar a serlo, la verdad y lo verdadero, el primero se juega en el orden de lo imposible la verdad se dice no toda, dirá Lacan, y lo verdadero es el semblante de la verdad que nunca llega a serlo, es un señuelo su semblante, lacanianamente será su objeto a.

La vida se sostiene por así decirlo en un ochenta por ciento de mentira, los slogan publicitarios, los alimentos que engañan con sus falsas promesas al mostrar menos calorías al consumo, los partidos políticos que siempre dicen y nunca cumplen, los líderes que tienen que cumplir la palabra o bien quedan entre-dichos, las religiones que nos venden cada uno sus verdades, en fin la falacia de la posmodernidad.

Aún Lacan con cierto escepticismo mencionaba que a las palabras las acosa el olvido, por eso la verdad se muestra escurridiza o bien incomoda, escuchamos personas que dicen que los psicoanalistas somos muy escépticos del mundo y los valores, y la verdad no creemos en esas verdades establecidas, porque hasta ahora no han demostrado que funcionen, educa con valores, y la violencia sigue, ama a tu prójimo, y si da la espalda mal hablamos de ese sujeto, por eso Lacan decía “que se diga queda olvidado tras lo que se dice en lo que se escucha”.

De esta naturaleza es la verdad como es muy cruda mejor se olvida, la verdad tiene una infraestructura dolorosa por eso es mejor olvidar, para el psicoanálisis el olvido no es más que la verdad con otro rostro, por ello vamos con el paciente a que recuerde, que haga memoria para que desnude la verdad que se oculta tras el olvido, en ese sentido la única creencia cierta es que somos mortales, todo los demás son formas de soportar la vida ahuyentando la verdad como amenaza.

*Licenciado en Psicología por la UAS Psicoanalista,
Doctor en Educación, Profesor e Investigador.

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