Estatal

Del sistema métrico decimal

Por domingo 2 de octubre de 2011 Sin Comentarios

Por Faustino López Osuna*

Cuando leí la tragedia de Esquilo “Los siete contra Tebas”, traducida por Alfonso Reyes, me intrigó que éste escribiera, como prólogo de la misma, el texto más corto de la historia de la literatura: “¡Música, maestro!” Nada más. Pero enseguida caí en cuenta que la tragedia, como la vida, siempre termina en muerte y que, lo menos que se puede hacer, es alegrarla.

Así que, para tratar sobre números, fatalmente tediosos o incomprensibles para muchos, diremos, para divertirnos, que antes de que se inventara y se implantara el metro como unidad de medida universal, 5 mil años a. C. los egipcios tomaban el cuerpo humano como base para las unidades de longitud: el codo, el brazo, la mano, el pie. Pero eran tan variables las medidas en los distintos pueblos, por la diversidad de estaturas físicas en los mismos, que el pie del rey o pie real, que se tomaba como arquetipo, por ejemplo, del monarca de España, no era válida en Francia, porque su rey era, vulgarmente, más patón. Incluso, en las distintas regiones de un mismo país, había discordancias: la vara castellana medía 0,835 m. mientras que la aragonesa 0,770 m.

El codo real egipcio (medida lineal, de unos 42 cm, desde el codo hasta el extremo de los dedos) fue la unidad de longitud más utilizada en la antigüedad. Grecia y Roma la heredaron y la propagaron. Y, así, entre brazadas (medida de longitud que equivale a dos varas, o 1,671 m), pies (en Castilla equivalía a 28 cm, y hoy, en Inglaterra, a 30,5 cm, en Francia a 33 cm, etc.), cordeles (distancia de cinco pasos), cuartas (medida de un palmo, desde el pulgar hasta el meñique de la mano extendida) y jemes (distancia entre la extremidad del dedo pulgar y la del índice, estando muy abierta la mano), con todas sus irregularidades, se vino midiendo el antiguo y el nuevo mundo, hasta que, originariamente por acuerdo de veinte países, se implantó el metro como unidad de medida universal, en la primera Conferencia General de Pesas y Medidas, celebrada en 1889, en París, Francia.

Aunque el tema, relacionado con las matemáticas, resulta dificultoso y aburrido para el común de los mortales, entre otras razones porque se trata de la representación simbólica de un lenguaje paralelo al del propio idioma y al desconocimiento del llamado número abstracto (el que no se refiere a unidad de especie determinada), nos apoyaremos, para su exposición, en el número concreto (el que designa cantidad de especie determinada).

El sistema métrico decimal es un conjunto de unidades en el cual los múltiplos y submúltiplos de cada unidad de medida están relacionados entre sí por múltiplos o submúltiplos de 10, partiendo de tres magnitudes: de longitud, de capacidad y de masa.

Como unidad de medida de longitud se adoptó el metro, como la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre.

Como medida de capacidad se adoptó el litro, equivalente a un decímetro cúbico de agua a 4° C.

Como medida de masa se adoptó el kilogramo, definido a partir de la masa de un litro de agua pura a su densidad máxima (unos 4° C) y materializado en un kilogramo patrón.

Del mismo modo, se establecieron prefijos iguales para todas las magnitudes: se adoptaron los múltiplos (deca para 10 veces, hecto para 100 veces, kilo para 1,000 veces y miria para 10,000 veces) y los submúltiplos (deci para 0,1; centi para 0,01 y mili para 0,001).

Hasta aquí, desentrañamos los misterios generales del multicitado sistema métrico decimal, mismo que, viéndolo con calma, resulta más comprensible de lo que se cree, dependiendo del modo de explicarlo o de su método de estudio. Vale la pena no morirse ignorándolo, porque es parte esencial de nuestra cultura y de nuestra capacidad para entender el universo. Es más sencillo que el sistema anglosajón de unidades al cual siguen aferrados, con sus libras, yardas, pulgadas y demás, Inglaterra y Estados Unidos, pese a que el 95 porciento de países del orbe ya lo han adoptado. El incesante perfeccionamiento del pensamiento científico ha precisado la definición moderna del metro, como la longitud del trayecto recorrido en el vacío por la luz durante un periodo de 1/299792458 de segundo. Tal definición fue adoptada por la más reciente Conferencia General de Pesas y Medidas, celebrada, también en París, hace solamente 28 años, en 1983.

*Economista y compositor.

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