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Educación: educación y más educación

Por domingo 1 de julio de 2012 Un comentario

Por Fidencio López Beltrán*

Educación, educación y más educación!!! Fue el eje vertebrador del programa político social más importante de Tony Blair de hace aproximadamente 15 años, pues ponía en el centro a la educación como fin y como medio social; algo que ahora para los mexicanos, aun siendo una verdad de perogrullo, sería el principal acicate para alcanzar el progreso, que imaginamos servirá para la transformación del país. Sin duda, hoy día vemos que la educación es uno de los ejes de desarrollo que se requiere volver a pensar en su esencia y sobretodo en su estrategia, para que la sociedad sienta que su gobierno atiende con pertinencia el desarrollo social y humano.

El slogan del entonces Primer Ministro de Inglaterra, hoy en día es considerado por el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, como su piedra angular para generar mayor productividad (y reducción del gasto), empleo, seguridad y salud. En México, los proyectos políticos de los aspirantes a la Presidencia, están de nuevo imaginando que la educación debe ser uno de los ejes principales para el desarrollo nacional. Sin embargo, la percepción que se tiene del estado que guarda la educación presenta contradicciones que demandan repensar detenidamente y comenzar por delinear algunos nuevos desafíos que le deparan a mediano y largo plazo.

¿Qué hacer para que la educación se convierta el fin y la estrategia social de un gobierno que realmente se ocupa del desarrollo de su sociedad y de todos los sectores, organizaciones y comunidades que lo conforman?

Emilio Durkheim, pensaba que la educación tenía como propósito principal socializar-transmitir los conocimientos y valores de la sociedad adulta a las generaciones más jóvenes (niños y adolescentes). Ciertamente el siglo XX mostró que toda sociedad moderna debía asumir con toda responsabilidad de Estado, el compromiso que el Estado Liberal nos había legado: asumir como obligación de la nación la educación de su pueblo.

Ahora observamos que las nuevas generaciones están enseñando a los adultos y no sólo aprendiendo de ellos, como se creía hace un siglo por los pensadores estructuralistas. Han existido otros pensadores (críticos y radicales como Iván Illich) que consideraban necesario desescolarizar a la sociedad, pues la educación servía apenas para reproducir el statu-quo. Otros, como Paulo Freire han considerado que la educación no sólo es un medio de opresión (y control) sino de liberación (individual y comunitaria).

A pesar de esas contradicciones y debates, en este siglo XXI nadie se imagina un pueblo sin escuelas, o bueno, nadie considera que deba existir una sociedad sin educación, pues si solo reconocemos que las nuevas tecnologías han superado espacios y temporalidades, incluso contextos culturales heterogéneos y multilingües, que hasta hace escasamente medio siglo casi nadie se imaginaba, podemos concordar que la educación actual y futura debe ser una piedra angular de nuestro desarrollo, más todavía si observamos a la educación como una estrategia fundamental para superar rezagos y obstáculos que cotidianamente enfrentamos.

En México en materia de Educación, nos hemos puesto a tono con muchos principios y acuerdos internacionales que recomiendan organismos como la UNESCO y la OCDE (ejemplo: la educación inclusiva, procesos de certificación profesional, modelos educativos alternativos e interactivos). Reconocemos que esos acuerdos y declaraciones que asumimos suelen ser importantes como políticas internacionales y nacionales, pero son esfuerzos aún limitados, que frente al TLC y el Plan Tuning (para Europa y América Latina) nos queda mucho por hacer, si es que estamos convencidos de que realmente la educación es un fin e instrumento social trascendental, que permite superar la ignorancia y la pobreza, que en nuestro caso, sigue lacerando la inteligencia humana.

Respondiendo a nuestra interrogante y a manera de ejemplo, habría que definir nuevas estrategias, con diferentes organizaciones (sean públicas o empresas privadas, grupos, redes y gremios sociales y profesionales) que permitan que además de asegurar que ningún joven y niño quede fuera de algún programa educativo (sean modalidades escolarizados, híbridos o a distancia); que los adultos hagan de la educación su nuevo proyecto de vida, convirtiéndose en personas competentes y bien conscientes de la importancia del aprendizaje a lo largo de su existencia (más allá de la capacitación que obligatoriamente experimentan en sus labores cotidianas).

A los que ya están alfabetizados y que ostentan un oficio, profesión y/o carrera especializada, requerimos también hacerles ver que la Educación intencional no solo abarca tres cuartas partes del quehacer humano en nuestro planeta, sino que la Educación (en este caso la educación superior y la educación permanente) permite a los que la practicaban como medio de aprendizaje y perfeccionamiento de su vida diaria (personal y familiar) abrirse nuevos horizontes y nuevas puertas-ventanas a la vida presente y a la vida de sus nuevas generaciones.

Ahora visualizamos que los más estratégico para nuestro país, sería apostarle a la Educación, como el eje central por el que debemos los mexicanos caminar en el futuro inmediato y con ello, consolidar la permanente posibilidad de formar (en los programas y modalidades que sean necesarios) a los nuevos ciudadanos y líderes sociales que los distintos sectores nos demandan, pues en este país estamos convocados a edificarlo con creatividad e innovación, de tal manera que se le ofrezcan a los niños y jóvenes las oportunidades formativas que se merecen y que son la mejor estrategia política para asegurarle a la sociedad que imaginamos, que solamente con educación y con más educación, podemos contribuir a su transformación.

*Doctor en Pedagogía/UNAM. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

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Un Comentario

  • Reyna valenzuela dice:

    Saludos cariñosos para mi maestro de la facultad de Psicologia, Fidencio Lopez, y coincido totalmente con usted, actualmente colaboro con el Instituto Sinaloense para la Educación de los Adultos, (ISEA), y hay un gran resago educativo, tanto en jovenes desertores, como en adultos que nunca han iniciado y mucho menos concluido su educación basica, es penoso y triste encontrar tanta gente en resago educativo, y lo mas triste es que ellos no ven necesario reiniciar sus estudios, bueno es todo un tema, pero aqui tengo una mision y en lo que se pueda la cumplire, reciba de su alumna que lo admira abrazos fuertes.

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