Estatal

LA ORFANDAD

Por sábado 30 de junio de 2018 Sin Comentarios

“Llego con tres heridas, la del amor, la de la vida, la de la muerte…”

(Miguel Hernández)

CARLOS VARELA NÁJERA

Cuando Trump intenta repetir la shoah encerrando y asesinando el destino depositado en lo infantil toda capacidad cartesiana se viene abajo, el horizonte aparece incierto, un deseo frio recorre de
un Otro al otro. Pero su shoah existe, es Estados Unidos mismo, la paranoia generalizada les hace ver moros con tranchetes inventándose enemigos afuera, sin darse cuenta que el enemigo está ahí, en la misma Casa Blanca, el kakon es el propio Trump. Pero este personaje se topo con pared, ya que la infancia es un hueso duro de roer, cualquier atrocidad cometida contra la humanidad de lo infantil nos implica, porque esos niños y nosotros estamos colocados como una banda de moebius, somos el uno y el otro en extensión y retracción, subvirtiendo los propios cuerpos ya que los niños representan el futuro, que por decirlo políticamente esos niños y nosotros somos uno mismo en cuanto al deseo que nos habita, ya que el deseo es la política.
Por lo anterior, toda nación que se cree pensante y sensible dirigió una feroz mirada contra Trump, por lo que él es, lo que ostenta y lo que está dispuesto a hacer, ya que tiene al mundo sobre un polvorín, él representa no la barbarie sino lo siniestro, con una capacidad para representar e incidir en el mal del prójimo. La condición de migrante es generalizada, se puede decir que siempre el sujeto es migrante, el presidente de Estados Unidos también viene de una migración, el problema radica en que él la demoniza, convirtiéndola en un crimen para perseguirla usando toda la fuerza del Estado contra ese mal que corporiza en el migrante, también en México suceden este tipo de cosas con los migrantes de nuestros vecinos de la frontera Sur.
La infancia siempre ha representado por un lado el ideal, y por el otro inscriben la impotencia, en su fragilidad, al no poder valerse por sí mismos quedan bajo la custodia del adulto. Por lo anterior, usar la fuerza desmedida para enjaularlos y encarcelarlos sólo puede ser producto de un sujeto desequilibrado que quiere cancelar la infancia por encima de sus prejuicios, o por dolo, alevosía y ventaja que el poder económico le confiere.
A Trump le van a ganar los medios de comunicación y las redes sociales, ya que estos denunciarán en el instante mismo el agravio contra los niños y adolescentes, muy distinto a la época de Hitler que agazapado en una nula información, o en una información administrada por goteros, no permitía que la realidad nos alcanzara, sólo a las semanas se era testigo del atentado contra lo humano. Hoy, en el instante de la separación de familias con tan solo un click ya estamos frente al agravio, de ahí la condena generalizada a nivel mundial de los segmentos de la sociedad más democráticos. La lucha de Trump por instalar un régimen de terror es colapsado por los medios que le hacen seguimiento puntual y éste queda sólo con sus puntadas.
¿Por qué esa falta de respeto por lo infantil? En Sinaloa los niños son explotados por políticos corruptos venidos a empresarios, que hacen de la tierra fértil sus campos de concentración, niños de Michoacan, Zacatecas, Oaxaca, Chiapas, Veracruz y otras partes donde son menos las oportunidades, estos niños y sus familias son sometidos al infierno temporal por unas monedas, niños a los que se ha hipotecado su futuro, y que la insensibilidad de políticos sin escrúpulos jamás dictan leyes que favorezcan y protejan lo infantil, y si se escriben las leyes son solo letra muerta. Entonces para no perder cierta objetividad tenemos que voltear a nuestro Estado, para identificar dónde se ha enjaulado a lo infantil en aras del orden y progreso del capital, sin demonizar a éste pero si que en algunos momentos insensiblemente se comportan como amos esclavizantes de familias enteras junto con los niños.
No se trata de humanizar nada, se trata de que se aplique la ley y se respeten los derechos humanos de cada sujeto, los niños no deben verse sólo como mercancía, tampoco como esclavos, hubo épocas oscuras desde Nerón hasta la sociedad industrial donde la explotación de lo infantil fue la moneda corriente, usado en Africa para conseguir el metal precioso en las minas, o bien como experimento para las farmacéuticas al explorar los resultados del medicamento usando a estos chicos como conejillo de indias, o explotado por la marca Adidas para elaborar sus caros productos, con trabajos infrahumanos.
Explotación sexual y laboral de lo infantil, y cada uno tiene por lo tanto un encargo, una responsabilidad, velar por lo infantil porque sobre él se instala el peso de nuestros ideales, cancelarlos en aras del poder económico y político deja expuesto la verdadera posición del sujeto que es éste el primero que fue tocado por la orfandad y que de entrada no tiene madre o quedo sin madre, es un desmadrado.

* Licenciado en psicología, Doctor en educación

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