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DÓNDE QUEDARON LOS MOTIVOS DE INSPIRACIÓN MUSICAL

Por martes 15 de diciembre de 2015 Sin Comentarios

Por: Teodoso Navidad Salazar

¿Qué sucedió con la letra de las canciones?  Y qué, con los motivos que inspiraban a los virtuosos compositores? ¿Dónde quedó la belleza musical? ¿Por qué son tan pasajeras la una gran mayoría de canciones de las nuevas canciones, en el gusto popular, y por qué muchas de ellas se esfuman como llegan? En qué se inspiraban los compositores de tantas melodías que hoy por perduran, y que las nuevas generaciones cantan, ante la ausencia de nuevos éxitos? Estas y otras, son las interrogantes que los amantes de la buena música se hacen. Los virtuosos de la música encontraron motivación por su puesto en el amor; en la mujer, amiga, madre, novia o amante; amores y desamores. Encontró motivos en la flora y fauna, en la geografía y el aire; la astrología, la naturaleza en general, para dar rienda suelta al sentimiento, contando penas, alegrías, tristezas, amores, desamores, amor por la ciudad, por su pueblo, el campo y su entorno. ¿Qué nos pasó? En qué momento la inspiración no fue ya, la belleza que nos ofrece el universo, en su conjunto. Es hora de reflexionar qué fue lo que sucedió. En qué momento se deshumanizó la inspiración de los compositores, que ofrecen al público melodías flor de un día, melodías que se consumen y se desechan y a los días nadie recuerda; canciones que en verdad no dicen nada, pasando por aquellas que hablan de la crueldad y degradación de la vida humana.

Hagamos un breve recorrido por donde hombres y mujeres encontraron motivaciones para inspirarse, creando verdaderas joyas musicales que nos transportan al embeleso, otras que nos alegran hasta llegar a la euforia, al esparcimiento o de plano nos entristecen, en ocasiones hasta llegar al llanto. De manera rápida ejemplaricemos:

Flora.- En este ámbito, los compositores encontraron fuente inagotable de motivos para inspirarse; lo mismo fue en un Capullito de alelí, que en Clavel (Ortiz Tirado); canciones como, Varita de nardo (Pardavé); Flores negras, Flor de Dalia, Flor de Azalea, Azucena, El Sauce y la Palma, Dos arbolitos, La palma (de donde nacieron las Isabeles); La rajita de canela (éxito de Mike Laure y sus cometas), A la orilla del un palmar, Cuatro milpas (tan solo han quedado), Dos arbolitos (que parecen gemelos), entre otros.

Fauna.- Que manera tan sencilla y despreocupada de cantarle a un Venadito (que habita en la serranía);
o al coyote (al que se le pinta un cuatro y se va para la sierra); al Perro negro (que quiso mucho a su amo y da muerte a su asesino; La araña, (canciones de José Alfredo Jiménez); o El piojo y la pulga o El oso carpintero (éxitos que hizo Pedro Infante); El gato viudo, Perro lanudo, Un gato en la oscuridad, La cigarra (famosa por Lola Beltrán); o La mosca parada en la pared, por señalar algunos títulos.

Los caballos, yeguas y potros de todos colores y estaturas, tienen lugar especial en hombres y mujeres dedicados a la composición. Ejemplos hay muchos: Caballo prieto azabache, Potro lobo gateado, El moro y la mora, El tío Juan, El alazán y el rosillo, El caballo blanco, Caballo Alazán Lucero, El moro de Cumpas y El siete leguas. El ganado vacuno también inspiró. Entre otros títulos tenemos a un Toro asesino o al Torito prieto manchado, El toro palomo, La vaquilla colorada, etcétera.

La fauna marina.- Los compositores se echaron un clavado a las aguas de los océanos mares y lagunas para motivarse. Así encontraron Tiburón (a la vista, éxito de Mike Laure y sus Cometas); El pescado nadador (éxito de Pancho, El charro Abitia); se inspiraron también en una perla, o Tres pececitos (canción infantil; El camarón pelado (que pone a todo mundo a bailar); Chapala (que nos habla de la belleza de esta laguna entre Michoacán y Jalisco); Río amarillo, Por los ríos de babilonia, solo por mencionar algunos títulos.

Los oficios fueron fuente de inspiración; por ejemplo Pedro el herrero, El 7 mares (que se refiere a un marinero que recorre el mundo y tiene un amor en cada puerto); El boxeador (las tres de José Alfredo Jiménez); Caminante, Los albañiles, Toreros, Los camperos, El escribano, El troquero, El taxista, La pastora, El pastor, Los arrieros, Los vaqueros, El Becerrero, entre otros títulos.

Geografía.- En ella el compositor encontró versos que dieron pie a decenas de melodías. Así tenemos Caminito de contreras (que tan maravillosamente interpretó Lucha Reyes); o Arroyo claro (Los Bribones y le daba arrullo al cañaveral). Qué motivó al compositor para hacer canción de Los aguaceros de mayo; o de Río colorado, melodía hermosa para halagar a la amada que duerme detrás de ese balcón. Qué decir de Caminito, que a la letra dice…desde que se fue, nunca más volvió, caminito amigo, yo también me voy; aquella que a la letra dice; es muy larga la distancia de México hasta Durango, pero si el tren no me lleva, yo llegaré caminando… Qué decir, de aquella melodía, que dice: yo ya me voy, al puerto donde se halla, la barca de oro, que ha de conducirme, yo ya me voy, solo vine a despedirme… o aquella que señala…yo nací en una rivera del Arauca vibrador, soy hermano de la espuma, de la rosa de los campos y del sol…etcétera, etc.

Ciudades, pueblos, villas, estados, el país y el campo mismo, no escaparon a la inspiración de los compositores; así, tenemos Mi ciudad (Trigo); corridos como El Sinaloense (Severiano Briseño), corrido a Monterrey, Guadalajara, Caminos de Michoacán, Nayarit, Sonora Querida, De Mazatlán a Acaponeta (López Alvarado, letra de López Osuna), Corrido a Chiuhuahua; Por los caminos del sur, Sábado Distrito Federal (Chava Flores), Culiacán (Sánchez Alonso), El Cosalteco y El Badiraguatense (estas últimas de Faustino López Osuna), Las torres de Puebla, Veracruz, La feria de San Marcos, corrido a Guanajuato y Las ciudades (J.A. Jiménez), Yo soy quien soy (éxito que hizo Pedro Infante), Mi ranchito; La paz puerto de ilusión; Grítenme piedras del campo (Cuco Sánchez)…y tantos otros motivos fuente de inspiración de buenos compositores. Muchas melodías siguen vigentes en las nuevas generaciones, como Cielito lindo, México lindo y querido, La feria de Las Flores, El son de la negra, Guadalajara, etcétera. Corridos como el de Chihuahua, Sonora querida, el Sinaloense, Caminos de Michoacán.

A las partes del cuerpo.- Qué manera tan sutil, qué sensibilidad para encontrar inspiración en un rizo de cabello o en una boca; en unos labios queriendo besar o en unos ojos negros, claros, cafés, verdes, azules o gateados. Melodías que se refieren a una cintura, un pecho abultado, a un beso, a las manos, dientes, a una cabellera negra, o esa maravillosa melodía que habla Con el corazón en la mano.

Objetos.- Quien lo dijera, en los más sencillos objetos las personas virtuosas de la composición encontraron motivos, para titular bellas melodías, por ejemplo: Espejito, Mi guitarra, Anillo grabado, Basurita, La espinita, Granito de sal, Copa vacía, Copa, rota, una copa de vino, Fichas negras; La casita, Las llaves de mi alma, o el muñeco que necesita cuerda. Encontramos otros títulos inspirados en la baraja: La sota de copas y El as de oros; otros objetos de títulos son Camión de pasajeros, camioncito flecha roja, Las bicicletas, etcétera.

Corridos famosos.- La inspiración llegó a los compositores, pasando por los hechos armados todos aquellos hombres o mujeres de grandes hazañas como los corridos a Francisco Villa, Zapata, Carranza, las melodías de la tropa, La Adelita, La Valentina, La Marieta. Personajes como Álvaro Obregón y Gabriel Leyva Solano. También destacan otros hombres recios y valientes como el también militar Benjamín Argumedo. Tampoco se puede dejar de lado aquellos pendencieros; el hijo desobediente, Luis Pulido, Lucio Vázquez, Dimas de León, Chito Cano, por mencionar algunos.

En la astrología.- Hombres y mujeres fueron más allá de la tierra y en las galaxias encontraron inspiración en Estrellita del sur, Estrellita del norte, Nochecita, Lucero de la mañana, a medias de la noche, Cielo rojo, deja que salga la luna, el cielito lindo; Lunas de octubre, Un lucero; Cielo azul, cielo nublado; cielo rojo; Cielo gris, Sol, Jinetes en el espacio, noche azul, noche negra, la negra noche, entre otros títulos.

Las aves.- Estos seres vivos no escaparon a la imaginación de los compositores. Títulos como Dos palomas al volar, Paloma azul, Paloma piquito de oro, Paloma negra, Paloma torcasa, Paloma mensajera, Paloma blanca; así como otras aves como El cuervo, El zopilote mojado, El gavilán pollero y Los gavilanes. Y qué decir de La calandria, que estaba pendiente de un balcón, que también cantó Pedro Infante y Luis Pérez Meza; Pajarillo barranqueño; La pajarera, legendaria melodía interpretada por varios artistas entre ellos Libertad Lamarque; Las golondrinas o los jilgueros, también fueron objeto de inspiración.

Las gaviotas, entraron por la puerta grande en la inspiración de los virtuosos de la música; así tenemos gaviota traidora, y en muchas melodías aparecen estas bellas aves de blanco plumaje en los versos, así como El gorrioncillo pecho amarillo. Las gaviotas generalmente forman parte de la última estrofa de muchas canciones mexicanas.

 La mujer.- El bello sexo, motivo principal y obligado ha sido y sigue siendo inspiración, aunque en muchas ocasiones el lenguaje metafórico y sutil sobre todo en los últimos tiempos se ha vuelto soez y ofensivo a todas luces; ofende y denigra a la mujer, para ser claros.

Ya no escuchamos melodías como Aventurera (Lara), que va narrando la historia de una mujer de la vida galante que debe vender caro su amor; Señora bonita, canción maravillosa, donde el galán pretende una aventura, no obstante saberla ajena. A una Joven divina, o unos Ojazos de Sonora. Bonita, como aquellos juguetes…infantiles de ayer, que aunque usted no lo crea cantó Tin Tán. Mujer, mujer divina, tienes el veneno que fascina… (De Lara).

Los nombres de las mujeres inspiraron letras maravillosas, como Martha, Rosa, Flor, Flor silvestre, Silvia, Alicia, Beatriz, Victoria, Noelia, Panchita, María, Brenda, Raquel, Soledad, Gema, Yolanda, Natalie, Dalia, Penélope, Alfonsina, Mariza, Lucía, Celia, Laura, Carolina, María Isabel, María Dolores, Roxana, Camelia la texana, Valses como Alejandra, Carmen, Julia, Esperanza; canciones más poluraes como Zenaida Ingrata, Modesta Ayala, Juanita la traicionera, Eva María, Norma de Guadalajara, Teresa, por mencionar algunos nombres de féminas.

En los amores tenemos títulos muy variados, por ejemplo: Amor perdido (Pedro Flores); Amor chiquito, Mi gran amor, Mi nuevo amor, Un viejo amor (Alfonso Esparza); Amores que van y vienen, Mi primer amor; Tú, mi segundo amor(famosa por El Piruli); Amor de verano , Amor de primavera, Amor de estudiante (Roberto Jordán), Amor que malo eres (famosa por Valente Pastor), Amor malvado, Amor divino, Amor de un rato (Juan gabriel), Amor de habitación (Napoleón), Amor de madre, Amada amante (Roberto Carlos), Amantes (Julio Iglesias), entre otros títulos.

Esta ausencia en la belleza de las letras de las melodías tiene muchas lecturas, entre ellas, la evolución social, el urbanismo, la cuestión económica, poca afición a buenas lecturas, falta de práctica de valores, el consumismo, el agresivo capitalismo, pérdida de sensibilidad poética, consumo de drogas, desprecio a la vida, la degradación humana, algo de ello, o conjugación de muchas situaciones que hemos enumerado; son signos de otros tiempos, que se fueron para siempre jamás.

* Sugerencias y comentarios a teodosonavidad@hotmail.com
Diciembre de 2015. La Promesa, Eldorado, Sinaloa

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