Editorial

Editorial: Nº 148

Por domingo 24 de marzo de 2013 Sin Comentarios

BIENVENIDA

La primavera está en marcha, la estación que es sinónimo de nacimiento, siembra y renovación inicia el camino del 2013 con bríos que contagian. Es tiempo de emprender nuevos esfuerzos, sacar del arcón del olvido los proyectos que quedaron inconclusos, echar a volar los deseos y, con el ánimo que nos otorga la temporada volverlos a regar los sueños y los ideales para que florezcan. Con el inicio primaveral, del veintiuno al veinticinco del presente, en la zona arqueológica del Tajín, situada a pocos kilómetros de la ciudad veracruzana de Papantla, se realiza una nueva edición de una reunión/fiesta de arte y cultura, Son los días del Festival Cumbre de Tajín, que cumple catorce años de tener como esencia preservar las tradiciones y cultura totonaca, el cumplimento de la tarea lo ha llevado a estar considerado entre los cinco más importantes de la República Mexicana y a ocupar un sitio entre los cien principales del mundo.

En el lugar definido por el líder espiritual del Consejo de Ancianos, Juan Simbrón como: “Ahí donde está la zona arqueológica, El Tajín en la Pirámide de los Nichos, ese es el centro ceremonial más importante de la cultura totonaca, porque ahí está la cuna de la sabiduría. Muchos años atrás la pirámide estaba construida con maderas finas, pero un día nuestro sabio Dios la convirtió en piedra, y desde entonces se le conoce como la piedra que humea porque desde la cumbre de la pirámide se realizaban las ceremonias de pedimentos a un ser supremo, a un ser creador”, el festival realiza (ó) un programa con talleres de técnicas curativas, medicina, gastronomía, artesanías, y foros para expresiones masivas artísticas. En el Centro de las Artes Indígenas y sus 16 casas de tradición; se implementaron visitas, pláticas, exposiciones, experiencias cosmogónicas que reforzaron el objetivo de entablar con el público, una comunicación sensible que permitiera a los miles de visitantes adentrarse en una de las raíces indoamericanas de mayor vitalidad en el tercer milenio.

El arte y la cultura de manera pacífica y sana reúnen a los mexicanos esa una de las lección del catorceavo Festival Cumbre de Tajín, muestra fehaciente de que el presente tecnológico y el pasado precolombino se unen para aportar a la identidad del país que anhelamos como la primavera: siempre bienvenida.

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