Nacional

Tompichi o Tambuchi

Por domingo 13 de junio de 2010 Un comentario

Por Jorge Macías Gutiérrez*

Hace algún tiempo, platicando con Don Miguel Valadez Lejarza (q.e.p.d.) y con el Dr. Patricio Kelly, escuché de ellos, el nombre de un juego prehispánico que se jugaba en el sur de Sinaloa no hacía muchos años. Ese juego se llamaba tompichi y tambuchi, la etimología de dichas palabras me fue imposible encontrarlas, no las localicé en diccionarios de lengua náhuatl ni cahíta; y en el nomenclátor indígena de Don Pablo Lizárraga. Sólo se sabe que se le llamaba tompichi a lo que equi­valía a la pelota con que se juagaba. En Escuinapa investigando con personas de edad avanzada, pude encontrar datos intere­santes y apoyos sobre esta investigación. Dos informantes los señores Baltasar Padilla Ramos, alias el “cun” y el “jim” Padilla; me refirieron que lo habían jugado desde la edad de 15 años, pero ya en esa época 1926, no existían más de diez jugadores en el municipio. Ambos me elaboraron un tompichi cada uno.

Otros de los jugadores que se recuerdan, ya todos falle­cidos, fueron los señores: Julio Medina alias el “gañan”, pes­cador de oficio quien vivía por la calle Mariano Rivas; el señor José López, Miguel Crespo, alias el “pomo”, salineros de ofi­cio, el señor Nicolás Padilla, alias el “maromas”, dedicado a la agricultura y a la pesca; Salomé el “chame” Villela de oficio albañil y pescador; el señor Ramón Estrada alias “rabeles”, quien era primo hermano de Don Baltasar Padilla quien mu­rió trágicamente en el sitio pesquero el Xocuiste, lo asesinó el “guaco”, durante una reyerta entre pescadores, resultando además del occiso, heridos los pescadores José Partida alias el “chote” y Salomé Villela el “chamé”, ya mencionados.

El juego del tompichi o tambuchi era una mezcla del bad­mington y el voleibol; se jugaba con la palma de la mano, la can­cha de juego también se conocía como “taste, y era un espacio de medidas variables según el lugar donde se jugara, en Escui­napa era un espacio de cinco por cinco metros cuadrados, en Teacapán era de seis por diez y en Nayarit de ocho por diez o ca­torce por diez, terreno dividido en la mitad, por un mecate ten­so entre dos postes, a la altura deseada o predestinada por los contendientes, generalmente a la altura de un cuerpo. El taste era demarcado con ceniza o con cal; el campo de juego estaba libre de piedrecillas y cuerpos extraños, liso y compactado.

Generalmente el número de contendientes era de dos por bando; pero podía jugar uno contra uno y aún cuatro contra cuatro. La indumentaria de los jugadores consistía de pantalón de manta y camisa; podían jugarlo descalzos o con huaraches.

Los juegos se pactaban a doce o a quince puntos, jugando varios partidos por la tarde, casi todos los días de la semana, los juegos de los domingos revestían cierta importancia por­que se enfrentaban a jugadores de otros barrios o pueblos, las apuestas corrían en forma indiscriminada.

El saque se hacía con la mano del centro del cuadro, to­mándose el tompichi por el copete, se lanzaba hacia arriba y se proyectaba por arriba del cordón. Se consideraba punto malo cuando el tompichi no pasaba por arriba del cordón o si caía al suelo, en su propio terreno o fuera del área delimitada, en el campo contrario. La contabilidad era sencilla, sólo contaban puntos buenos y puntos malos; cuando se conseguía un empa­te o igualada en puntos, se prolongaba el juego a otros cinco tantos más. Estaba prohibido invadir el terreno contrario para contestar un lance. Como sucede en el actual voleibol, la clava­da y la colocada eran más difíciles de contestar. En ocasiones al taste también le llamaban diamante lo que es dudoso. Antes de un juego formal, generalmente jugaban entre sí, mientras lle­gaban los contrincantes o mientras se formalizaba un encuen­tro entre los mismos vecinos; a esto se le llamaba “pichonear”.

Uno de los tastes se encontraba en esta ciudad donde es­taba la ceiba, por la calle Melchor Ocampo norte, este taste se conocía con el nombre de taste de Mayen, donde existían un tiro que producía agua potable de color zarco; este taste también se usaba dándole las medidas adecuadas para jugar ulamaliztli. Parta esto venían los jugadores del tradicional ba­rrio de paredones a contender contra los de la ceiba.

El tompichi lo jugaban también los niños con la “pelota” ori­ginal o con una elaborada por los infantes, a base de trapo con todo y penacho. La elaboración del tompichi era una habilidad casi artesanal de unos cuantos jugadores, lo fabricaban con restos de una mazorca tierna y en el núcleo de la parte esférica colocaban un material más pesado, aparte del pedazo de olote central, ligaban por arriba el penacho y luego lo deshilachaban para que le dieran la estabilidad requerida para que invariable­mente descendiera con la parte semiesférica hacia abajo. En Escuinapa según los informantes el billar y el juego de béisbol fueron los pasatiempos que lo desplazaron.

La investigación confirmó que también se jugaban en Tea­capán, Chiametla y Apoderado, estos dos últimos del munici­pio del Rosario; y en algunos municipios del norte de Nayarit. El juego era extenuante y agotador por lo que las mujeres en general no lo jugaban, pero era de su agrado verlo jugar.

En Teacapán se jugó por última vez en el año de 1930, el taste se encontraba sobre la calle principal, la cual adornaban unas hi­gueras inmensas y frondosas; aquí trazaban una raya en medio de la cancha con un guarache. Las reglas eran igual que como se jugaban en Escuinapa. De los jugadores del puerto se recuerdan a Marciano Rodríguez alias el “bule”, nativo de Nayarit, pesca­dor de oficio; Florentino y Felipe Rojas Estarrona, alias los “ve­jigas”; Victorino Sánchez alias “Tolino”, de profesión pescador, Esiquio, Pedro Fonseca, Federico Herrera, Hilario “layo” Altami­rano, Guadalupe Rojas Salas, Juan Rojas Estarrona a cuyo padre le decían el “ovalado”, Telésforo Llamas, Rufino Ramos, Cecilio Malaquias López entre otros. Aquí no se jugaban de apuestas.

En Chiametla el célebre y querido maestro de música de mu­chas generaciones don Antonio Aguirre; en el año de 1917-1918, lo jugaba en un taste ubicado donde actualmente es la escuela secundaria federal del lugar. En Apoderado no se juega desde el año de 1932, aquí sí jugaban mujeres contra mujeres pero sólo dos contendientes, uno por bando, sin mecate, sin conteo por tantos, y sólo con ceniza dividían el campo de juego. Las apues­tas ascendían a centavos como máximo. Los varones lo jugaban tres o cuatro contra tres o cuatro; a quince tantos, si empataban, el desempate lo jugaban al día siguiente siempre por la tarde. Se aplicaba la norma de tompichi caído, igual a punto malo, con­testar por el lado del copete, o acarrear el tompichi era también punto malo, lo mismo contestar el tompichi con el pie, o por fue­ra del límite del taste, aquí no se permitía la clavada del tompi­chi. Los juegos eran de diez por día, el que ganaba más juegos de los diez, era el vencedor. Cuando un equipo llevaba más de tres puntos y el otro en cero, se iniciaba en un nuevo juego.

El Teponohuaztla del estado de Nayarit se jugaban aún en el año de 1936, existiendo cerca de veinte jugadores, la va­riante era que el cordel tendía a semejarse a la red como la que se usa en el voleibol, porque sobre dos cordeles paralelos a treinta centímetros de separación se unían en un cordel en zig-zag, se colocaba a la altura tradicional de un cuerpo, en el saque se rotaban todos los jugadores. Existía un juez, con un silbato de barro, él dictaminaba si era bueno o malo el punto y llevaba la anotación de los tantos, también existía un capitán o cabecilla. Jugadores de Teponoguaztla fueron: OctavianoAlcalá, Anselmo Montaño, Alfredo y Paulino Verdín, Marcos, Teófilo y Eliseo Echeverría, entre otros. Según la señora María López, de Acatlán de las Piñas del municipio de Santiago Ix­cuintla Nayarit, en el año de 1942 aún se jugaba.

En Brasil se jugaba un juego muy parecido al tompichi lla­mado “peteka”, que se practicaba desde antes de la llegada de los portugueses el peteka original se hacía con hule nativo y plumas de aves silvestres. Existía gran semejanza en cuanto al modo de jugar, antigüedades, reglas con un juego así mismo de origen prehispánico, actualmente se juega en Brasil, y se lla­ma peteka. La forma es un poco parecida al tompichi aunque el material usado en su elaboración es muy diferente.

Bibliografía: Valadez Lejarza Miguel. Información testimonial Kely Patricio Dr. Información testimonial.

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Un Comentario

  • Rafael Díaz Mayorquín dice:

    LES ESCRIBO DESDE EL HOY EJIDO DE SAN FELIPE AZTATÁN, QUE EL 14 DE MARZO DEL 2018 CUMPLE 100 AÑOS; TAMBIEN CONMEMORAREMOS LOS 224 AÑOS DE LA COMUNIDAD INDIGENA DE AZTATLAN Y LOS 630 AÑOS DEL SEÑORÍO DE AZTLAN MUNICIPIO DE TECUALA NAYARIT PARA COMENTARLES E INVITARLOS A LAS «PRIMERAS FIESTAS DE LA AZTLANCAYOTL DEL 9 AL 14 DE MARZO PROXIMO..INVITAMOS A JUGADORES DE TOMPICHI Y ULAMALIZTLI A TENER JUEGOS DURANTE TODOS ESTOS DIAS..AVISENNOS SU INSCRIPCION Y PARTICIPACIÓN..RAFAEL DIAZ MAYORQUÍN, TELEFONO 311 264 0163

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