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EL BATARETE 3RA. PARTE

Por viernes 15 de junio de 2018 Sin Comentarios

NICOLÁS AVILÉS

Dado el calor que se despliega en verano en estos lugares, el interior de esta “casa” debe llegar a tener una temperatura cercana a los cincuenta grados, por los materiales de que está construida y por lo bajo del techo. ¡Y ahí vive gente!
Esta vivienda es un ejemplo de supervivencia humana; es el referente de la pobreza extrema y demuestra lo caprichoso y la adaptabilidad al medio ambiente de los seres humanos. Algo similar a esto ¡nunca lo había visto! Muy al principio los habitantes de El Batarete eran jornaleros que prestaban sus servicios en el campo o para la Asociación de Productores de Caña o Círculo Regional Cañero, que necesitaba mucha mano de obra para siembra, corte de maleza o taspana, y para los riegos de los lotes cañeros; entonces, las casas eran remedos.
Me atrevo a hacer esta consideración ya que la compañía les proporcionó viviendas de madera, techo de lámina piso de tierra y luz eléctrica en el interior para sus trabajadores. Cabe aclarar que eran palacios, en comparación con muchas casas de este asentamiento. Las de los obreros, muchas tenían servicios urbanos indispensables, como agua entubada y energía eléctrica que les proporcionaba el ingenio Rosales.
Había distinción y calidad en las construidas para los ingenieros, que eran de cal y canto y con diseño; los jefes vivían en mansiones dentro de la compañía. El Batarete no tenía luz ni agua entubada. Este líquido les llegaba por medio de barricas, mientras a muchos obreros les llegaba entubada. Tuvieron electricidad años después hasta que llego la Comisión Federal de Electricidad a Costa Rica a mediados de la década de los sesentas. Ignoro el motivo por el cual trazaron El Batarete de esa manera tan especial, pero de lo que si estoy seguro es de que ninguna autoridad metió la mano para dirigir las cosas, y la gente las hizo a su modo. El gusto de las personas es a veces complicado, abigarrado y caótico; en este lugar se expresaron las fuerzas más obscuras y profundas del ser: de estos caprichos nació El Batarete.
Después de pasear por sus calles me surge una duda; ¿qué fundaron primero? ¿El Batarete o el panteón? Si fue primero el panteón, este sirvió de ejemplo para el diseño de El Batarete; si fue primero El Batarete, sirvió de modelo para la construcción del panteón. En lo que sí no me queda duda es en que fue la misma persona la que concibió ambos lugares. Otra cosa de la que estoy seguro es de que en ninguna ciudad o pueblo que he conocido existe un desmán como se ve en ese pedazo de Costa Rica llamado El Batarete.

* Autor y médico

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