Nacional

Columna “Voltear la hoja”

Por martes 15 de noviembre de 2016 Sin Comentarios

voltear la hojaasPor: Sylvia Teresa Manríquez

I

Un cuento siniestro
Dice mi nana que estoy enferma porque me
gusta ver como los ciempiés se retuercen cuando ella
los quema. Primero les echa alcohol y luego les avienta
un fósforo. Juro que los oigo chillar igualito que Ramón.

Al volver de la chamba Ramón come con una
cerveza, si no está helada me da el primer golpe de la
noche.

El segundo viene si la comida no es de su gusto.
Y el tercero cuando me avienta en la cama y exige lo
que todo marido debe tener.

Él no sabe que la Carola me presumió los aruñones
que un día antes le marcó en la espalda.

Lo que más trabajo me costó fue acomodar
el cartón sobre el hoyo donde había vaciado gasolina.

Todas las noches sale al patio, se para siempre en el
mismo lugar, se fuma un cigarro. No tuvo tiempo de
entender qué le pasaba. Ardió tan rápido como el fogonazo
que inició la llamarada. Se le borraron los rasguños
de la espalda.

II
Leer este cuento en una fecha cercana a la
conmemoración del Día internacional de la Eliminación
de la Violencia contra la Mujer, hará que surjan pensamientos
y comentarios de todo tipo.

Podemos analizar cuantos tipos de violencia se
practican en este pequeño texto, quienes y por qué la
ejercen. Yo me quedo con la violencia hacia la mujer,
que al final de cuentas ocasiona el inesperado desenlace.
Es innegable que cada día la violencia hacia las
mujeres se vuelve más evidente en este país.

Me da miedo que mi madre vaya a comprar leche
a la tienda de la esquina porque corre mayor peligro
de ser asaltada por ser mujer y mayor de edad. Me
da miedo que mi hija salga tarde del trabajo porque alguien
puede secuestrarla y no volveríamos a verla con
vida.

Yo misma siento miedo si en mi camino encuentro
un paraje oscuro porque lo único claro que
tengo es que puede esconder peligros insalvables.
Una debería sentirse segura en su comunidad,
confiar en que llamar a las autoridades nos protegerá.
Pero esa no es mi apreciación ni la de la mayoría de la
gente.

Hace unos días me preguntaron cómo percibo
la violencia de género en mi estado “parece indetenible”
respondí. La percibo feroz y desatada cada semana,
cada día que se da conocer la desaparición de una
mujer.

También preguntaron que me parece la violencia
en mi ciudad, respondí lo mismo. La violencia
parece irrefrenable para la comunidad en general, especialmente
para niñas y mujeres adultas.

III
Norma Alicia Salazar Corona, 37 años, Nuevo

León: mi esposo me mató de 10 puñaladas.

Esmeralda Ramírez, 6 años, Estado de México:
me encontraron asesinada.

Karla Viviana Orozco, 28 años, Jalisco: Encontraron
mi cuerpo calcinado dentro de una maleta.

Jaquelyn Agüero Valenzuela, 18 años, Sonora:
fui asesinada por lesiones de arma de fuego.

Así inicia el documento “La violencia feminicida
en México, aproximaciones y tendencias 1985-
2014”, realizado por la Secretaría de Gobernación, el
Instituto Nacional de las Mujeres y Onu Mujeres México.

En este se encuentran cifras que desalientan;
sólo tomaré un ejemplo, el de la violencia sexual. La diferencia
entre denuncias y sentencias en nuestro país
deja ver el alto grado de impunidad que impera en México.

Las mujeres, además de no tener garantizada una
vida libre de este tipo de violencia, no tienen acceso a
la justicia ni la reparación del daño.
Entonces queda en evidencia que requerimos
cambios sustanciales en los sistemas de procuración
e impartición de justicia para que atienda de manera
oportuna y justa este tipo de problemas.

Me preocupa la violencia hacia las mujeres y
las niñas y su consecuencia que puede llegar a ser el
feminicidio, porque deseo vivir en un país de igualdad,
uno en el que las mujeres que a diario tramitan su vida
en su suelo, puedan transitar, disfrutar, gozar, exigir y
vivir en plena libertad.

Quiero que mis hijas y mis nietas conozcan el
dulce placer de respirar sin miedo. Creo que esto será
posible si todas y todos luchamos por el derecho a vivir
sin violencia, por el derecho a que no nos sea arrebatada
ni una mujer más.

* Autora y productora de Radio Sonora

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