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Lo que se oculta de Juárez Segundo de la trilogía Miramón, Juárez Maximiliano

Por jueves 31 de diciembre de 2015 Sin Comentarios

Juarez

 Por: Carlos Lavín Figueroa

Benito Juárez tuvo grandes aciertos pero también grandes desaciertos como los tienen quienes tomanlas grandes decisiones.

Aquella su frase de Juárez; “A los amigos, justicia y gracia. A los enemigos, la Ley a secas” ya no se menciona en los discursos porque se traduce en impunidad, porque la “gracia”, es; “el don o favor que se hace sin merecimiento particular y concesión gratuita; es la benevolencia y amistad de alguien; es el perdón o indulto de pena que concede el poder competente”, esto se hizo una costumbre, que sin ser Ley, tiene origen en el Medioevo Europeo donde se diferenciaba al pueblo llano de los nobles que estaban exentos de impuestos, que gozaban de privilegios de orden penal y no sufrían prisión por sus deudas.

Costumbre que en Europa se extingue y en México se expande y cada vez con más cinismo, aquí la justicia se regala, o se compra a mercado libre; a diputados en la forma de votos como para evitar un juicio político; a funcionarios para integrar una carpeta de investigación con errores logrando que facinerosos anden libres con bandera de inocentes como hemos visto recientemente en el ámbito federal con el hermano incómodo quien resultó exonerado por un secretario a falta de magistrado, y se inculpó a un exfuncionario ya muerto.

Lo queEl precio del voto de un diputado, o para integrar una carpeta con errores, o la declare así un magistrado, es según el sapo; pero hasta cuando seguirá lo mismo, una cosa es la cínica verdad jurídica y otra la franca verdad histórica, no nos chupamos el dedo, acaso se tiene que modificar la ley para poder corregir carpetas mal integradas ¡pues que se modifique! Por el contrario los gánsteres criminalizan a sus adversarios aprovechando esos vicios utilizando y torciendo la ley a su favor donde inocentes son hasta asesinados sólo por inconformarse aunque sean 43 y juntos.

Es un mito que Carlota fue a pedirle a Juárezel indulto para Maximiliano a cambio de entregársele sexualmente, Carlota estaba en Europa pidiendo apoyo para el Imperio Mexicano; pero si fue la noble Agnes Salm -cuyo esposo había sido aprehendido con el emperador- quien para liberar a ambos, propuso al juarista coronel Palacios liberarlos mediante el pago de 100 mil pesos y “si no le basta a usted esta suma ¡aquí estoy yo! y la princesa comenzó a desnudarse.

Ella fue quien también pidió a Benito Juárez el perdón… finalmente… su esposo fue indultado, no así Maximiliano que junto con Miramón y Mejía fueron pasados por las armas.
A pesar de que recién se había perdido más de la mitad del territorio nacional, Juárez concibió el Tratado
McLane-Ocampo entre los Estados Unidos y México en el cual habría vendido a perpetuidad por cuatro
millones de dólares el derecho de libre tránsito a los Estados Unidos por territorio mexicano en una especie de copropiedad; en el Istmo de Tehuantepec desde el Golfo hasta el Pacifico; lo mismo desde de la frontera de Nogales hasta el puerto de Guaymas; y desde cualquier punto entre Camargo y Matamoros, u otro punto conveniente –para Estados Unidos- de la frontera de Tamaulipas, vía Monterrey, hasta Mazatlán, atravesando el país libremente, incluyendo tropas y pertrechos militares.

Juárez firmó el tratado, pero México se salvó de esos desaciertos, solo gracias a que nunca fue ratificado por el Senado de los Estados Unidos, porque debido a su Guerra de Secesión, argumentó que podía fortalecer a los rebeldes separatistas del sur que hacían frontera con México.

Pero acaso se justifica esa venta de derechos perpetuos sobre el territorio mexicano, veamos que dicen:

Justo Sierra: “El Tratado o pseudo-Tratado McLane-Ocampo no es defendible y todos cuantos lo han refutado, lo han refutado bien, porque representó la constitución de una servidumbre interminable.

Juárez y Ocampo se hallaban alucinados al dictar y firmar ese documento […] franquicias que equivalían a un condominio (Nota: de uso común entre EEUU y México). Que las nuevas generaciones consulten el diccionario y cotejen la definición de alucinado con la de traidor, y resuelvan cuál es la que conviene al caso”.

José Vasconcelos: “Juárez, en Veracruz, no estaba solo. Su metrópoli estaba en Washington, y hasta allí fue a dar un obsequio que los juaristas ofrecían a la gran República del Norte a cambio de su apoyo cada
vez más urgente. Consta este obsequio en el Tratado McLane-Ocampo”.

lo que oculta juarezEl Benemérito recibió un millón de dólares como anticipo o enganche, que se sabe utilizó en la Guerra de Reforma.

Al finalizar la Guerra de Reforma ganada por los liberales que resultó con la instalación del gobierno de Benito Juárez y poco menos de un año después de la promulgación de la Ley de Nacionalización de los Bienes Eclesiásticos, la cual consistía en retirarle a la Iglesia sus bienes materiales.

Esa legislación, a decir del historiador e investigador José Luis Reyes, fue uno de los mayores robos legales en la historia del país.

“Entre estas alhajas enajenadas en todo el país, se encontraba la magnífica custodia de la Catedral de la Ciudad de México, obra que, además del valor que en oro y piedras contenía, era más estimada por haber sido elaborada en México y ser considerada como uno de los monumentos artísticos que hacían más honor a las bellas artes del país.” Esta custodia fue comprada a José de la Borda en la suma de 110 mil pesos, quien le dio un precio ínfimo a su valor real por hacer un obsequio a la Catedral, señala la “Memoria sobre la propiedad eclesiástica”.

De acuerdo con el investigador, la Custodia de Borda fue subastada y enviada a Europa luego de haber sido nacionalizada, junto con otros bienes de la Iglesia católica en 1861, por el gobierno de Juárez, era de oro macizo, medía aproximadamente un metro y pesaba alrededor de 20 kilogramos.

Estaba ornamentado por un total de ocho mil 845 piedras preciosas entre las que destacan cinco mil 415 diamantes rosas y brillantes, dos mil 794 esmeraldas, 523 rubíes, ocho zafiros, 101 amatistas y cuatro jancitos.

Y si ese tratado hubiese prosperado; pongo aquí lo que pasó en España -nuestro referente europeo-, cuando apenas cincuenta y un años antes, el apático y allá mal recordado rey Carlos IV, el mismo de la admirada escultura del Caballito aquí en México, otorgó un permiso y sólo temporal a Napoleón Bonaparte de pasar por su territorio para invadir Portugal, esto derivó en la invasión a toda España por las tropas napoleónicas, el pueblo español hizo abdicar al débil rey en favor de su hijo Fernando VII, esta crisis fue aprovechada por Napoleón para hacer abdicar a ambos en su favor y este cede el trono de España a su hermano José I, estos hechos provocaron el inicio de las independencias de todas sus posesiones en América y el desmoronamiento del imperio español.

* Historiador y cronista oficial de Cuernavaca

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