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Ciencia y tecnología para el bienestar social

Por domingo 13 de noviembre de 2011 Un comentario

Por Carlos Karam Quiñones*

En Sinaloa, el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (COECYT) es un organismo creado por decreto del Gobernador del Estado en 1996 e, incorporado a la Ley de Ciencia y Tecnología en 2004. Su misión, es generar políticas de promoción y difusión de ciencia y tecnología y, crear capital humano con sólida formación intelectual para, desde estos soportes, avanzar en la construcción de una sociedad del conocimiento, cimentada en la investigación científica, desarrollo tecnológico e innovaciones aplicables a procesos, productos y servicios de alto valor agregado. Un escenario así, fomenta el vínculo entre la comunidad científica, los sectores productivos y gobierno del estado; alentando el esquema llamado triple hélice, que es la mejor vía para mejorar el bienestar y calidad de vida de los sinaloenses todos.

En Sinaloa, como en todo el mundo, ciencia y tecnología son factores cuyo efecto transversal impacta a todos los sectores de la economía y, son las herramientas esenciales para aumentar el valor agregado de productos y servicios. Vistas así, encarnan la ruta ideal para mejorar nuestra competitividad, coadyuvar a resolver problemas de interés público e impulsarnos hacia un desarrollo sustentable y equilibrado, particularmente en áreas estratégicas.

En suma, hacer de Sinaloa una tierra de oportunidades y un polo de desarrollo internacional; tiene como punto de paso necesario y obligado, basar nuestro desarrollo en la ciencia y la tecnología.

Históricamente, la ciencia ha jugado un papel decisivo en el destino de los pueblos, por ser el principal factor para el desarrollo humano. La generación y aplicación del conocimiento, es la estrategia que ha llevado a los países del primer mundo a esa privilegiada posición.

Nuestro país, se esfuerza por resolver los problemas de antaño, y avanzar hacia satisfacer las necesidades fundamentales como son educación, salud, alimentación, vivienda y la protección a sus derechos humanos.

En este propósito, todas y todos estamos involucrados, principalmente los científicos, tecnólogos e innovadores, que son nuestro capital humano capaz de aportar luz, para visualizar alternativas hacia un desarrollo humano sustentable.

Nuestro momento actual, exige avanzar en una agenda de cambio, para dotar al estado de un nuevo andamiaje de leyes y políticas, propicias para un crecimiento económico más fuerte, más limpio y más justo. Se requiere definir un presupuesto enfocado en resultados a mediano y largo plazo, que vea las exigencias de hoy y de mañana; un sistema educativo libre y para el desarrollo; un marco de políticas e incentivos para impulsar la competencia e innovación; una clase empresarial con la visión y desempeño que le corresponden, un crecimiento verde promotor de una nueva cultura ecológica, y un sistema de salud integral, de calidad y sostenible.

Precisamente en el sentido que marcan estas exigencias, va la iniciativa de Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, presentada al Congreso del Estado de Sinaloa el pasado 31 de octubre, ordenamiento jurídico que, de cursar exitosamente el proceso legislativo, proveerá a Sinaloa de un instrumento estratégico de primer mundo, imprescindible para transitar a la sociedad del conocimiento.

La nueva ley, que incluye como iniciadores a conspicuos miembros del sector empresarial y a destacados líderes de la comunidad científica estatal; instauraría en Sinaloa un nuevo marco jurídico, institucional, estratégico y presupuestal, que implica un incremento sustancial (lejano aún de lo recomendado por organismos internacionales) de los recursos financieros para invertir en ciencia, tecnología e innovación y con ello, crear y fortalecer la Infraestructura científica y tecnológica en áreas prioritarias del desarrollo regional, lo cual incrementaría el procesamiento y valor agregado de la producción, alentaría la creación de negocios, productos y servicios basados en la innovación y daría pauta para avanzar en la solución a retos o problemática existente en el estado, a partir de potenciar el capital humano de alto nivel, ya sea mediante su reforzamiento o, la creación de nuevas capacidades de investigación y desarrollo tecnológico.

En el mismo tenor, el pasado mes de octubre se convocó, por primera vez en la historia de nuestro estado, a conformar el Sistema Sinaloense de Investigadores y Tecnólogos. Esto, representa un esfuerzo para nuclear las capacidades humanas en el ramo, además permite conocer, reconocer, estimular y promover a los científicos y tecnólogos sinaloenses, así como incentivar la práctica de la investigación científica e innovación tecnológica, acorde a las exigencias de los tiempos y las circunstancias.

Esa iniciativa de ley y el Sistema Sinaloense de Investigadores y Tecnólogos, no son hechos aislados ni son fines en sí mismos: se inscriben en una nueva visión del desarrollo, que incluye otras expresiones: la alianza para la competitividad, promovida por la iniciativa privada, a través del Consejo para el Desarrollo de Sinaloa (CODESIN); la reciente convocatoria de becas al extranjero, lanzada por primera ocasión por CONACYT, en convenio con COECYT, y; la III Jornada Nacional de Innovación y Competitividad, convocada para celebrarse en Mazatlán, los días 10 y 11 de noviembre del año en curso. He aquí una nueva dinámica, gestada desde una decisión del gobierno: colocar en la agenda estatal el tema científico, bajo la convicción de que, todo esfuerzo por convertir a Sinaloa en una sociedad próspera y en armonía, demanda un lugar prioritario para la ciencia, la tecnología y la innovación.

La suma de voluntades de los tres factores determinantes para el desarrollo de la sociedad del conocimiento (comunidad científica, iniciativa privada y gobierno), como asociación virtuosa, crea el fortalecimiento de la investigación científica y la mejora cualitativa y cuantitativa de la producción pero, más aún, demuestra la pertinencia de vinculación entre generadores y usuarios del conocimiento, bajo la égida de un gobierno socialmente pertinente, sensible, moderno y comprometido en convertir a Sinaloa, que “Es tarea de todos”, en una sociedad del conocimiento.

*Director del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Sinaloa.

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