Nacional

Cuernavaca y su floresta

Por martes 15 de diciembre de 2015 Sin Comentarios

Por: Carlos Lavin Figueroa

El seductor clima de Cuernavaca se debe más que nada a sus acantiladas y sombreadas barrancas que fueron profundamente excavadas por el agua fría durante millones de años, que con su espesa vegetación y corrientes cristalinas en su mayoría, bajan de las vecinas montañas generando dentro de ellas un aire fresco que emerge por sus cañadas para moderar el calor de sus colinas ahora pobladas, es todo un ecosistema dentro de la ciudad que le sirve de refrigerante natural; barrancas que corren de norte a sur, por su profundidad y floresta poco les da el Sol; si estamos cerca o dentro de ellas podemos darnos cuenta de la gran frescura y hasta frio que prevalece en sus profundidades. Los tlahuica eligieron este lugar por paradisiaco además de que estas barrancas les servían de fortaleza natural contra ataques enemigos, por lo que construyeron puentes levadizos, el principal estaba precisamente donde hoy se encuentra el Puente de la Barranca de Amanalco; y al poniente está la de Analco, ambas servían de fortaleza natural a la población, y aún más al ponente existen cientos de barrancas arboladas que son un verdadero radiador natural generador de aire fresco que con los vientos llega a la ciudad.

Y es esa floresta la que refrenda su famoso calificativo de primaveral a la ciudad, porque a lo largo del todo el año vemos flores en sus diversas variedades, como las diversas bugambilias, o la llamarada también conocida como Flor de San Juan, y otras que como en relevos florean todo el año. Con datos que nos aporta la cronista e investigadora Adriana Estrada, sabemos que a esas enredaderas se suman diversas variedades de floridos árboles donde la primavera anida eternamente; como el Guayacán originario de la Isla caribeña de Jamaica que se viste de amarillo y también de rosa en los meses de diciembre y enero; la morada Jacaranda del Amazonas floreando en febrero y marzo. La tailandesa “Lluvia de oro” de la que cuelgan tupidos racimos amarillos y la Primavera originario de México que se pinta totalmente de rosa o amarillo, ambos en los meses de abril y mayo. El Cacaloxóchitl (flor del búho en náhuatl) o Flor de mayo, con flores amarillas, rosas, rojas y blancas desde abril hasta junio, esta es de Morelos de aquí pasó a Hawái -donde con ella hacen los collares de flores para recibir a los huéspedes en esa paradisiaca isla; el Flamboyán que se florea de rojo de julio a agosto, es originario de Madagascar y que aquí es conocido como Tabachín, por ser sus flores similares a un arbusto silvestre que se da en Morelos cuyo nombre es Tabachín de la sierra (chakamaxochitl) más conocido como Camarón, este florea en rojo y amarillo desde marzo hasta septiembre; y el Cazahuate o Flor del venado que de noviembre a enero se viste de blancas guirnaldas, estos son sólo algunos. Así, todo el año Cuernavaca está en plena primavera. Y como el clima se está alterando, en la primavera de este 2015 casi todos estos árboles florearon al mismo tiempo. Es conocido que la flor de Nochebuena (kuetlaxochitl) que se da de noviembre a enero, una de sus variedades es originaria de la antigua Cuauhnáhuac, flor que en las navidades no falta en ningún hogar y plazas públicas alrededor del mundo; pero poco se sabe que la Dalia es la flor emblemática de México y que también es originaria de esta región de Cuernavaca, que también se hizo mundialmente famosa, tanto como flor que como alimento y de uso medicinal, tanto, que en 1870 en la Gran Bretaña se creó la Sociedad Nacional de la Dahlia, y hasta siglo y medio después se creó en México la Asociación Mexicana de la Dalia, en 2007 se instituyó el 4 de agosto como el Día Nacional de esta muy cuernavacense flor. En Cuernavaca se dan uno al lado del otro pinos de clima frió que palmeras cocoteras y enredaderas de climas tropicales; desde cactáceas del desierto hasta helechos silvestres; en sus ríos crecen plantas acuáticas y sub acuáticas. Cuernavaca es edén donde troncos que se tiran reverdecen con nuevas hojas y si es temporada hasta florean aun sin estar plantados como sucede con los de Flor de mayo.

Y de las culturas milenarias surge Xochicalco -Casa de las flores- que seguramente refería a las de blancos Cazahuates, a los multicolores Cacaloxochitl, y los anaranjados Tabachines endémicos, flores naturales de los campos hoy morelenses que pertenecían a la antigua Cuauhnáhuac donde antes había surgido Tamoanchan, sitio privilegiado donde se creó al hombre y al pulque, la bebida sagrada, lugar de los dioses, de asombrosa fertilidad y riqueza, de inmejorable clima, fue aquí donde empezó la vida y la agricultura en el México prehistórico miles de años antes de la llegada de los tlahuicas a estas tierras. Sin duda sitio ancestral de los llamados olmecas -madre de todas las culturas Mesoamericanas- donde vio la luz la civilización. Y ya en la época colonial, Cuernavaca que abarcaba todo el hoy estado de Morelos fue conocida como el Paraíso de América.

P.D. Hasta la próxima

* Cronista de Cuernavaca

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