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CHAMP RODOLFO CAMPODÓNICO El del Club Verde a los 87 Años de su Muerte

Por domingo 20 de enero de 2013 Un comentario

Por Juan Cervera Sanchís*

Champ-RodolfoEl 3 de julio de 1866 nació en Hermosillo, Sonora, Rodolfo Campodónico. Fue un prolífico compositor. Sus composiciones sobrepasaron el millar. Inimaginable que hoy apenas se recuerde, y por muy pocos, su vals titulado: “Club Verde”.

No cabe duda que el olvido, de hecho, es inconmensurable, tal como es limitadísima y efímera la memoria. Sí, la más brillante y extraordinaria memoria, según nuestros parámetros humanos, apenas puede guardar y, ello, temporalmente, una porción de tiempo y espacio muy reducida, mientras que el espacio y el tiempo, que yacen en las insondables cuevas del olvido, con los trillones de criaturas que las habitaron, nadie, humanamente hablando, podría medirlos y ni tan siquiera imaginarlos.

Lógico que no podamos dejar de sonreír ante el ego de algunos artistas contemporáneos cuando los vemos hincharse de vano orgullo dando por supuesto que pasarán a la historia con sus obras. Si el presente apenas es nuestro, mucho menos puede serlo el futuro. El olvido, desnuda y cruel verdad, es lo que le espera a la mayoría de los famosos de hoy. Pero retornemos a nuestro tema central: Rodolfo Campodónico. Volvamos con humildad a rescatar algunos hilos sueltos de su ya débil memoria en el pentagrama musical de hoy. Fue Campodónico famoso en vida, en el México que le tocó vivir, y aún después de muerto lo mimó por un tiempo la frívola fama.

Recordemos su muerte el 7 de enero de 1926. Catorce años después de su fallecimiento Hermosillo, su ciudad natal, lucha contra el olvido de su memoria y le levanta un monumento. Un monumento que permanece erguido y donde los gorriones y las palomas juegan todavía, aunque la mayoría de los transeúntes pasan sin detenerse y sin saber muy bien a quien está consagrado. Por supuesto que las personas cultas e informadas saben que se trata de la imagen de Rodolfo Campodónico el autor del vals Club Verde, que la mayoría jamás ha escuchado. La fuerza destructora del olvido es enorme. Campodónico amó profundamente a Hermosillo. Ahí nació. Ahí creció. Ahí se educó. Ahí llegó a ser un modesto filarmónico y maestro en la ejecución de varios instrumentos, que tocaba en la orquesta local, así como en cuantas fiestas era solicitado y pagado, ya que era un músico pobre y de ello vivía. Al igual que la mayoría de los músicos de aquella época. En aquellos tiempos los mejores y más talentosos compositores y ejecutantes se las veían realmente negras para sobrevivir. Campodónico, aunque tocaba, y muy bien, varios instrumentos y componía canciones y valses por docenas las pasaba bastante mal. Todo lo contrario de lo que suele suceder hoy en que cualquiera que compone varias cancioncillas de éxito puede alcanzar una respetable fortuna. Loado sea y justamente merecido. Los tiempos cambian y, en aquellos tiempos de Campodónico, aunque los músicos no se hacían ricos, sí lograban prestigio y fama.

Campodónico, en mitad de sus apreturas económicas, era un músico muy popular, por lo que la gente lo solicitaba, lo quería y lo aplaudía.

Desgraciadamente en aquella época no había discos, ni estaciones de radio, ni canales de TV, ni Internet y cuantos medios e instrumentos en nuestros días amplifican la fama y, por ende, las tan importantes y necesarias ganancias.

Cientos de canciones bellísimas y piezas musicales de aquellos tiempos se perdieron para siempre. Todo un drama para sus autores. Por suerte para Campodónico, algunas de sus canciones y piezas musicales, interpretadas por él, se escucharon en México de Norte a Sur y de Este a Oeste, y fueron muy famosas durante los años de la Revolución Mexicana en todo el país. E incluso su fama rompió fronteras.

Esto impulsó a Rodolfo Campodónico a viajar al extranjero, aunque ya con los años encima, pero muy necesitado, como siempre, de ganar un poco más de dinero, que en México siempre se le negó, dada la difícil época porque atravesaba el país.

Fue así que el compositor y ejecutante decidió establecerse en Douglas, Arizona. Ahí le fue relativamente bien hasta que una enfermedad terminó con su vida el 7 de enero de 1926.

En 1940, catorce años después, sus paisanos revivieron su memoria y le erigieron un monumento, pero, la verdad sea dicha, ¿quién ejecuta hoy su música?

Campodónico, como tantos otros músicos del pasado, son hoy apenas una débil y frágil memoria envuelta en espesos silencios, y así su vals Club Verde, que tanto y tanto se escuchaba en todo México mientras él vivía.

*Poeta y periodista andaluz.

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Un Comentario

  • Alfredo de Batuc dice:

    ¿Porqué en el anterior monumentillo a él en el parque Madero se referían a él como «Champ»?
    Si la palabra es inglesa, tengo entendido que «champ» en inglés es apócope de «campeón», pero esto es mayormente en los deportes.
    ¿Cuando fué que se estableció en Douglas?
    ¿En que campo le fué relativamente bien en EEUU? ¿en la música?
    ¿Tuvo descendencia?

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