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Espejos, simbolismos mágicos

Por sábado 28 de febrero de 2015 Sin Comentarios

Por María Trinidad López Lara*

Espejos1A lo largo de la historia, en la mitología, la li­teratura, la leyenda, el arte, el espejo aparece cubier­to de un poder que va más allá de su propia forma y tamaño. Cualquiera que sea su soporte material (un simple espejo de agua puede ser suficiente), el espejo encierra en sí todos los secretos y misterios que la his­toria humana ha necesitado guardar en él. Los pueblos del México de la antigüedad hacían espejos dándole­brillo a la obsidiana, llamada iztli en náhuatl, la lengua azteca.La obsidiana era asociada con la tierra y con el sacrificio y la guerra debido a que ambos los cuchillos de sacrificio y las armas llevaban hojas cortantes de obsidiana. El espejo de obsidiana,llamado tezcatl, era instrumento de magia negra usado sólo por los hechi­ceros. Contemplar sus profundidades humosas permi­tía viajes a otros tiempos y lugares, al mundo de los dioses y los antepasados.

Por su capacidad para duplicar la realidad, los espejos han sido siempre un medio de acceso para la magia y lo sobrenatural, y ya en la Antigüedad el arte de la adivinación por medio de espejos, conoci­do como cristalomancia, era practicado por magos y arúspices de muchas culturas. Las antiguas brujas de Tesalia escribían sus oráculos en espejos con sangre humana. Se cuenta que enseñaron a Pitágoras a adivi­nar sosteniendo un espejo en dirección hacia la Luna.

Este tipo de adivinación adoptó formas muy sofisticadas a lo largo del tiempo y no sólo se utiliza­ban recipientes de plata, piedras preciosas y agua en un cuenco, sino también las uñas de los dedos muy pulidas. Los espejos muy bruñidos y pintados de negro en el lado convexo se consideraban excelentes instru­mentos para desarrollar la clarividencia, de forma si­milar al uso de una bola de cristal. Catalina de Médicis y Enrique IV tenían espejos mágicos a los que consulta­ban con frecuencia. John Dee, el mago real de la reina Isabel I de Inglaterra, utilizaba un huevo de cristal y un espejo negro de obsidiana. Se ha dicho del espejo que es símbolo de la imaginación o de la conciencia, ya que tiene la capacidad de reproducir los reflejos del mundo visible en su realidad formal. Scheler y otros filósofos lo han relacionado con el pensamiento, pues es en el vehículo mental donde se produce la autocon­templación y reflejo del Universo. Es en este sentido en el que el espejo se relaciona con el simbolismo del agua reflejante y el mito de Narciso, apareciendo con frecuencia en leyendas y cuentos infantiles convertido en mágico, ya que es capaz de proyectar imágenes que ocurrieron en el pasado o que ocurrirán en el futuro, o simplemente ver en el presente lo que está sucedien­do a mucha distancia. Pero sobre todo el espejo má­gico dice la verdad, pues él tan sólo refleja lo que ve, sin las máscaras o escudos que los seres humanos nos ponemos para protegernos; ellos tienen la cualidad de ver el alma tal como es. Se relaciona con el agua, tam­bién lo hacen principalmente con la Luna, precisamen­te por su condición reflejante y pasiva, pues reciben las imágenes como la Luna y la luz solar.

Los espejos reflejan los objetos y sus caracte­rísticas o energía, por lo que magnifican lo reflejado. Es decir, aquello que es reflejado por el espejo duplica su energía y en el caso de ser una persona la que se mira la energía se multiplica, representan una energía yang o activa que hacen que aumenten la energía de un lugar. Basta sólo pensar en un hall estrecho y oscuro y con el sólo hecho de colocar un espejo en uno de sus muros, cambia inmediata­mente la percepción energética del lugar, ya que hace que el espacio se agrande, se ilumine y se haga más agradable a nuestra percep­ción visual. Los espejos son útiles en espacios peque­ños, donde aparentemente duplican el tamaño de la zona, creando una ilusión de espacio y profundidad. Eso sí, hay que tener la precaución de fijarse con lo que se refleja en él si no se quiere crear un problema en otra parte.Los espejos nunca deberían distorsionar o cortar la imagen de una persona, ya que eso supondría distorsionar o cortar simbólicamente su energía chi. Es muy común encontrar espejos decorativos pequeños o de forma de fragmentos en un hall, un pasillo, en el baño, closet o dormitorio de una casa. Siempre deben tener una forma homogénea y se deben colgar a una altura donde se vea completamente la cabeza de la persona, de manera que no quede cortada al mirarse al espejo.

De acuerdo a la filosofía y práctica del Feng- Shui, no se recomienda ubicar un espejo frente a la puerta de entrada de la casa, ya que al reflejarse la puerta hace que la energía chi que entra se devuel­va, sin permitir que fluya por el interior de la vivienda. Esto significa que la energía que trae oportunidades para la vida de las personas en cuanto a dinero, re­laciones y suerte en general, se vean mermadas por esta condición. La identidad cultural, está siempre en recreo y enriquecimiento por influencias que pueden venir de muchas fuentes, entre ellas el arte, con su ca­rácter social, en tanto síntesis, conocimiento, descu­brimiento, y revelación de los aspectos esenciales de la realidad, que se transmiten en forma de imágenes artísticas a través de un espejo. La vinculación, en la vida cotidiana, del creador, su obra y el público, eleva considerablemente su afectividad en la formación de la conciencia de identidad cultural en la población, esta característica es propia de los espejos de mano, que en China están relacionados con la felicidad conyugal y tienen cierto poder contra las influencias diabólicas. La creencia popular afirma que las almas si no van al cie­lo, van al infierno o quedan estancadas penando en la Tierra; pagando sus males. Muchos creen que estos se albergan o quedan atrapados en los espejos. Por ese motivo es que hasta en la actualidad los espejos son cubiertos cuando alguien fallece para que no quede atrapado en este mundo y pueda continuar su cami­no. También hemos visto que para muchas creencias diferentes, el espejo es un poderoso artefacto espiri­tual, de magia o hechicería, en fin no deja de ser algo peligroso y poderoso. Para la gente normal sólo es un vidrio donde nos reflejamos y esperamos ver algo que nos guste, la actitud es el reflejo de nuestro espíritu. (El Libro de las Bellas Artes)

In Memoriam
Mi Madre, mi espejo.
(+ Profesora Triny Gómez)

*Catedrática de la Universidad Autónoma de Sinaloa Mocorito, Sinaloa Febrero 2015.

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