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FIESTA DE SAN PEDRO EN LA COLONIA TRES PICOS, MUNICIPIO DE TONALÁ, CHIAPAS.

Por miércoles 15 de julio de 2020 Sin Comentarios

SOFÍA MIRELES GAVITO

En el ejido “Los Cocos”, estación Tres Picos, hay una festividad religiosa, la segunda en importancia del municipio de Tonalá, después de la Feria de San Francisco de Asís; que es la fiesta de San Pedro Apóstol, del 21 al 30 de junio, siendo el día más importante el 29 del mismo mes.

Este ejido se localiza a una distancia de 34 km de la cabecera municipal de Tonalá, rumbo a la ciudad de Pijijiapan. Sus primeros pobladores empezaron a llegar alrededor de 1920, después del movimiento mapache, procedentes de Villa Flores, Acala, Chiapa de Corzo, Ocozocoautla, Jiquipilas y Tonalá. Su población es de 4,403 habitantes según censo de INEGI, 2010.

El 3 de junio de 1926 se decretó la adjudicación de 1416 hectáreas a 118 personas, que se llamó al principio “Ranchería San Pedro Los Mangos”, y por decreto del 13 de febrero de 1934 se le cambio el nombre a Ejido Los Cocos.

La primera construcción de un templo católico fue en honor a San Pedro Apóstol, era una capilla en forma de galera cercada de madera, se hizo en el terreno que hoy ocupa la escuela primaria “Profr. Lisandro Calderón”. Luego, en 1945, el párroco de Tonalá, José del Carmen Castillo, vuelve a dar inicio a la construcción del nuevo templo en terrenos del Señor Jorge Mayorga, ahora hecho de adobe con techos de lámina.

Por el año de 1970 llega el primer vicario a Tres Picos, el Padre José Luis Sánchez Bravo, y reconstruye el techo, le pone techo de lámina de asbesto, e instala un falso plafón. Es hasta enero de 1973 que la capilla de San Pedro se convierte en Parroquia; la cual abarcaba desde la Polka, Mojarras, Ponteduro, Manguito, San Cayetano, hasta Alberto Pineda, y Francisco I. Madero. Y en julio del 2011, las comunidades de Ponteduro, Manguito, San Cayetano (Pueblo Nuevo) pasan a formar parte de la parroquia del ejido de Cabeza de Toro.

LA FESTIVIDAD DE SAN PEDRO.

En los primeros años de estas festividades se construían garitas de varas y palmas alrededor de toda la capilla. Algunas de ellas eran utilizadas para hacer comidas, y las demás eran cantinas. Enfrente de la capilla se construía una gran ramada, la cual era destinada para el baile. También se hacían enrames o arcos de frutas que colocaban en la iglesia; los enrames se hacían enrollando alrededor de un palo o vara, hojas de zapote, frutas de temporada: plátano, y se colgaban jícaras, platos, cubetas de plástico, trapos de cocina; que serían devueltos al año siguiente por los participantes que agarran alguna fruta, traste o trapo y lo regresaban al doble. Esta tradición de los enrames ya se perdió. A esta festividad de San Pedro Apóstol, no sólo acudían los pobladores de Tres Picos, sino también llegaban personas de comunidades circunvecinas y de los ranchos aledaños.

Cuando se iniciaron las festividades del Santo Patrón San Pedro Apóstol, se realizaban corridas de toros y carreras de cinta a caballo, y según testimonio de algunos ancianos, esto era lo que daba mucha alegría a las fiestas. Tanto la corrida de toros, como la carrera de cintas era organizada por una junta de festejos que era nombrada con anterioridad por la asamblea del ejido; pero estos eventos terminaron después del accidente que hubo en la ciudad de Tonalá, cuando se cayó la plaza de toros por el
año de 1984.

Antes de la llegada del padre Sánchez Bravo, la imagen de San Pedro era una estampa de papel enmarcado en un cuadro; y era esta imagen la que se paseaba por las calles del Tres Picos. Es el padre Sánchez Bravo, quién mandó hacer una escultura de madera de San Pedro. Igualmente, el padre Sánchez Bravo combatió las cantinas en las ferias, y en el ejido.

En las fiestas, se tenía como costumbre, la asistencia a la misa, así como la recepción de los sacramentos, ya que era de las pocas ocasiones en que se podía bautizar, confirmar, casarse, comulgar y confesarse, ya que no había un sacerdote de planta, sino que éstos venían de la cabecera municipal.

Es en la década de los ochenta, con influencia de la feria de San Francisco de Asís, que se empiezan hacer las ofrendas de toretes con chiapanecas al Santo Patrón de Tres Picos. Al principio, las chiapanecas iban a pie o en carretas, regalando dulces y frutas y se ofrecían toritos a San Pedro. Después se hicieron las ofrendas en vehículos adornados y arriba las chiapanecas, ofreciendo frutas y platos de plástico. Estas ofrendas van acompañadas con música de marimba, o mariachi, logrando contagiar a todos la alegría y algarabía del festejo.

Recientemente, se organizan bailes con conjuntos contratados por un comité que contrata conjuntos musicales y se realizan en el Salón de actos de la Casa Ejidal.

FUENTES DE INFORMACIÓN:

Monografía del Ejido “Los Cocos”, Estación “Tres Picos”, Municipio de Tonalá, Chiapas. (2000) COBACH # 63 Tres Picos, pp: 29-31.

Entrevista al Señor Rafael Moscoso de la Cruz, de 66 años de edad el día 18 de octubre del 2018. Fue sacristán en el Templo desde 1973 hasta 1991.

Cronista de Tonalá Chiapas

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