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LAS HIGUERAS DE LÓPEZ DE AYALA

Por martes 30 de junio de 2020 Sin Comentarios

JUAN SALVADOR AVILÉS OCHOA

En diciembre del año pasado recibí la invitación de Martín Espinoza y Valerio Cervantes para asistir a una reunión en la hacienda propiedad de Rodolfo Díaz de la Vega, con el propósito de platicar sobre los antecedentes históricos de Higuera de los Vega, en ella hice el compromiso, ante una nutrida y entusiasta asistencia, de aportar mi granito de arena a la construcción de la historia de la comunidad. Las siguientes notas son una primera entrega de ello y van acompañadas de imágenes de pinturas inspiradas en el lugar, realizadas por el doctor Amadeo Cervantes que amablemente me las proporcionó para incluirlas.

La zona donde estuvo ubicado el antiguo rancho de Las Higueras propiedad de María Justa López de Ayala y Guzmán, hoy conocida como Higuera de los Vega, formaba parte de la provincia de Sinaloa que tenía su centro en la antigua Villa de San Felipe y Santiago. El río Mocorito era la frontera sur de dicha provincia y la frontera norte de la provincia de Culiacán. La misión jesuita de Mocorito perteneció al sistema misional que tenía como sede lo que hoy es Sinaloa de Leyva.

La historiadora Rina Cuellar al hacer un análisis sobre las posesiones que la corona española había concedido a personajes que habían prestado sus servicios al reino en el siglo XVIII, encuentra en los registros del Ramo de Tierras del Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa que María Justa López de Ayala y Guzmán aparece como heredera, junto con su hermano Pedro, de las posesiones de su padre Sebastián Antonio López de Ayala y Guzmán originario de la villa de San Felipe y Santiago.

Su hermano Pedro fallece, quedando a cargo de toda la herencia familiar la cual es aumentada al casarse con el capitán Sebastián Antonio de Ascárraga, integrante de la compañía miliciana de españoles con sede en la referida villa.

En el recuento de posesiones de María Justa aparecen más de 20 ranchos que sumaban una extensión de 44.5 sitios de ganado mayor y 65.875 caballerías de tierra. La medida de un sitio de ganado mayor consideraba un cuadrado con lados de 5 mil varas. Dos de esos lados con dirección de oriente a poniente y por tanto los otros dos orientados de norte a sur. La figura de una caballería de tierra era un paralelogramo de ángulos rectos en cada uno de los lados grandes debía tener 1104 varas y los menores 552 varas. Un sitio de ganado mayor equivalía a 41 caballerías de tierra.

Por lo que, de acuerdo con las equivalencias actuales de las medidas territoriales usadas en la época colonial en México, considerando que 1 vara es igual a 0.8359 metros, María Justa López de Ayala y Guzmán poseía mas de 80 mil hectáreas.

El rancho de Las Higueras tenía una superficie de 5 sitios de ganado mayor, es decir, eran 8 mil 734 hectáreas. Su mayordomo era Juan Pablo Velázquez, así aparece en el titulo concedido por la corona española a Gregorio Sánchez el 5 de marzo de 1777 de las tierras del Palmarito en la jurisdicción de San Benito, Provincia de Sinaloa del Reino de la Nueva Andalucía, ya que participó en las mediciones del predio citado en representación de María Justa López de Ayala. La superficie adjudicada fue de dos sitios de ganado mayor y cuatro caballerías de tierra equivalentes a 3 mil 662 hectáreas.

Gregorio Sánchez es el mismo que el 15 de diciembre de 1767 había recibido de la corona española tres “pedacitos” de tierra con superficie de tres cuartos de sitio de ganado mayor, es decir 1 mil 310 hectáreas, que hoy constituyen la región del Valle de Leyva Solano, de donde era avecindado.

El mayordomo en la época colonial era el encargado de supervisar la buena marcha de las actividades económicas de las tierras y de la casa de los hacendados.

En un libo que se encuentra en el archivo parroquial de la iglesia de la Purísima Concepción en Mocorito y que tiene como portada Padrón de San Benito Siglo XVIII que fue levantado por disposición de las autoridades eclesiásticas a cargo del párroco de la iglesia de Mocorito Basilio Pérez, pero que en la parte correspondiente al censo del pueblo de Mocorito tiene como fecha 21 de febrero de 1838, aparece el listado de los habitantes de aproximadamente 30 comunidades de la entonces jurisdicción de San Benito.

En dicho padrón se encuentra el recuento de los pobladores de Las Higueras, distante 5 leguas del pueblo de Mocorito. Ahí aparecen los 60 vecinos que formaban dicho asentamiento. Treinta son de 18 y más años y el resto menores de 18. Del listado se deduce que eran un poco más de 10 familias las que vivían en la comunidad.

Enseguida cito los nombres del primer grupo seguidos de su edad: José Vega, 52; Francisca Gutiérrez, 50; María de la Luz López, 50; Ignacio Redondo, 51; Manuel Corrales, 56; Miguel Cervantes, 25; Francisco Gastelum, 58; María del Carmen Gutiérrez, 39; Gabriel Gastelum, 19; Antonio Miranda, 52; Inés Arias, 49; Antonio Sauceda, 50; Carmen Sauceda, 23; Antonia Sauceda, 23; José María Núñez, 48; Gertrudis Valdés, 52; Nicolas Núñez, 20: María del Refugio Núñez, 18; Rafael Arias, 48; Dorotea Piña, 44; Antonio Arias, 22; Francisca Arias, 20; Juana Arias, 18; Francisco avilés, 60; Jesús Avilés, 28; Gertrudis Sauceda, 26; Saturnino Acosta, 28; Dolores López, 26; Tomasa Cervantes, 26; y Andrés Avilés, 30.

Esta historia continuará …

Cronista y presidente de la corresponsalía en
Mocorito del Seminario de Cultura Mexicana

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