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CIPRIANO OBEZO CAMARGO, EDUCADOR Y LÍDER SOCIAL

Por sábado 15 de febrero de 2020 Sin Comentarios

TEODOSO NAVIDAD SALAZAR

El maestro Obeso(sic) Camargo, formó parte de esa generación que se forjó a sí mismo. Desde edad temprana supo que para ganarse la vida había que trabajar. En qué? En lo que fuera. Así lo hicieron él y su único hermano, José Trinidad “El Mago Obeso”, (sic) destacado coronista del equipo de beisbol“Los Algodoneros de Guasave”, ya fallecido al igual que Cipriano.

Fue aprendiz de todo: mandadero, cazador, panadero, peón agrícola, manejó como el que más, pala y machete; taspana y el hacha. Aprendió a uncir bueyes, en guarnecer mulas, a manejar el arado, la rastra y la carreta. Pocos hombres han sabido conjugar todas estas habilidades y lograr convertirse en líder estudiantil, agrario y magisterial; comunista, poeta, extraordinario maestro, magnífico padre de familia; en pocas palabras un ser humano de excelencia.

Cipriano Obeso Camargo, nació en Alhuey, el 26 de septiembre de 1918, un año después de que Angostura dejara de pertenecer a Mocorito.

Tal vez su origen humilde le hizo valorar éxitos y fracasos; todo ello le sirvió para templar su carácter. Desde chico dio muestras de su inteligencia. Era dicharachero, alegre y peleonero; la vida le enseñó que únicamente sobrevive quien más se prepara; no se equivocó.

En busca de superación por el año 1932, se convirtió en eficiente mecanógrafo, escribiendo documentos para dirigentes que formaron sindicatos y comités agrarios en la región de Mocorito, Guamúchil y Angostura.

En 1936, cuando habían transcurrido 2 años del gobierno del Gral. Lázaro Cárdenas ingresó a la Universidad, cuna de otros personajes como “Chuy Andrade”, Enrique Félix Castro y Solón Sabré.

En las aulas universitarias escuchó hablar de Carlos Marx y en ese despertar de inquietudes se formó su vocación social y se convirtió en líder universitario, al formar el Bloque Izquierdista Universitario en compañía de los estudiantes Rodolfo Monjaraz Buelna, Josefina León, Catalina Hernández, Amado Estrada, Margarito Gutiérrez Castro, Roberto Hernández Rodríguez, por mencionar algunos. Por sus ideas comunistas sufrió persecución del gobierno de la época.

Al salir de la Escuela Normal logró una plaza de maestro el 16 de mayo de 1938, en una escuela unitaria en la comunidad de La Noria, municipio de Culiacán. Fue el primer encuentro con la niñez; y en esa entrega reflejó vocación de servicio; amor por su trabajo y coraje por las injusticias contra los que carecían de todo.

Fueron muchos los caminos que recorrió por la geografía sinaloense. Siendo maestro en la Escuela Normal de Sinaloa, escribió sus mejores páginas como forjador de nuevas generaciones de normalistas que como él, fueron a las escuelas de las comunidades rurales no solo a enseñar las primeras letras, sino a encabezar las necesidades que los campesinos les planteaban, como la construcción de caminos, clínicas de salud, establecimiento de oficina postal, mejores escuelas, construir la casa del maestro para arraigarlos a la comunidad, tramitar las resoluciones agrarias por parte del gobierno, entre otras demandas; en la Universidad cumplió con su deber al contagiar a muchas juventudes, al lado del “Caballo” Montoya, Joaquín Flores Gutiérrez, Juan Macedo López, José María Cota y Cota.

Con su poesía reconoció la belleza de la niñez mexicana y en particular la de la región de Sinaloa; el amor por los héroes nacionales y el respeto por los padres y por la humanidad en general.

Con su prosa ágil y de fácil lectura retrató el paisaje sinaloense, y plasmó el pensamiento de sus hombres y mujeres a través del cuento, la poesía y periodismo. Sus escritos dan cuenta de su gran sensibilidad salpicada de humor e ironía fina. Sus libros, sus colaboraciones en revistas culturales y periódicos son prueba plena de su formación.

Cipriano Obeso Camargo, fue digno representante de la corriente magisterial que impulsó el sindicalismo, y al lado de otros maestros como Miguel Cristo Ontiveros, Claudio Meza Vidales, Alejandro y Ángel Torróntegui Millán, Rodolfo Monjaraz Buelna, dejaron ejemplo en la defensa y reivindicación de los derechos de los profesores.

Su amplia trayectoria en el magisterio le llevó a conquistar innumerables amigos, participó con su tío Pedro Obeso en la formación de muchos ejidos, fundación de escuelas y en la defensa de los salarios y prestaciones de los trabajadores de la educación.

Mantuvo un programa de radio noticias a través de la XECQ Y XESA, en Culiacán. Sus responsabilidades fueron muchas sobre todo en el ámbito educativo; su nombre ha quedado inscrito en escuelas de nivel básico, nivel medio y nivel medio superior, como reconocimiento a su amplia trayectoria.

* La Promesa, Eldorado, Sinaloa, enero de 2020

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