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FORTUNATO ÁLVAREZ CASTRO GOBERNADOR PROVISIONAL DEL ESTADO DE SINALOA, 1967 PASAJES DE NUESTRA HISTORIA

Por domingo 15 de diciembre de 2019 Sin Comentarios

TEODOSO NAVIDAD SALAZAR Y JESÚS MANUEL VIEDAS ESQUERRA

Fortunato Álvarez Castro llegó a este mundo el 23 de mayo de 1933, en el contexto de un país que aspiraba a vivir en paz, pasada la Revolución mexicana hacía pocos años. Cuatro años antes del nacimiento de Fortunato, el expresidente de México, Plutarco Elías Calles, había impulsado la creación del Partido Nacional Revolucionario, que después cambiaría a Partido de la Revolución Mexicana. El gran mérito del antiguo maestro de Guaymas, Sonora, apodado “El Turco”(o Jefe Máximo de la Revolución Mexicana), había sido aglutinar a la gran mayoría de facciones y grupos en ese organismo político quefinalmente se transformaría en el Partido Revolucionario Institucional. México era entonces un país eminentemente rural; había pasado la etapa armada que diezmó la población (las carabinas aun olían a pólvora) y algunos grupos se resistían a la reconstrucción de una nación desgarrada por la guerra y urgida de nuevas instituciones que dieran cauce y atención a las demandas más sentidas de quienes habían hecho la Revolución.

Guasave, era un novel municipio, solo contaba con 17 años. Al suprimirse las directorías quedó integrado como sindicatura al municipio de Sinaloa; más tarde se separó de aquella municipalidad durante el gobierno del general Ángel Flores. Al paso de los años Guasave se convertiría en el emporio agrícola de México. En esa tierra nació un joven de nombre Fortunato Álvarez Gaxiola, quien llegó a ejercer la teneduría de libros y más tarde se casaría con la maestra Ciria René Castro Soto, el 30 de diciembre de 1928; de este matrimonio nacieron Graciela, Mario y Fortunato.

El padre de Fortunato ingresó al círculo político de Guasave, donde fue bien aceptado, y pronto fue electo presidente municipal (1945-1946), dejando inconcluso el periodo para contender por una diputación al Congreso del Estado; lo sustituyo Andrés F. Meyer, quien cubrió el año de 1947. Debido a sus ocupaciones legislativas, fue necesario que Álvarez Gaxiola se trasladara en 1947 a Culiacán con su familia, donde Fortunato, de tan solo 14 años, ingresó a la Universidad de Sinaloa para concluir la secundaria que había iniciado en Magdalena, Sonora; más tarde se tituló de abogado en la UNAM. Para entonces Guasave había alcanzado el rango de ciudad, en agosto de 1954.

La entrada a la política

Álvarez Castro es un hombre orgulloso de sus padres. Su madre, maestra de profesión, le enseño a leer y escribir a temprana edad, por lo que al ingresar a la primaria fue el asombro de niños y maestros. De su padre heredó el anhelo de servir a la comunidad a través de la política -su casa era punto de reunión de los políticos de la época, que llegaban a dialogar con su padre.

En su estancia en el Distrito Federal, en 1961, conoció al entonces senador de la República, Leopoldo Sánchez Celis, quien lo invitó a trabajar en su oficina donde despachaba los asuntos propios de su investidura como senador por el estado de Sinaloa. Al año siguiente, Sánchez Celis fue seleccionado por el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional para contender por la candidatura al gobierno de Sinaloa, y entre los políticos invitados a sumarse a su campaña apareció el joven Fortunato Álvarez Castro; más tarde, al iniciar el nuevo régimen de gobierno fue nombrado Oficial Mayor de gobierno.

Fortunato gobernador

Al llegar las elecciones para la presidencia municipal en el segundo periodo del gobierno de Leopoldo Sánchez Celis, Alejandro Barrantes—secretario general del Gobierno del Estado— renunció para contender por la candidatura a la presidencia municipal de Culiacán, por lo que el gobernador se decidió por el joven Álvarez Castro para ocupar la vacante.

En 1967, penúltimo año de gobierno de don Leopoldo Sánchez Celis, el mandatario estatal tuvo serios problemas de salud y requirió de manera urgente ponerse en manos de médicos expertos, por lo que se vio obligado a solicitar ante el H. Congreso del Estado, licencia a su cargo para atenderse en los Estados Unidos. Por ministerio de Ley, el joven Secretario General de Gobierno, Fortunato Álvarez Castro, se hizo cargo del Despacho del Poder Ejecutivo. Sólo tenía 33 años y tuvo ante sí, tal vez la más alta y honrosa responsabilidad a la que cualquier sinaloense puede aspirar: servir a su estado. El día de su toma de protesta ante el Congreso local señalo:

“Como hasta hoy, seguiré trabajando igual, y confiando en que muy pronto el Sr. Leopoldo Sánchez Celis recupere su salud y regrese a Sinaloa a tomar posesión de su cargo”.

El día jueves 2 de marzo de 1967, apareció publicado en el Periódico Oficial El Estado de Sinaloa, el Decreto No. 120, expedido por el Honorable Congreso local, el día 1 de marzo, del año en curso, que a la letra dice: Artículo 1o- Con fundamento en la fracción VIII, Artículo 50, de la Constitución Politica local, se concede al C. Leopoldo Sánchez Celis, licencia de 60 días, con derecho a renunciar el tiempo que no le sea necesario, para estar separado del cargo de Gobernador Constitucional del Estado, cuya licencia empieza a contarse a partir del 4 de del presente mes.

Artículo 2.- Con apoyo en la fracción VI, del mismo artículo, se designa Gobernador Provisional del Estado al C. Lic. Fortunato Álvarez Castro, quien asumirá sus funciones a partir de la fecha y hora en que el C. Leopoldo Sánchez Celis haga uso de la licencia que se le concede.

El mencionado decreto, incluye un transitorio, que señala: El presente Decreto surte efectos legales a partir del día 4 de marzo de 1967, dicho decreto aparece firmado por el diputado presidente, Manuel Lazcano y Ochoa, así como por el diputado Secretario, Manuel Ferreiro y Ferreiro. El Lic. Alejandro Ríos Espinoza, a la sazón, Oficial Mayor, pasaba a ejecutar las funciones del Secretario General de Gobierno. Con esta designación el Lic. Fortunato Álvarez Castro, asumía una de sus más grandes responsabilidades en su vida política: gobernar su estado.

Es necesario destacar que en el Decreto No. 120 se establece la figura jurídica de Gobernador Provisional de Estado; sin embargo, en algunos decretos aparece la figura de Secretario General de Gobierno, encargado del Despacho del Poder Ejecutivo del Estado Libre y Soberano de Sinaloa. Así mismo, en el Decreto No. 117 Bis aparece como Gobernador Provisional del Estado Libre y Soberano, y lo mismo en el No. 119.

A continuación se anota una relación de los decretos, para destacar la figura jurídica con la que firma:

• En el Diario Oficial del 11 de marzo: Secretario General de Gobierno, Encargado del Despacho del Poder Ejecutivo.

• 14 de marzo: Secretario General de Gobierno, encargado del Despacho del Poder Ejecutivo.

• 16 de marzo: Secretario General de Gobierno, encargado del Despacho del Poder Ejecutivo.

• 8 y del 12 de abril aparece como Secretario General de Gobierno, encargado del Despacho del Poder Ejecutivo del Estado Libre y Soberano de Sinaloa.

• 13 y 15 de abril, Gobernador Provisional del Estado Libre y Soberano.

• 18 de abril, Secretario General de Gobierno, encargado del Despacho del Poder Ejecutivo.

• 20 de abril, Gobernador Provisional del Estado Libre y Soberano.

En la publicación del Diario Oficial con fecha del 2 de mayo, ya aparece la firma del gobernador Leopoldo Sánchez Celis, pero dos días después el Diario Oficial regresa la figura de Fortunato Álvarez Castro como gobernador provisional del estado; sin embargo, en el Diario Oficial del 6 de mayo, vuelve a aparecer la figura de Leopoldo Sánchez Celis como gobernador, e igual sucede en las fechas 11 de mayo, 13 de mayo y 10 de junio. En los decretos firmados los días 24 y 29 de junio desaparece de la escena Leopoldo Sánchez Celis y regresa Fortunato como secretario general de Gobierno, encargado del Despacho del Poder Ejecutivo, firmando todavía el decreto del día 11 de julio como Secretario General de Gobierno, encargado del Despacho del Poder Ejecutivo.

El 29 de julio Leopoldo Sánchez Celis regresó a retomar la gubernatura, y de ahí en adelante los decretos del 1 de agosto, 8 de agosto, 10 de agosto, 12 de agosto, 15 de agosto, 17 de agosto, 22 agosto, 29 de agosto, 31 agosto, etcétera, aparecerán con su nombre, hasta concluir su mandato constitucional.

Estas firmas de uno y de otro indican que después de vencida la licencia por espacio de tres meses concedida por el H. Congreso del Estado, debido a su convalecencia y a algunas complicaciones tuvo necesidad de salir a chequeos médicos, por lo que, como ha quedado dicho, Fortunato estuvo en varias ocasiones encargado del despacho por ministerio de ley.

Ya como gobernante provisional, y de acuerdo con la Constitución Política del Estado de Sinaloa y sus atribuciones, Fortunato Álvarez Castro cumplió con los compromisos institucionales establecidos con la sociedad sinaloense por el gobernador, ahora con licencia, Leopoldo Sánchez Celis.

En el contenido de esos decretos destacan, autorización de aumentos y ampliaciones de rutas del transporte urbano y foráneo, otorgamiento de nuevas concesiones de transporte, de ambas categorías descritas; recepción de solicitudes de dotación de tierras, ejidales; otorgamientos de nuevos Fiat a notarios públicos, como fueron los casos de Fernando A. Orrantia Arellano y Jorge Cárdenas García, entre otros asuntos.

La familia de Fortunato

Álvarez Castro contrajo matrimonio con la señorita María de Lourdes Zaragoza Moreno, con quien procreo tres hijos: Fortunato Álvarez Zaragoza, destacado profesionista y empresario; María de Lourdes y Siria Susana, quienes radican con sus familias fuera del estado de Sinaloa.

Reconocimientos y responsabilidades: edificio del PRI

Como ya ha quedado descrito, Fortunato Álvarez Castro hizo su debut en el gobierno de Leopoldo Sánchez Celis como Oficial Mayor de Gobierno (1963). Al dejar la Secretaria General de Gobierno, el gobernador nombró en su lugar a Alejandro Barrantes (1965). Al enfermar Sánchez Celis, pide licencia y Fortunato es designado encargado del Despacho del Poder Ejecutivo (1967).

Otras responsabilidades de Fortunato Álvarez Castro fueron la de presidente del CDE del PRI (1970-1974), así como la de Secretario Técnico del mismo organismo político en Sinaloa; presidente municipal de Culiacán (1975-1977), durante el primer trienio del gobernador Alfonso Genaro Calderón Velarde; delegado del CEN del PRI en varios Estados de la República y delegado de la Secretaria de Desarrollo Social en Sinaloa. Fue abogado de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES); ejerció su carrera como abogado postulante montando su propio despacho. Durante el gobierno de Antonio Toledo Corro fue designado coordinador ejecutivo de Desarrollo Político y Electoral, del estado de Sinaloa. Con el gobernador Francisco Labastida Ochoa fungió como Director General de Tránsito y Transportes, y durante el gobierno de Renato Vega Alvarado fue Delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y Consejero Político del PRI , en Sinaloa. Actualmente vive retirado de la política y del servicio público.

A Fortunato Álvarez Castro se le reconoce como promotor e impulsor de una nueva generación de políticos coordinado con los gobernadores Leopoldo Sánchez Celis y Alfredo Valdés Montoya; también realizó un verdadero trabajo para fortalecer las estructuras políticas del Partido Revolucionario Institucional en beneficio de la Sociedad sinaloense. Ha sido ejemplo de ética política para las nuevas Generaciones: honestidad, vocación de servicio y lealtad política han sido valores en su vida diaria; por ello es considerado un político profesional ajeno a los intereses de grupos, comprometido con la rendición de cuentas y contra los actos de corrupción, que son una vergüenza y una ofensa para la sociedad, y es uno de los políticos más respetados en la sociedad sinaloense.

El 11 de noviembre de 2013, la clase política sinaloense ofreció a Fortunato Álvarez Castro un sentido homenaje y en el mismo evento se le impuso su nombre al edificio del Comité Directivo Estatal en Sinaloa, para reconocer su labor política y a la atinada propuesta del proyecto y ejecución para que el PRI tuviera un edificio propio. Con empeño, coordinó esfuerzos con la militancia priista para obtener recursos suficientes a fin de concluir la construcción y equipamiento del moderno edificio antes mencionado. Lejos quedaron los tiempos en que la “Casa del pueblo” antigua instalación del partido, hasta 1971, fuera el punto de encuentro de la sociedad sinaloense para solicitar a los dirigentes partidistas interviniesen en la solución de las demandas por ellos planteadas. La necesidad de contar con un nuevo edificio con espacios dignos para la atención de la militancia fue la gran visión de este ilustre político.

* La Promesa, Eldorado, Sinaloa, noviembre de 2019. Sugerencias y comentarios a teodosonavidad@hotmail.com

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