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LA IMPORTANCIA DE LEER

Por viernes 15 de febrero de 2019 Sin Comentarios

TEODOSO NAVIDAD SALAZAR

Cómo acercar a los niños a lectura? Casi todo aprendemos por imitación: hablar, caminar, cantar, comer, jugar, etcétera. Por ello, si los chicos desde sus primeros años observan que en su entorno no solo hay libros, sino que estos se sacan de sus estantes o se acomodan en los libreros, o que en ocasiones quedan en la cama, la mesita de noche o tirados en el piso, sin duda despertarán su curiosidad. Más aún, si los adultos al leer algún texto los acercan consigo y mientras disfrutan la compañía del niño, leen en voz alta, estoy convencido de que poco a poco el pequeño o el adolescente quedará atrapado en la fantasía de las letras.

Los primeros acercamientos serán determinantes para hacer buenos lectores. Es importante empezar con textos cortos; dramatizarlos sería ideal; poder conmoverlos para que vayan desde la tristeza hasta explosión en carcajadas.

Quien lee será por siempre una buena persona. Despertará su ser a nuevas emociones y tendrá la oportunidad de recrear a través de la trama de su lectura sus propios escenarios; los rostros de las personas que intervienen en ese texto, amarlos u odiarlos según el papel que jueguen en el cuento o la novela. El lector podrá pintar sus propios paisajes, ya sean citadinos o rurales; el bosque, la playa, los caminos o un caserío. Sin duda, escuchará el trino de los pájaros, o el ruido maravilloso y relajante de la corriente de un riachuelo; el trueno, el rayo y el relámpago que antecede a la lluvia. Al leer se despierta la imaginación y a través de la lectura se conocen ciudades, regiones o lugares distantes donde nunca hemos estado.

La persona que lee tiene siempre a flor de labios respuesta a más de una pregunta. No tendrá problemas para adaptarse al grupo social. No le faltará tema para conversar con una o más personas, o cuando por necesidad o placer toma la palabra frente a un auditorio. Una persona que lee, siempre se distinguirá del resto del grupo que difícilmente ha tomado un libro para leerlo, o que alguna vez fue obligado a leer.

Su charla será fluida, no tendrá dificultad para ir hilvanando las ideas al momento de hablar. Se sentirá seguro de sí, y seguro de que se está haciendo entender por quien lo escucha. Por ello la importancia de acercar buenos textos acorde a la edad del posible lector., ya que si no es así, vendrá un rechazo desde el primer momento.

Los fragmentos de novelas, cuentos cortos de libros de textos de educación primaria, son ideales para despertar la curiosidad de potenciales lectores, y qué decir de poemas clásicos cuya lectura se puede hacer en voz alta, con énfasis por el maestro, el instructor, los padres o personas cercanas a los chicos.

El principito y yo (Antoine de Saint-Exúpery), es un clásico que no debemos desdeñar para acercarlo a los niños, leerlo en voz alta alternando su lectura con ellos para hacerlos imaginar que pueden volar hasta el planeta del principito. Otra lectura puede ser El dragón de las estrellas y yo (Muriel Bourgeois/ Marina Martín).

El libro de don Quijote para niños; La Iliada ilustrada (Homero), estos clásicos de la literatura universal son tan importantes porque con ellos no sólo se practica la lectura, sino que el niño o el adolescente tiene la oportunidad de adentrarse en interesantes pasajes de la historia.

Los miserables para niños, de Víctor Hugo, es una magnífica versión ilustrada, donde el adolescente se deleitará con esos paisajes de esa novela que ha sido traducida a decenas de idiomas..

Leerles en voz alta, poemas como El nido, de Juan de Dios Pesa que dice:

Mira ese árbol que a los cielos/ sus ramas eleva erguido; /
en ellas columpia un nido/ en que duermen tres polluelos.
Ese nido es un hogar; / no lo rompas, no lo hieras: / sé
bueno y deja a las fieras,/ el vil placer de matar.

O este otro de José Martí:

Cultivo una rosa blanca en junio como en enero, / para el
amigo sincero que me da su mano franca/ y para el cruel
que me arranca, el corazón con que vivo/ ni cardos ni
ortigas, cultivo una rosa blanca.

Los adolescentes podrían acercarse títulos como El diario de Anna Frank; Un martes con mi viejo profesor (Mitch Albom); qué decir de la bellísima narración que hace Ignacio Manuel Altamirano en La Navidad en las montañas. Otro de sus clásicos que se pueden disfrutar son El Zarco y Clemencia; de Manuel Payno podemos recomendar: Los bandidos de Río Frío. Otras lecturas que sobre la marcha se sugieren a los adolescentes pueden ser Mario y el hipnotizador, la Muerte en Venecia (Thomas Mann); Los tres mosqueteros (Alejandro Dumas); otros títulos recomendables para los jóvenes son: El viejo y el mar, Adiós a las armas, Por quién doblan las campanas, Fiesta; París era una fiesta o Islas a la deriva de Ernest Hemingway.

Leer será siempre un placer. Y esta actividad se puede llevar a cabo acostado, sentado, recostado; en la mesa, de pie, haciendo fila para realizar algún trámite en alguna dependencia; en el baño o cuando viajamos.

* La Promesa. Eldorado, Sinaloa febrero 2019
Sugerencias y comentarios a teodosonavidad@hotmail.com

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