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CELEBREMOS EL AÑO NUEVO CON POESÍA

Por domingo 30 de diciembre de 2018 Sin Comentarios

MARIO ARTURO RAMOS

“Así es, pero/ pequeña puerta de la esperanza/ Nuevo día del año/ aunque seas igual / como los panes/ a todo pan, / te vamos a vivir de otra manera/ te vamos a comer, / a florecer, a esperar.” Oda al primer día del año. Pablo Neruda (fragmento).

El año que inicia tiene diferentes significados, no sólo es una fecha del Calendario Gregoriano, desde 1582, que, a iniciativa del Pontífice, Gregorio XIII, mide el tiempo. La aceptación de distintos países de este instrumento cronológico, le otorgó una característica mundial que no alcanzó el viejo Calendario Juliano, que, durante casi 1600 años, impuesto por Julio Cesar, 46 años A C, fue el camino del transcurrir de la vida de una buena porción geográfica del Occidente. Aquel 24 de febrero, de la 8ª década del siglo XVI, una nueva era dio sus primeros pasos conservando la tradición de destacar el año que ingresa al universo de los recuerdos y, al que llega como tiempo de esperanza-como la define el diccionario de la RAE: – estado de ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos- , que continuó con la esencia que los historiadores ubican en la Antigua Mesopotamia, en la “KITV, fiesta de la primavera” y que son las raíces de este primer festejo del 2019.

“Día / del año nuevo/ día eléctrico, fresco/ todas las hojas salen verdes/ del tronco del tiempo. “Oda al primer día de año.” (fragmento) P. N.

La celebración – en China es el primer día, del 1º mes lunar; en Israel es en septiembre u octubre y en la India el 22 de marzo- es fiesta masiva, reunión social, ritual colorido, música, poesía, baile, fuegos artificiales, alegría popular, reflexión íntima, abrazo fraterno, renovación de objetivos, deseo de paz, tan necesaria, tan vital. Se abre un período que volará entre imaginación y realidad a toda ala, que escribirá nuevas páginas o que quizá verá pasar las horas entre obstáculos, sinsabores que hacen más apetecible las metas trazadas. Desde luego en algún momento del festejo será necesario cantar como despedida del que termina, con tono nostálgico “guapachoso”, aquella pegajosa melodía del compositor colombiano Crescencio Salcedo que no puede faltar: “Yo no olvido el año viejo/ que me ha dejado cosas muy buenas. Ay, yo no olvido el año viejo… “.

“Las puertas del año se abren/ como lenguaje a lo desconocido.” 1o de enero. Octavio Paz. (fragmento).

Otro ciclo inicia y como escribió Paz es posible que sea ruta a lo desconocido, a lo impredecible, sin embargo, hay que afrontarlo con lo mejor de cada uno, con energías renovadas, con esfuerzos solidarios sin etiquetas; acciones que al final del que comienza, estoy seguro serán honorable pago de la tarea. En las calles las hojas que llueven de los árboles, anuncian que el invierno está despuntando, que es tiempo de que las mejores actitudes humanas compensen en algo el frío punzante que lacera a los que menos tienen; avisan con su color amarillento que el cambio es condición necesaria de la naturaleza, que llega: el Año Nuevo.

“No quiero verte/ por el resto del año/ o sea hasta el martes.” Haiku del año nuevo. Mario Benedetti. La poesía cumple entre otras funciones, ser premonitoria, el haiku de Benedetti es una muestra leíble, este 2019, empieza en martes. Mario, gran poeta, lo sabía, lo cantaba; ingresar en su trabajo literario, nos permite pensar en los que pasarán la fecha esperando que su destino cambie, por ellos y por Benedetti, digo ¡salud!

“Un año más sus pasos apresura/ un año más nos une y nos separa/ un año más su término declara/ y un año más sus límites augura.”. Sonetos de Navidad y año nuevo.” 1955. (fragmento). Salvador Novo. El año nuevo y la poesía forman un maridaje temático, rítmico, lingüístico en el hombre. La palabra y la vida se unen de manera lúdica para cantar a la nueva etapa; a veces con acento duro, otras con tono laudatorio o personal, pero siempre están ahí, presentes, como en: “Canción marina”, de León Felipe:

Todos somos marineros/ marineros que saben bien navegar/ todos somos capitanes/ capitanes de la mar. Todos somos capitanes/ y la diferencia está/ sólo en el barco que vamos/ sobre las aguas del mar. / Marinero, marinero, marinero, capitán, / que llevas un barco humilde/ sobre las aguas del mar/ marinero…/ capitán…/ no te asuste naufragar/ que el tesoro que buscamos/ capitán/ no está en el seno del puerto/ sino en el fondo del mar.”. Celebremos al año nuevo con poesía.

* Autor e investigador

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A LA MESA…
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