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OBRAS HISTÓRICAS EN CUERNAVACA

Por domingo 15 de julio de 2018 Sin Comentarios

Por: CARLOS LAVÍN FIGUEROA

Ya iniciada la reciente remodelación de Plaza de Armas fui nombrado Consejero Honorario del Centro Histórico, y sobre la marcha presenté una serie de propuestas y cambios que fueron aceptados: Se contemplaba colocar bancas modernistas al lado de postes y faroles antiguos rematados con tecnológicos paneles solares, era incongruente; a cambio propuse que los faroles fueran modelo “Cuernavaca 1900” y se reinstalaran las tradicionales bancas de fierro que ya habían sido retiradas. Que se diera mantenimiento a jardineras, y se descartara una calle dentro de la plaza que no tenía sentido. Insistí en conservar los centenarios laureles que se querían derribar, en ellos pernoctan urracas, que cuando nos ensucian al pasar, los nativos, lo consideramos de buena suerte, y que por las mañanas y al atardecer nos dan un concierto de trinos, tradiciones que han sido citadas por cronistas; como Miguel Alessio Robles “Sus parques, poblados de árboles milenarios en cuyo follaje anidan parvadas de pájaros que pueblan de cantos el ambiente apacible y risueño de la población”; y el poeta Alfonso Reyes, que en su habitación del antiguo Hotel Marik Plaza, viendo a Plaza de Armas, escribió;

A Cuernavaca voy, dulce retiro,
cuando, por veleidad o desaliento,
cedo al afán de interrumpir el cuento
y dar a mi relato algún respiro.
A Cuernavaca voy, que sólo aspiro
a disfrutar sus auras un momento:
pausa de libertad y esparcimiento
a la breve distancia de un suspiro.
Ni campo ni ciudad, cima ni hondura;
beata soledad, quietud que aplaca
o mansa compañía sin hartura.
Tibieza vegetal donde se hamaca
el ser en filosófica mesura…
¡A Cuernavaca voy, a Cuernavaca!
No sé si con mi ánimo lo inspiro
o si el reposo se me da de intento.
Sea realidad o fingimiento,
¿a qué me lo pregunto, a qué deliro?
Básteme ya saber, dulce retiro
que solazas mis sienes con tu aliento:
pausa de libertad y esparcimiento
a la breve distancia de un suspiro.
El sosiego y la luz el alma apura
como vino cordial; trina la urraca
y el laurel. de los pájaros murmura;
Vuela una nube; un astro se destaca,
y el tiempo mismo se suspende y dura…
¡A Cuernavaca voy, a Cuernavaca!

Reconozco que en los últimos seis años se han hecho obras de infraestructura turístico-cultural de gran trascendencia como no se había visto. Participe en la reapertura del Parque Chapultepec; fui llamado a revisar al detalle la restauración de La Vecindad -espacio cultural para niñosen calle Salazar y del Jardín Borda; donde el área de acceso y las habitaciones que ocuparon Maximiliano y Carlota durante el Segundo Imperio, se habilitaron para salas museográficas con doble pared; Los jardines que se habían convertido en una áspera y espesa selva sin orden ni vista, hoy se pueden apreciar; fuentes, bardas y jardineras se restauraron.
Se abrió el Museo Morelense de Arte Popular MMAPO en calle Hidalgo, donde se exhiben y venden, desde artesanías, hasta piezas artísticas de las comunidades indígenas morelenses. Se inauguró el espléndido MMAC, Museo –que exigimos- se llamara “Morelense de Arte Contemporáneo” con un jardín escultórico, pinturas, biblioteca y magnos espacios para expositores del estado y nacionales.

El cine y Teatro Morelos se modernizó con lo último en equipos; el Ocampo se acondicionó y reabrió para diversos espectáculos. También se abrió el Museo de Arte Sacro atrás de la capilla Abierta de Catedral con una estructura que no interviene la construcción del siglo XVI, donde se exhiben en condiciones apropiadas íconos y pinturas de gran valor ya restauradas, que estuvieron por medio siglo deteriorándose, y una colosal escultura policroma de San Cristóbal que ha sido presentada en otros países y ciudades mexicanas, dicho museo fue entregado a la autoridad eclesiástica. Cuando la Calle de Guerrero estaba ya cerrada a los vehículos, insistí en que fuera reabierta ya que lejos de reducir la contaminación la aumentaba, ya que conflictuaba aún más el tráfico en las calles aledañas; finalmente fue reabierta.

Fueron remodeladas otras calles del centro y se instaló drenaje que no existía, propuse que tampoco se cerraran al paso vehicular como se tenía contemplado, dando prioridad al peatón. Con ello se habilitó un corredor turístico cultural que incluye fachadas y cableado subterráneo, que integra al Jardín Borda; Catedral; antiguas casonas de las calles Hidalgo; Ruiz de Alarcón, Comonfort Netzahualcóyotl; Museo Brady; MMAPO; la histórica Plazuela del Zacate; el Palacio de Cortés; Plaza de Armas; Jardín Juárez con su quiosco -traído de Irlanda en el siglo XIX en barco y a lomo de mulas- y el vanguardista MMAC. Se instaló el drenaje recolector profundo que disminuirá drásticamente la contaminación de la barranca de Amanalco -un paraíso oculto en pleno centro- que permitirá preservar su flora y fauna.
En el Calvario se habilita el Edificio Victoria para la escuela “Centro Morelense de las Artes”. Se construyó el innovador Teatro Teopanzolco, obra destacada de la arquitectura modernista donde se presentan obras, conciertos, espectáculos. Y ante nuestra insistencia -y de otros ciudadanos- se restauró la centenaria Estación del Ferrocarril adecuándola para un Instituto de Música con instrumentos de calidad.
Obras todas, de gran trascendencia para nuestra ciudad y estado.
Ver Video en https://youtu.be/1vZLeUCshW0
P.D. Hasta la próxima

* Cronista de Cuernavaca e historiador

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