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LOS NUEVE HIJOS DE LA VIRGEN MARÍA

Por lunes 15 de enero de 2018 Sin Comentarios

CARLOS LAVÍN FIGUEROA

Conversamos en familia con Augusto Alván Parodi, exdirector ejecutivo de la Sociedad Bíblica del Perú. En tiempos navideños, el tema fue que Jesús realmente existió; que fue mencionado muy aparte de la Biblia por Flavio Josefo, historiador judío que habla de Jesús en su obra Testimonio Flaviano hacia el año 95 d. C.; y Cornelio Tácito historiador y senador romano se refiere a Cristo y su ejecución por Poncio Pilato en su obra Anales, escrita en el año 116 d.C.

Hace unos años se especuló que se habían descubierto los restos de Cristo, noticia, que de haber sido cierta se desmentiría que resucitó, y que subió al cielo en cuerpo y alma, lo que sería el desmoronamiento de tantas religiones apegadas a la Biblia en sus diferentes versiones e interpretaciones.

La Iglesia Católica Apostólica y Romana, defiende como un dogma de fe, que María fue siempre virgen, por ello, el “Ave María -reza- sin pecado concebida”. En Mateo 1:18-19 y 53, dice la Biblia: “María, estaba comprometida -no casada- con José, pero antes de que vivieran juntos, quedo embarazada por obra del Espíritu Santo. José pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla”. Y ya para dar a luz, y cumplir con el censo ordenado por Augusto César, viajaron a Belén, ciudad de los antepasados de José para ser incluidos en dicho censo. En el credo que se repite cada domingo, se dice; “Creo en Jesucristo, su único Hijo, nacido de Santa María siempre virgen”; Ese rezo, manifiesta que Jesús es el único Hijo de Dios Padre y de la Virgen María. Sólo que confunde con que María procreó únicamente a Jesús, ocultando la iglesia, que sólo fue el primogénito de ocho hijos más procreados con José; y que han sido ignorados, como si la maternidad fuera un pecado. La iglesia dice que María, siendo virgen se fue a cielo en cuerpo y alma -al igual que su hijo Jesús- por haber sido concebida por el Espíritu Santo, tradición creada en la imagen de “La Asunción de la Virgen María” hecho dogma de fe hasta varios siglos después del nacimiento de Jesús. A esta Virgen está consagrada la catedral de Cuernavaca, que, por esa razón, es la patrona de nuestra ciudad. La creencia de un sólo hijo de María, se viene abajo si leemos con atención ciertos pasajes de los Evangelios, por ejemplo; cuando Jesús terminó de contar la parábola de “El tesoro, la perla y la red”, dice la Escritura “…fue a su pueblo y enseñó a la gente en su sinagoga. Todos quedaron maravillados y se preguntaban dudosos; ¿De dónde viene esa sabiduría? ¿Y de dónde esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¡Pero si su madre es María y sus hermanos son Santiago, y José, y Simón, y Judas, sus hermanas también están todas entre nosotros, ¿no es cierto? ¿De dónde, entonces viene todo eso?” Se escandalizaron y no lo reconocían -como mesías-. Entonces Jesús les dijo: Si hay un lugar donde un profeta es despreciado, es en su patria (por su gente), y en su propia familia”. Se suma que el evangelista Juan, narra que después de que Jesús escogió a los Doce Apóstoles, estando en Galilea, “sus hermanos” le dijeron de manera irónica, que fuera a Jerusalén para la Fiesta de las Tiendas a mostrarse como mesías, porque ellos tampoco le creían (Juan 7:1-10). En este capítulo se menciona nuevamente que Jesús tenía hermanos de sangre. Estos hechos están narrados en el Nuevo Testamento, que fue escrito en distintas épocas, por distintos autores, y sin un editor que les diera congruencia a esas narraciones.

No es que yo no sea creyente, creo en Dios y en la Virgen María de Guadalupe, que es la misma madre de Jesús sólo que nacionalizada mexicana; aunque yo mismo haya dicho que sus apariciones fueron sugeridas por Hernán Cortés e ideadas por el obispo Fray Juan de Zumárraga, con previa autorización del Papa al conquistador cuando este lo visitó en Roma el año anterior a las apariciones. Así, esa devoción, fue traída a México de Extremadura España, la tierra de Cortés donde la patrona es también la Virgen de Guadalupe sólo que, con otra imagen, donde tiene un impresionante monasterio desde siglos antes de la conquista de México.

El caso es que, es la fe, la que hace milagros, aunque algunos les llaman milagros de solidaridad, como cuando la gente pide algo de manera masiva y con esperanza, creando una energía positiva para lograr algo; y es que toda energía se transforma, como en el caso del milagro de la multiplicación de los panes y los peces en lo que la “Desmitologización de la Biblia” de Rudolf Bultmann, nos explica que un niño viendo la necesidad que tenía Jesús de alimentar a cinco mil personas, inocentemente le entregó cinco panes y dos pescados que sacó de su casa, y atónitos, todos ¿acaso siguieron su ejemplo? lo que bastó para alimentar a los cinco mil, sin contar mujeres y niños; eso, es lo que se interpretó como un milagro.

Bultmann, destacado teólogo, y erudito protestante alemán de mediados del pasado siglo XX, expone que el concepto de desmitologizar, es necesario para llegar a una comprensión racional del Evangelio por el hombre moderno.

P.D. Hasta la próxima

* Cronista de Tonalá, Chiapas

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