Nacional

Los héroes y la educación

Por viernes 15 de septiembre de 2017 Sin Comentarios

Por: Juan Diego González

los heroesSeptiembre de tierra mojada, de tragedia y de luto. Septiembre de fiestas patrias. De niño, entonar el Himno Nacional en este mes resultaba motivo de especial orgullo, porque la maestra Panchita de 4to nos había enseñado sobre la opresión de la corona española, el sistema de castas, l a esclavitud y el analfabetismo, además del hambre y la pobreza, situación que empezó a desquebrajarse al grito de ¡Viva la Independencia!, aquel memorable 15 de septiembre. ¿Qué significó para la población mexicana el abrazo de Acatempan? ¿Las esperanzas de un cambio real y efectivo murieron con la coronación de Agustín I como emperador de México? A veces, me pregunto hasta cuando el pueblo mexicano seguirá soportando el peso de la piedra del Pípila en su espalda. ¿Se abrirá la puerta de la verdadera libertad algún día?.

Después de un año, he vuelto a la docencia. Ahora estoy sumamente contento con mi nuevo trabajo en Todos Santos, BCS. La semana pasada empezamos a organizar el festejo escolar en conmemoración del aniversario de la Independencia. Y qué se me ocurre preguntar el nombre de los héroes. Algo grave adolece y padece nuestro sistema educativo cuando estudiantes recién egresados de sexto de primaria confunden la Independencia con la Revolución.

Por suplos heroes 2uesto que Morelos y Pavón tampoco se estará dando vueltas en la tumba si su nombre lo asocian con la toma de Torreón. El punto central es que al dejar de reforzar los ideales, sacrificios y muerte en batalla de los héroes que nos dieron la esperanza de una vida sin esclavitud ni diferencias por color de piel o status social, la dialéctica de la sociedad se distorsiona a niveles de descomposición como los estamos viviendo.

Si los maestros dejamos de cumplir nuestra función específica como formadores, entonces el otro soporte del estudiante que es la familia también empezará a caer. Y ¿entonces? Considero que Sócrates y su propuesta sobre la sencillez para solucionar problemas es la mejor opción. Hacer las cosas sencillas, sin tanta parafernalia ni adornos.

Por ejemplo, ya tenemos la estructura de los Lunes Cívicos. Incluso hay una reglamentación federal al respecto (DOF: 07/12/1982 Reglamento Escolar para Secundarias, Acuerdo 98), en la cual se describe las obligaciones con respecto a los Símbolos Patrios. La idea es dejar de hacer aburridas estas ceremonias.
La dirección escolar y los maestros estamos luchando contra los videos cortos de 3 a 5 minutos en Youtube o los videos de 30 segundos del Facebook.

La organización, la precisión, el trabajo en equipo, la coordinación entre los encargados de cada Lunes Cívico debe apuntar a realizar esta actividad de la forma más breve posible y resaltar los valores de sus elementos, como el saludo a la bandera, el canto del Himno, la lectura de efemérides. ¿Qué hace tan largos los honores? Cada escuela deberá encontrar esos puntos y eliminarlos.

Incluso situaciones como la deficiencia del sonido deben mejorarse. Las percusiones estimulan el flujo de sangre, por ese motivo las marchas usan tanto el redoble de tambores. Las comunidades escolares pequeñas que carecen de banda de guerra y lo suplen con reproductores y bocinas, deben gestionar una calidad en los mismos, de lo contrario se vuelven un factor de distracción.los heroes 3

Los discursos larguísimos de las autoridades son también otro elemento que abona a la causa del aburrimiento. Existen diversos canales y momentos para dar avisos a la comunidad escolar. La esencia de la ceremonia cívica de los lunes es sentir orgullo por nuestros héroes y por los colores de nuestra bandera.

La pleitesía, el besamanos, los interminables títulos y logros plasmados en un pergamino de currículum también deben evitarse. Todas son formas anquilosadas y anacrónicas, precisamente heredades de las costumbres palaciegas del Virreinato, cuando el ujier tenía tanto poder al ser quien controlaba las visitas la corte.

La esencia de la educación es la transformación del ser humano, es abrir el camino hacia los horizontes que el conocimiento puede abrir y señalar. La educación no es el único elemento que puede cambiar una sociedad, pero sí es el más importante y vital. Si los estudiantes han perdido todo el respeto a los símbolos patrios y ya no tienen memoria de sus héroes, entonces, los maestros, las escuelas, el gobierno hemos perdido la batalla.

Cuando un estudiante de secundaria alza su mano y dice muy seguro de sí mismo: Yo, maestro, yo represento al cura Hidalgo en el grito de Dolores. Entonces, la esperanza sigue presente y las palabras del Siervo de la Nación palpitan en cada latido del corazón: “Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto”.

Acá, digan que acá estamos, en la última esquina de este maravilloso país conocido como México, haciendo el esfuerzo por cambiar las cosas a través de la educación. Acá estamos, en un proyecto comunitario de secundaria llamado Escuela de la Palapa.

* Docente y autor BCS/ Sonora

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