Nacional

Serie de relatos breves pertenecientes a la compilación: “La caída de Uriel”

Por viernes 15 de abril de 2016 Sin Comentarios

Por: Miguel Alberto Ochoa García.

Relato I: La forma de las alas.

Uriel se pregunta cómo es que aceptó una cita laboral en ese infierno. Los cientos de trabajadores que vuelan por los pasillos de la central lo marean. Sus manos no paran de sudar, hace mucho tiempo de su último buen trabajo, siente que fue hace siglos, incluso milenios.

La cita está agendada a las 10:00 AM y son las 9:59 AM, en un minuto deberá superar una prueba o lo remitirán a ese vacío de donde ha venido. La ventanilla 765 se abre y una cara angelical, bellísima, le anuncia que ya es su turno.

—¿Trae la forma 1800-66K? —pregunta la recepcionista.

—No me dijeron que tenía que llenarla.

La mujer levanta el dedo índice y Uriel se da cuenta del anuncio: “Todo reincorporado debe llenar la forma 1800-66K”.

—Disculpe, pero ya esperé más de 6 horas, es impensable. ¿No hay una forma de avanzar sin la forma? Entonces, su interlocutora levanta el dedo y vuelve a señalar: “En caso de no traer la forma 1800- 66K, firme”.
—No puedo firmar, disculpe, ustedes no saben de lo que hablan. Llevo 6 horas aquí, usted me ha visto ir al baño, leyendo, no sé; y apenas he intercambiado unas cuantas palabras y ya quiere que firme. ¿No hay
otra manera? Tal vez si hablo con algún gerente, alguna potestad.
—Señor, Uriel, ¿verdad? Lamentablemente, sí. Es la única manera.
—Está bien. Más vale un buen trabajo que no tener nada.
—Es el mejor trabajo, señor Uriel. No se arrepentirá. Mire a todos estos, volando de aquí para allá, ¿no le gustaría tener sus alas de nuevo?
—Ya las he olvidado. Olvidé cuánto pesan y para qué sirven.
—¿Ha olvidado hasta dónde lo pueden llevar?
—Por lo que veo, de una oficina a otra.

*Escritor y director del grupo Cultural Pagina en Blanco

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