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Casas que acumulan historias Casa Wenner-Gren

Por jueves 31 de marzo de 2016 Sin Comentarios

Por: Carlos Lavin Figueroa

casa warner
En el fraccionamiento Rancho Cortés propiedad del, sueco Axel Wenner Gren, al norte de Cuernavaca estuvo el primer ingenio azucarero de América Continental del que Hernán Cortés era socio.

Wenner-Gren había servido como intermediario, él, trató de evitar la Segunda Guerra Mundial negociando entre Göering -el mariscal de Adolfo Hitler, casado con una sueca amiga de Wenner-Gren- y los gobiernos americano e inglés. Por desgracia para él, esto le ganó la reputación de pro-nazi.

Ante el fracaso en su mediación internacional, Wenner-Gren se retira a su casa en Bahamas. Ahí, se hace amigo muy cercano del gobernador general de la isla, el Duque de Windsor que había abdicado al trono de Inglaterra para poder casarse con una americana divorciada.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, su supuesta amistad con Göering y la supuesta militancia pro-nazi de su amigo el Duque de Windsor llevan a los americanos y a los ingleses a incluir sus propiedades en una lista negra. Sin embargo fue muy amigo del presidente de Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, se relacionó también con Benito Mussolini y con el mismo Hitler.

Sus problemas por la guerra lo llevaron a permanecer en Cuernavaca el resto de su vida, donde había llegado procedente casa warner 2de Bahamas en 1941 por invitación de Maximino Ávila Camacho hermano del entonces presidente.

Fue dueño de la naciente compañía Teléfonos de México, misma que fusiono a las empresas telefónicas Ericsson y Mexicana. Los invitados a casa eran el presidente Abelardo L. Rodríguez, Bruno Pagliai y su esposa la actriz Merle Oberon, Helgue Ericsson, otro sueco dueño de la primera compañía de teléfonos mexicanos “Ericsson”, y Gunnar Beckman otro magnate sueco.

La revista Time publicó que Wenner-Gren era “el más misterioso hombre del hemisferio occidental”. Compartió amantes con Hitler y Kennedy padre, e invirtió en ciencia más que el propio Alfred Nobel. “Si fuera un personaje ficticio sería increíble, nadie daría todo esto por posible, pero todo realmente sucedió” publicó la revista.

Financió descubrimientos milenarios cerca de Machu Picchu y del Hombre de Pekín. Fue concesionario del Hipódromo de la Américas, dueño de flotas navieras, y de castillos en Suecia. A mediados de los años 50’ se abocó a multimillonarios proyectos, como el tren elevado alemán y un gigantesco desarrollo en la Columbia Británica, invierte gran parte de su fortuna y tiene que vender la mayoría de sus negocios, el resultado fue un fracaso y se va a la quiebra e inicia ese fraccionamiento en esos terrenos.

El gobierno de México interviene sus bienes para pagar las múltiples deudas y los subasta, se intervienen también sus propiedades en Suecia y así es como llegan valiosas obras de arte que se encuentran todavía en el Museo de San Carlos en Ciudad de México.

En 1961 viaja solo a Estocolmo para ser sometido a una sencilla intervención quirúrgica, la operación fue un éxito, pero estando convaleciente le sobrevino un desmayo, cayó golpeándose la nuca lo que le ocasionó la muerte el 24 de noviembre.

En los años 40 del pasado siglo los terrenos de ese fraccionamiento con los restos de esa hacienda llamada Axomulco fueron adquiridos por el sueco, en esos años el hombre más rico del mundo.

La bóveda original de ese ingenio azucarero y después alcoholero se adaptó para sala de su casa en cuya chimenea de cantera se conservan grabadas las iniciales AM –Axel y Marguerite-, casa que se terminó de construir en 1942.

En esos terrenos, él, fundó el negocio de los viveros, siendo el iniciador de esas empresas de Tetela del Monte. Para esa industria hoy boyante trajo plantas de Bahamas y Estados Unidos además de producir diversas buganvilias y nochebuenas, industria atendida y después continuada por Mario Oguri su mayordomo especialista en plantas que había llegado con él; después la continuaron Fabián García con su Jardín Tetela y Guillermo Tejeda con Viveros Xochicalco.

En los años cincuenta ese rancho se convirtió en fraccionamiento. Carlos Lavín Oliveros -mi padre- fue el constructor de esa urbanización y evitó que se demolieran los últimos vestigios de esa primera hacienda conservando el “chacuaco” y otros restos dentro de un condominio. Para la casa de Wenner-Gren, que ya estaba construida, se apartaron 80 mil metros, el diez por ciento del total de la propiedad.

Acompañando a mi padre conocí a Axel Wenner-Gren y su esposa Margarite Gauntier, ella era una cantante de ópera aficionada a los perros chihuahueños, tenía una verdadera jauría, eran cuidados por una enfermera que vestida de blanco se dedicaba a atenderlos.

Wenner-Gren y su esposa vivieron aquí por veinte años, su casa fue donde se tomaron grandes decisiones que afectaban las finanzas nacionales y mundiales. Inicialmente llegó a vivir a la Quinta Santa Bárbara en la calle Netzahualcóyotl en tanto se construía su residencia. Su viuda Marguerite tuvo que pagar renta para vivir hasta su muerte en lo que fue su embargada mansión cuernavacense, que en la actualidad es el Raquet Club propiedad de Carlos Slim.

P.D. Hasta la proxima

* Historiador y Cronista de Cuernavaca

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