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Lo que se oculta de Maximiliano

Por viernes 15 de enero de 2016 Sin Comentarios

Por: Carlos F. Lavin Figueroa

MaximilianoDesde el inicio y hasta la consumación de la Independencia, una monarquía era la idea para el México independiente, por ello deduzco que Hidalgo exclamaba esas extrañas vivas a Fernando VII el rey español entonces destituido por Napoleón Bonaparte, ello, quizá, con la intención de traerlo, como dos años antes el Primer Ministro español Godoy, ante la invasión francesa de 1808 a toda la Península Ibérica, había intentado traer a la familia real a la Nueva España para desde aquí ejercer su reinado incluyendo todas sus posesiones en América y Filipinas, esto en similitud al rey de Portugal que ante la invasión napoleónica huyó al Brasil para desde ahí gobernar sus posesiones creando un próspero imperio desde donde recuperó Portugal.

Finalmente el imperio de Iturbide fue un fracaso. Hasta la llegada de Maximiliano hubo 48 periodos gubernamentales en sólo 43 años, no había orden.

México ya había sufrido el Tratado de Guadalupe-Hidalgo de 1848 firmado al final de la Guerra de Intervención Estadounidense, en él, México es obligado a ceder más de la mitad de su territorio, todo el famoso y rico oeste, y por otro lado el sur de ese país, en suma los estados de California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas, gran parte de Arizona, Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma.

Estados Unidos pagó 15 millones de dólares en oro por “daños” al territorio mexicano durante la guerra que con ese tratado se daba por terminada, cantidad pagada después con el oro extraído en la California antes mexicana; hoy, si este estado fuera un país sería la séptima economía del mundo, con esos territorios Estados Unidos pasó a ser el país más poderoso desde fines del siglo XIX.

La Baja California también estuvo a punto de perderse, cediendo en total 2.3 millones de km² donde cien mil mexicanos pasaron a ser extranjeros. Para colmo en 1853 vendría la venta de La Mesilla de 77 mil kilómetros cuadrados. Estados Unidos declaraba que toda América del Norte debía ser para los americanos –pero resulta que para los americanos del norte, los únicos americanos son ellos mismos- y estaba ganando claramente territorios de México.

El México independiente se desmoronaba y todavía Juárez por medio del tratado McLane-Ocampo vendía a los Estados Unidos a perpetuidad el paso libre por diversos puntos del territorio nacional, todo por cuatro millones de dólares y apoyos militares, tratado que firmó Juárez el 14 de diciembre de 1859 en dos copias, una en inglés que fue enviada a Estados Unidos siendo el portador Henry Roy de la Reintrie, pero por políticas internas no fue ratificado por el senado estadounidense ya que beneficiaría a los rebeldes del sur en su Guerra de Secesión; la original de México se quemó, se dijo, “accidentalmente” en un “fuerte incendio” en el Congreso Mexicano en 1872 siendo presidente todavía Benito Juárez. -La historia se repite, otro incendio en la Cámara de Diputados quemó los resultados electorales en 1989.

En 1860, el Times de Londres dedicó a este tratado un amplio comentario y afirmó que “si el Tratado […] llega a ratificarse definitivamente, México desde este momento pasará virtualmente al dominio estadounidense”.

Estando el país en esas terribles condiciones, con medio siglo de guerras, pérdida de territorios, división irreconciliable entre liberales y conservadores y tras la derrota republicana es como, el gobierno mexicano en funciones representado por una Junta de Regencia pidió al Parido Conservador buscara un personaje europeo a sueldo para venir a gobernar el país, y fue, ese gobierno con su autoridad, el que, comisionó, entre otros a Miguel Miramón -ex Niño Héroe- y Juan Nepomuceno Almonte hijo de José Ma. Morelos para ir a pedir a Maximiliano viniera a formar una monarquía moderada, soberana y hereditaria con el apoyo de Europa que tenía interés en frenar el expansionismo amenazante de los Estados Unidos.

Maximiliano de Habsburgo, de la misma familia de Carlos V -que había reinado la Nueva España por 35 años-, llegó a México y es coronado emperador en la Catedral Metropolitana; nombró sus ministros y un Consejo de Gobierno incluyentes sólo con mexicanos, conservadores y liberales moderados, y como asesores particulares a algunos extranjeros recomendados en Europa; entre ellos, y el Partido Conservador hubo políticas contrarias.

Maximiliano recién había visitado Brasil, que era un próspero imperio gobernado in situ desde 1808 por la dinastía europea Braganza –imperio que duraría cien años-, y eso lo animaría a aceptar el trono de México.

Los Habsburgo, -de origen austriaco- los gobernantes de más renombre en Europa, habían regido pacíficamente una quincena de prósperos países a lo largo de 600 años. Los borbones de origen francés presiden España desde 1714; y de familia alemana es la hoy soberana del Reino Unido que comprende Escocia, Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte, y es jefa de estado de veinte países soberanos en cuatro continentes. Pero para ello se requiere una visión universal incluyente –idea de Bolívar- formando un sistema de fuerzas con mutuo apoyo y el mismo fin, lo que también tiene visos en el Parlamento Europeo.

Maximiliano es quien da nacionalismo a los mexicanos reviviendo el recuerdo de los olvidados héroes de la Independencia mandó a hacer sus retratos y bustos; dio el Grito por primera vez en recuerdo del inicio de la Independencia y lo hizo en Dolores Hidalgo; mientras su esposa Carlota en Ciudad de México presidia el primer desfile para esos festejos.

Ordenó una primera escultura en memoria de Morelos, colocada en la Plaza Guardiola. Inauguró el Museo Público de Historia Natural, Arqueología e Historia “que eleve nuestra Patria a la altura que es debida”. Dio impulso a la charrería, fue en Cuernavaca donde él estrenó el traje de gala charro.

Tuteló a los nietos de Iturbide y los puso en la línea de sucesión del Imperio Mexicano. Fue mediador, evitó el dominio conservador de su régimen instaurando un gobierno moderado en el que estuvieron representadas todas las tendencias políticas incluso las liberales plasmadas en las Leyes de Reforma por el presidente Juárez. Expidió una ley agraria.

Desapareció las tiendas de raya. Reconoció el derecho de los pueblos y sus ejidos y expresó que “los terrenos necesarios para dotar a los pueblos de un ejido legal, los proporcionará el Gobierno, aun si tuvieron dueño, los comprara para el caso”.

Ordenó obligar a esos dueños acaparadores de tierras a la venta forzosa y llegar hasta la expropiación. Esta ley, al mismo tiempo se publicó en español y en náhuatl.

Finalmente ganó el apoyo de Estados Unidos a Juárez y se dice que Maximiliano fue derrocado y fusilado, pero esto es otra historia.

*Historiador y cronista de Cuernavaca

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