Nacional

La fiesta de las letras en el taller literario “Después del café”

Por miércoles 30 de septiembre de 2015 Sin Comentarios

Por: Silvia Teresa Manriquez

El viernes 28 y el sábado 29 en Ciudad Obregón, Sonora, una organización cultural celebro su primer cumpleaños; entre las actividades en el Museo de la Revolución –MUSOR-, se presento el poemario “Los rincones de la sed”. La comunicadora, escritora y colaboradora, de La Voz del Norte, la sonorense, Silvia Teresa Manrique, quien fungió como comentarista del libro externó en el acto. N de la R.

despues del cafeAgradezco al autor de los Rincones de la sed, por compartir su pasión por la poesía, tanto en canciones inolvidables como en poemas entrañables. A ustedes que están aquí presentes apoyando este tipo de eventos, donde se goza la cultura y haciendo que su difusión se fortalezca. A mi familia, cómplice de mis aventuras por los caminos de la cultura, el periodismo, y su promoción. Y principalmente doy las gracias a Juan Diego González y Claudia Chávez por su complicidad en el gusto de las letras y la preocupación por su difusión y por invitarme a compartir con ustedes el trabajo de quien es amigo más que maestro: Mario Arturo Ramos que nació en Querétaro, sin embargo me gusta sentirlo habitante de México, como el mismo me dijo alguna vez, un ser humano con especial afecto a Sonora donde ha sabido cosechar afectos, así lo constata su amistad con destacados sonorenses como Alonso Vidal y Luis Enrique García, sólo por mencionarte a dos de su universo de amigos en este estado.

Tuve la fortuna de entrevistarlo por primera vez al término de su conferencia magistral en la XII Feria del Libro , Hermosillo 2011, acompañado por el cantante y compositor Alberto Ángel, “El cuervo”, estaba emocionada por llevar al auditorio de Radio Sonora parte de lo expuesto en esa ocasión. Sabía de su sentir en cuanto al corrido, había leído antes algunas de su expresiones como esta: “el corrido es una expresión artística, nadie se puede dar el lujo de prohibirlo, afirmación que plasmó en el cancionero: “Cien corridos, alma de la canción mexicana”:

Le pregunte al autor de la columna “ Desde el Calvarito”, que se publica en el diario de su lugar natal, “Plaza de armas” ¿qué tenemos que hacer para que la cultura llegue a más partes en este país?; el comenzó por identificar que el principal problema de la cultura es su distribución y su hacer, hay mucha gente haciendo cultura, pero se hace en forma fragmentada y cito: “ la iniciativa privada que es privada de ideas, busca proyectos utilitarios en la difusión de la cultura. Por su parte el estado considera hacer un ser humano productivo y no uno consciente. Se trata que usted sea lo suficientemente estúpido para trabajar- por necesidades económicas- poniendo un alambrito a una bomba atómica y no se cuenta que es una arma de destrucción.”. Además reiteró que se debe hacer cultura en el sentido general, ese en el que el hombre ( y las mujeres agrega esta servidora) conoce más su hábitat, su realidad, goza de la cultura en cualquier medio, sólo así tendrá más conocimientos y podrá valorar mejor las cosas de su vida.

Hablado del problema de la difusión dice al autor del poemario que nos reúne, que hay más poemas que lectores de poesía, y a los autores de canciones les preocupa más como obtener dinero que cantar canciones auténticas. Por eso a él, le parece que eventos como las ferias del libros y reuniones como las que nos convoca hoy en el Museo Sonora de la Revolución, aquí en Ciudad Obregón, puede ser el único camino que existe, picando piedra, para mostrar que junto al México bárbaro, también existe el México culto que tiene que ver con el quehacer de los mexicanos. La relación con Mario Arturo pasó de las entrevistas a la colaboración en uno de los medios más queridos para él, y más importantes del país en cuanto a la difusión cultural.

La Voz del Norte, el periódico semanario o quincenal que nos ofrece un solaz cultural, entre el estruendo de las publicaciones que hacen del chisme, el escándalo, la nota roja y la -dizque-política su pan de cada día. La Voz del Norte, un periódico nacido en 1903, va en su cuarta etapa, quizás la quinta al momento de redactar estos cometarios. Se caracteriza por su interés en la investigación y por ser una tribun para escritores que siguen proyectos culturales y es apoyada por la Asociación Doctor José Ley Domínguez, domiciliada en la llamada Atenas de Sinaloa, el Pueblo Señorial de Mocorito.

Mario Arturo compartiendo su seguridad que la literatura y el periodismo van de la mano, me ha permitido publicar redactadas como una cree se deben ofrecer al público. Hemos platicado de amigos, de música, de la función social de escritores y escritoras, de la conveniencia de estudiar a nuestros literatos dentro de la literatura nacional y del mundo; de la violencia en las calles, de justicia y cultura, de su poesía: Los rincones de la sed, que publicó Ediciones Ermitaño y Fundación Anjor en la colección “minimalia fusión de letras” y que originalmente se llamó De viajes y viejas(a los viajes que he hecho y a las viejas que me han hecho).

Es un libro que inicia con la muerte de su madre y termina con la muerte de su tía Lola. Con visitas a San Petersburgo, Nueva York, Montevideo, Buenos Aires, Santiago de chile, etc., etc., lo que le permitió que las letras de este viajero consuetudinario abreven de todos estos aires y matices que disfrutamos con su lectura. Dice su autor que los poetas deben ser viajeros, describir sus viajes a través de textos poéticos, como aquella corriente japonesa donde los poetas iban de un monasterio a otro y pagaban la comida y el hospedaje dejando un poema en el lugar donde dormían: haikus. Así lo hace este queretano pero a su manera.

Los Rincones de la sed se ha presentado en distintos forros de diferentes países y hoy tenemos aquí, en el Valle del Yaqui, obra y autor. El formato de bolsillo lo hace aun más atesorable, fácil de traer con nosotros y permitirle ser eso que nos rescata de lo cotidiano, de los ruidos que aturden, del discurso que atonta. Leer el poemario es sumergirse en una ruta que ya alguien amó por nosotros, vivió para nosotros y escribió para él mismo, para no olvidar los regazos, cuerpos y alientos femeninos que como los caminos andados, dan certeza de existir y rescatar lo simple… Doy fe que encontré en este libro de poemas mucho más que la lectura descriptiva de emociones.

Encontré gente que se vuelve cercana en cada estrofa, encontré una musicalidad que ya no se puede dejar. Es sabido que Mario Arturo ha escrito muchísimos temas del cancionero mexicano, cada uno es un verdadero poema. La aventura de sumergir en los versos de Los rincones de la sed, inicia con las palabras de un poeta sonorense inolvidable, coincidencia de admiración entre Mario Arturo y esta comentarista: Alonso Vidal, en un prólogo donde podemos enterarnos lo que pensaba Alonso de su amigo. Luego viene a manera de “explicación no pedida” con el que se nos da la mano para iniciar la lectura de los 20 poemas elegidos que conforman el libro: Leeré algunos de sus fragmentos

Así será Esperanza: “No sé quién te cerró/ los ojos café cielo/ ni quien te vistió/ con el gris metálico, / cuando llegué a la cita/ alguien pregunto si estaba de acuerdo/ en tu regreso a tu tierra/ ceniza a ceniza. Te rezaban quedito…/ La noche perdió su encanto/ la ciudad no me reconoce/ mi madre ha muerto, / en la madrugada duerme/ para siempre. Canto para un novenario de tía Lola: verso “Se fundieron los focos/ dos tardes después/ de que te incineraron/. Las arañas del piano/ salieron a despedirte. / Te llevé una rosa roja/y una del color de tu mortaja/. Guardé para siempre/ las fotos de tus deseos. / maté las cucarachas. / Dejé correr el tiempo. En los rincones de la sed se vive la sensibilidad y talento de Mario Arturo Ramos, en versos libres se ahuyenta al olvido y se redime el tiempo, las horas, los minutos. Son entregados así como quien ofrece en sus manos y las letras su corazón.

* Comunicadora de Radio Sonora y escritora

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