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Otra vez navidades la ciencia y los misterios del tiempo

Por domingo 7 de diciembre de 2014 Sin Comentarios

Por Alberto Ángel “El Cuervo”*

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Esta sensación misteriosa en torno a la cada vez más breve duración del tiempo… Sí, del tiempo, no de la vida sino del devenir de los minutos, las horas, los días, los meses y los años… Pareciera que cada vez transcurre todo con mayor rapidez, como si de pronto la vida tomara velocidades vertiginosas y nos obliga a decir “qué rápido se está yendo el tiempo…” Y no puede uno evitar acordarse de las sentencias de corrientes esotéricas o mágicas o no sabría bien a bien cómo calificarlas pero que nos dicen que estaba escrito que los tiempos se harán más cortos cada vez…

Y todo ello se refuerza cuando escuchamos hablar a los grandes científicos acerca de mil teorías de la ciencia en torno a eventos y conceptos que resultan extremadamente difíciles de entender, más difícil que intentar comprender la actitud cínica de los políticos para quienes lo único que no importa es la nación, el pueblo, la justicia, la cultura, la educación… Y pensar que para defender todo eso que no les importa fueron elegidos… ¡Caray, vaya que resulta difícil entenderlo…! Tan difícil como entender a los científicos como el celebérrimo físico teórico japonés de cepa aunque nacido en Los Ángeles y con papeles de ciudadano estadounidense Michio Kaku.

Hijo de padres japoneses, Michio fue educado en el budismo en el ámbito familiar, pero en la creencia cristiana en la escuela. Este fue el primer encuentro reflexivo del científico según él mismo lo cuenta y parte de las grandes diferencias de consideración del universo en el budismo que considera que el universo es una continuidad interminable sin principio ni fin contra la idea cristiana que considera al universo como un concepto lineal con su punto de inicio y final.

Partiendo de ese punto, el Dr. En Física Michio Kaku, ha dedicado su vida académica los rubros fascinantes de los misterios que la física teórica presenta. Formado en la Universidad de Harvard, Kaku fue graduado con grandes distinciones, lo que en el argot se conoce como magna cum laude.

Siguió su preparación en la Universidad de California, Berkeley donde obtuvo el doctorado en Física. Actualmente y desde muy joven, tiene a su cargo la cátedra de Física Teórica en la Universidad de Nueva York y es considerado el más conocido científico y promotor de la ciencia y sus misterios en el mundo.

Dentro de esos misterios que el científico aborda está el concepto de los universos paralelos, hipótesis científica que  considerala existencia de varios universos o realidades independientes. La Teoría de las Cuerdas, es otro fascinante concepto que el Dr. Kaku trata en su libro “El Hiperespacio” en estos conceptos absolutamente científicos, el concepto normal, tradicional, convencional o como quiera llamársele del tiempo y el espacio, cambia diametralmente… Todo esto lo engloba y estudia la llamada mecánica cuántica.

Al intentar comprender lo que científicos como el Dr. Kaku exponen en este sentido, verdaderamente nos sumergimos en un viaje a las profundidades de la mente a tal grado que podría incluso producirse una disociación de carácter psicótico. Así, el premio Nobel Richard Feynman, dijo una vez en un son de broma: “Creo que nadie entiende verdaderamente la mecánica cuántica”. Por momentos, al leer acerca de lo anterior, o al asistir a alguna conferencia en torno a ello, necesariamente reflexionamos alrededor de la conceptualización del arte, de la poesía… Tal vez de ese modo podamos acercarnos más a la introyección de la ciencia física moderna.

Y es que lo que ahora nos dice la Física Cuántica es verdaderamente comparable a la narrativa del que pudiera ser considerado el más grande escritor de ciencia ficción, Issac Asimov. En su libro “La Última Pregunta”. Es este un cuento de ciencia ficción en el que la humanidad, dentro de miles de millones de años, dejan su cuerpo físico en una especie de receptáculos guardados en algún lejano planeta quedando así su mente, libre para viajar como energía pura por toda la galaxia. Estos nuevos seres son energía pura que pueden recorrer todo el universo.

Pero, no obstante su gran avance científico, los humanos no pueden impedir la muerte del universo (Cuestión planteada como inevitable y verdad absoluta por parte de la ciencia) Intentando salvarlo, diseñan una supercomputadora que almacena absolutamente todo conocimiento de la humanidad en todos los aspectos. La computadora es tan grande y compleja, que se vieron obligados a situarla en el hiperespacio. Todo ese esfuerzo es únicamente para hacer al aparato máximo de la creación cibernética, una pregunta desesperada: ¿Se puede revertir el fin del universo? Pero la única respuesta que los humanos del lejano futuro obtienen de la super computadora es: No hay información suficiente para ofrecer una solución.

Mucho tiempo después, cuando el universo entra en agonía, las estrellas comienzan a apagarse y toda la vida del universo está a punto de desaparecer, la super computadora encuentra repentinamente la respuesta, la solución al problema planteado. La posibilidad de revertir la muerte del universo, es una realidad científica descubierta por la enorme máquina situada en el hiperespacio.

Para esto, la supercomputadora recoge estrellas muertas por todo el cosmos, las combina en una gigantesca bola cósmica y la enciende… Cuando esa enorme pelota estalla de la misma manera que el socorrido Big Bang o gran explosión cósmica que dio lugar al origen de nuestro universo, la supercomputadora exclama: “Hágase la luz… Y la luz se hizo.”

Alguna ocasión, en alguna de sus múltiples conferencias en distintas instituciones generalmente Universitarias, el Dr. Michío Kaku fue interpelado por un asistente con la pregunta: ¿cómo se puede viajar en el tiempo cuando el tiempo no existe? Y, si lo hace, ¿sabría en qué dirección apuntar su nave? La respuesta de Kaku fue: El tiempo es como un río. Se curva y fluye alrededor del universo.

El tiempo también puede tener remolinos y también bifurcarse en dos ríos. De esta forma, el viaje en el tiempo podría ser posible. Sin embargo, debe tener una energía de Planck para crear una máquina del tiempo o la energía de un Agujero Negro. Esto está muy lejos de nuestra tecnología.

Continúa el científico: “La paradoja cuántica del «gato de Schrödinger» vista desde el punto de vista de la interpretación de los universos múltiples. En esta interpretación cada evento involucra un punto de ramificación en el tiempo, el gato está vivo y muerto, incluso antes de que la caja se abra, pero los gatos vivos y muertos están en diferentes ramificaciones del universo, por lo que ambos son igualmente reales, pero no pueden interactuar el uno con el otro”.

Esto sería posible cuando se contempla desde la óptica de los universos paralelos, teoría de las cuerdas, agujeros de gusano, agujeros negros etc. Desde luego resulta extraño a más no poder el pensar en seres conscientes que son sólo energía y vagan por la galaxia sin las limitaciones del cuerpo. Pero según nos dice el Dr. Kaku, en su fascinante libro “El Futuro de Nuestra Mente”, encaja perfectamente dentro de las leyes de la física. Para ejemplificarlo y lograr o intentar lograr entenderlo mejor, el científico nos pide pensar el lo que hoy en día es tal vez la forma más común, cotidiana, familiar de energía pura, el rayo laser.

En un rayo laser puede almacenarse y enviarse de forma prácticamente inmediata, infinidad de información. Billones de señales como la voz en las llamadas telefónicas, datos, videos, mensajes de correo electrónico etc, son transmitidos rutinariamente por los famosos cables de fibra óptica que en la actualidad utilizan las compañías telefónicas y que son recorridas con toda esa información por los mencionados rayos laser. Algún día entonces, nos dice el Dr. Kaku, tal vez en el próximo siglo (así de cercano lo ve la ciencia) podremos transmitir la conciencia de nuestro cerebro (llamado conectoma por los científicos) por todo el sistema solar cargándolo en un potente rayo laser. Un siglo más tarde, se aventura a decirnos Michio, podremos viajar a las estrellas cabalgando en un rayo de luz sin las limitantes que la materia nos impone viajando o haciendo viajar nuestro conectoma en un rayo de luz.

El tiempo se curva… El tiempo se acorta por medio de los pliegues de la energía y la materia… El tiempo fluye y se bifurca y presenta remolinos y otros accidentes que nos obligan a cambiar la manera de pensar en torno a ello… Publicaciones de carácter religioso tales como la Biblia, ya decían “los tiempos se acortarán…” y por otro lado, los científicos hablan de ello debido a los cambios en el eje terráqueo aunque otros refutan diciendo que no hay verdad en ello…

Lo cierto, es que la sensación de que el tiempo va cada vez más rápido está presente en las charlas de prácticamente todas las personas. En sentido metafórico o no, en son de broma o como una seria reflexión, es muy común escuchar frases en este sentido… “Otra vez diciembre… ¡Qué rápido se fue el año!” “No sé qué pasa, pero cada vez transcurre todo con mayor rapidez…” “Nostradamus lo advirtió, que los tiempos se iban a acortar” “Esas son supercherías” “No, no son supercherías… Las profecías se han cumplido prácticamente todas y así el tiempo”.

El caso es que otra vez, viene la celebración de las fiestas navideñas… Las posadas, la cena, los regalos, los abrazos y los brindis ya pronto estarán a la orden del día para regocijo de los comerciantes que compiten en vender ilusiones en cada anuncio ya sea la sencilla manta que cuelga de la tienda o el carísimo comercial televisivo que dejará ganancias millonarias… Sea como sea, los mexicanos nos preparamos para el maratón Guadalupe-reyes y en este lapso, se olvidará todo una vez más… Malamente en ciertos casos y en forma positiva en otros. Felicidades a todos los lectores.

*Cantante, compositor, escritor y pedagogo.

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