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Falleció Rolando Arjona Amábilis, Autor Del Escudo De Sinaloa

Por domingo 5 de octubre de 2014 Sin Comentarios

Por Faustino López Osuna*

pag 6 Faustino López Osuna1El 26 de septiembre del presente año es un día aciago, con todas sus connotaciones: desgraciado, de mal agüero, fatal, no solamente por la injusta y reprobable desaparición, ese infausto día, de 43 jóvenes estudiantes normalistas en Iguala, Guerrero y su todavía más condenable muerte de acuerdo a espantosa información filtrada, sino porque, triste y lamentablemente para la cultura de Sinaloa, en la madrugada del mismo día murió el pintor, muralista, fotógrafo, heraldista y docente, Rolando Arjona Amábilis, creador del escudo de Sinaloa.

La dolorosa noticia nos la dio la admirada Marta Lilia Bonilla Zazueta, en correo electrónico, subrayando que el Maestro Arjona, “sin ser sinaloense, amó esta tierra (Sinaloa) más que algunos oriundos de la misma”. La propia Marta L. Bonilla años atrás escribió con estupenda prosa sobre don Rolando, realizando y publicando una histórica entrevista al artista. Es de reconocerle ahora la oportunidad con la que nos da a conocer el desenlace de su vida, esencial en la historia de nuestra entidad. Valoramos como un sentido homenaje a Arjona Amábilis la valiosa información que nos remitió Bonilla Zazueta y unimos nuestro sentimiento al de ella y al de todos los sinaloenses que amamos nuestra tierra.

Hijo de don Manuel Arjona Correa y doña María Amábilis, yucatecos como él y todos sus ancestros, Rolando Arjona Amábilis nació como la primavera y el Benemérito Benito Juárez, un 21 de marzo, sólo que de 1920 y en Mérida. Desde sus primeros pasos como artista gráfico, el maestro Rolando se inclinó por la heráldica. Es autor de los escudos del estado de Sinaloa, Culiacán, Mazatlán y Cosalá. El del estado lo realizó en 1958, durante el gobierno constitucional del general Gabriel Leyva Velázquez, por lo que hay coincidencia de especialistas en considerarlo el Padre de la Heráldica Sinaloense.

Artista prolífico tanto en el muralismo como en la escultura, en su vasta  obra  figuran: la Constitución (mosaico de vidrio), en el Centro Cívico Constitución; el proyecto de la fachada del Museo de Culiacán (mosaico de vidrio); el mural Germinación (mosaico de vidrio), para el Parque Revolución (1960); la escultura en bronce La tierra (1961); el Soldado desconocido, Tierra y Libertad (óleo) y el óleo Trabajo en Sinaloa (1962). En 1964, al cumplirse el centenario de la Batalla de San Pedro, Arjona realizó la estatua de 3 metros de altura del general Antonio Rosales, que da realce a la plazuela Álvaro Obregón.

pag 6 Faustino López Osuna2En Mazatlán, en 1982, por encargo del doctor Héctor González Guevara, Arjona realizó la estatua de don Genaro Estrada (bronce) ubicada en la glorieta del Camarón y que con el tiempo fue retirada y arrumbada por autoridades municipales, sin que nadie, ni en Mazatlán ni en el resto de Sinaloa ni de México, dijera nada, para vergüenza de organismos que tienen como fin el fomento de nuestra cultura.

Cuando contaba con 90 años de edad, el último mural de Arjona Amábilis (en Culiacán), fue por encargo del licenciado José Ángel Pescador Osuna, estando al frente de la Comisión para los festejos en Sinaloa para conmemorar el Bicentenario de la Independencia Nacional y el Centenario de la Revolución Mexicana en 2010, con el tema y título Sinaloa: Códice de la Nación Mexicana.

Rolando Arjona Amábilis, escribe Marta Lilia Bonilla, participó en más de quinientas exposiciones en México, Europa, Medio Oriente, Canadá, Estados Unidos, el Caribe, Centro y Suramérica. Residió en la ciudad de México hasta el año 2003 y, en 2004, por motivos de salud de su amada esposa, doña María de la Luz Lemus Romo, cambió su residencia a Cancún, zona de influencia de su hermosa tierra.

Yo tuve la fortuna de haberlo conocido y en varias ocasiones sostuve largas e inolvidables charlas con él, sobre todo en 2010, viajando a Cosalá y en algún café de Culiacán. Nunca imaginamos ninguno de los dos que un día nos uniría el hecho histórico de ser los autores del Escudo y el Himno a Sinaloa.

En la soledad de la viudez y con los achaques inevitables de su avanzada edad, el creador del Escudo de Sinaloa padeció, también, del amargo olvido. Cito textualmente a Marta Lilia Bonilla Zazueta: “Lamentablemente, aunque se tocaron puertas buscando se le brindara un apoyo económico o para medicinas, nunca se abrieron ni hubo respuesta, lo que, por desgracia, adelantó el desenlace”. Ojalá por su obra inmarcesible merezca un homenaje luctuoso del H. Congreso del Estado o, al menos, un día de luto estatal.

Descanse en paz don Rolando, quien, de niño, estudió en la Escuela de Bellas Artes de Yucatán, fundada por el ilustre sinaloense, general Salvador Alvarado.

*Economista y compositor.

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