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Nietzsche, filósofo de la reconstrucción apocalíptica

Por domingo 7 de septiembre de 2014 Sin Comentarios

Por Alberto Ángel “El Cuervo”*

pag 4 el cuervo1Todo me llevaba a ese sentir… La desazón profundísima era imposible de evitarse… Y cómo no si al escuchar y ver las noticias en los medios de comunicación todo es caos, todo es dolor, corrupción, crueldad… La tecnología que supuestamente debía servir al hombre, ahora sirve a la mezquindad del mismo, a la posibilidad de dejar que aflore el lado obscuro de los seres humanos… Basta con observar lo que sucede en caso de una riña o un asalto que tristemente se ha convertido en lo cotidiano: Antes, y hablo de unos cuantos años atrás, al producirse un evento como éste, la mayoría de la gente intentaba auxiliar, gritar pidiendo ayuda…

Hoy en día, todos sacan sus teléfonos celulares para videograbar la escena y subirla a la red para tener sus momentos de gloria sintiéndose más talentosos que Cuarón. Basta con recorrer unos cuantos canales de noticias y ver que la crueldad espantosa prolifera y crece para volverse en prácticamente todos los casos, uno de esos llamados realyties shows… Las empresas buscan ahora los horarios en que las guerras que exterminan seres inocentes al bombardear escuelas y hospitales son televisadas porque es cuando mayor auditorio existe…

Las carreras universitarias más solicitadas, son aquellas que tienen que ver con la acumulación de riquezas y los diplomados o postgrados distintos que se ofrecen van enfocados hacia las mejores maneras de enriquecer a los poderosos y ser nombrados entonces como los empleados del mes para sentir que el dominio sobre los compañeros los convierte en esa maquinaria que es nombrada de muchas maneras: excelent managment, líderes en negociación, capacidad de manejo empresarial, etc… ¿Dónde quedó el sentido de formación de las instituciones educativas…? ¿En qué momento comenzó a perderse la conciencia social…? O tal vez es que jamás existió y una parte de la población permanecíamos en la convicción de que había que buscar ser mejores personas día con día… La sensación apocalíptica invade a todos hoy en día y tal vez de ahí la conducta.

El caso es que casi podría decir que en ese momento sentía vergüenza de mi especie… Cómo no sentirlo al mirar la persecución cruenta e implacable que los buques balleneros japoneses hacen de la ballena no obstante su alarmante condición de especie en extinción justificando este ecocidio con la consigna de producir artículos de belleza y mágicas emulsiones y cremas que prometan dar vigor y erotismo a quien debería ya estar en reposo disfrutando de los nietos y legando a las nuevas generaciones el aprendizaje que la vida le dio…

¡Dios ha muerto…! Sentenció Nietzsche… Y todo parece indicar que no hay conciencia acerca de ese evento… La gente camina absolutamente desapercibida de lo que a su paso sucede… O tal vez es ese intento de utilizar la negación como mecanismo de defensa… ¡Dios ha muerto…! Y lo más que sucede es acaso que las beatas de la veladora perpetua se persignen ante la satánica aseveración del enorme filósofo alemán que de manera terrible comete el sacrilegio de gritar tal aberración… Así, lo señalan como ser del mal y lanzan agua bendita y rezos exzorcizantes para después refugiarse en los conjuros turbios de la paidofilia y pederastia de los legionarios…

—¿Por qué no solamente se conforma con declararse ateo y predicar que Dios no existe…?
—Porque no está negando la existencia de Dios como parte indivisible del hombre…
—¡No, simplemente porque intenta confundir a las almas piadosas que tienen temor del castigo eterno…!
—No lo creo… Pienso que Nietzsche utiliza esa premisa para impactar y motivar una reflexión a manera de la tesis resultante de la discusión dialéctica…
—Nada de eso… Debemos entender que Nietzsche era un enfermo, un esquizofrénico suicida y por esa razón deliraba…
—¡Qué va… Lo que hacía era burlarse de todos… Esa era su verdadera manera de vivir, la burla…!

Esta polémica siempre se despertaba alrededor de los escritos de Nietzsche… Desde luego, su genialidad y su preparación eran indiscutibles. Por ello se convirtió en el catedrático más joven en la historia de la Universidad de Basilea en donde impartía Filología Clásica. Pero de sobra conocida fue su condición psicótica por medio de la cual intentó desacreditarse muchas veces su obra cuando tal vez, esa locura haya sido la posibilidad de sumergirse entre los misterios más turbios de los seres humanos para escribir alrededor de ellos de una manera por demás precisa… Los escritos de Nietzsche siempre causaron escozor en todas las esferas filosóficas y sociales en general especialmente entre aquellas clases de las buenas costumbres y la moral. Resulta fácil entenderlo si echamos un vistazo a algunos de sus escritos:

¿No oísteis hablar de aquel loco que en pleno día corría por la plaza pública con una linterna encendida, gritando sin cesar: “¡Busco a Dios! ¡Busco a Dios!”. Como estaban presentes muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron la risa. […] El loco se encaró con ellos, y clavándoles la mirada, exclamó: ¿Dónde está Dios? Os lo voy a decir. Le hemos matado; vosotros y yo, todos nosotros somos sus asesinos. Pero ¿cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo pudimos vaciar el mar? ¿Quién nos dio la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hemos hecho después de desprender a la Tierra de la órbita del sol? […] ¿No caemos sin cesar? ¿No caemos hacia adelante, hacia atrás, en todas direcciones? ¿Hay todavía un arriba y un abajo? ¿Flotamos en una nada infinita? ¿Nos persigue el vacío […]? ¿No hace más frío? ¿No veis de continuo acercarse la noche, cada vez más cerrada? […] ¡Dios ha muerto! […] ¡Y nosotros le dimos muerte! ¡Cómo consolarnos nosotros, asesinos entre los asesinos! Lo más sagrado, lo más poderoso que había hasta ahora en el mundo ha teñido con su sangre nuestro cuchillo. ¿Quién borrará esa mancha de sangre? ¿Qué agua servirá para purificarnos? […] La enormidad de este acto, ¿no es demasiado grande para nosotros?

Friedrich Nietzsche en La Gaya ciencia.9

La muerte de Dios, según el filósofo alemán que renuncia a su nacionalidad para convertirse en un libre ciudadano del mundo era condición sine qua non para el surgimiento del hombre superado en todos sus defectos en su calidad de superhombre, no en el sentido del héroe de las tiras cómicas gringas desde luego, sino en lo que concierne a la conversión del hombre en un virtuoso del que la humanidad pueda sentirse orgulloso…

pag 4 el cuervo2

Calificado por muchos filósofos como un empedernido Nihilista, Nietzsche camina su destino como un filósofo libre… Siempre libre y consecuentemente fungiendo como un eterno crítico de todo aquello que las distintas escuelas filosóficas muestren de criticables. Claro, para Friedrich Nietzsche, la sociedad misma es nihilista… Y justamente su propuesta es superar el oscuro nihilismo para evitar el fin de la humanidad por parte de si misma… Cabe señalar aquí el profundo análisis que Nietzsche hizo sobre la historia del cristianismo. Nos dice que dicha religión sufrió una distorsión progresiva de modo grotesco de las enseñanzas de Jesús… Asegura que la doctrina del nazareno fue malentendida y mal aplicada y consecuentemente utilizada como una enorme herramienta para la dominación de las masas. La cristiandad, señala el filósofo,  se ha vuelto mundana al punto de hacerse una parodia de sí misma…

“Esta acusación eterna contra el cristianismo la quiero escribir en todas las paredes; yo tengo un alfabeto aun para los ciegos… Llamo al cristianismo la gran maldición, la gran corrupción soterrada, el gran instinto de la venganza para el cual ningún medio es bastante pérfido, furtivo, subrepticio y mezquino; lo llamo, en resumen, la mancha inmortal de la humanidad.”

Friedrich Nietzsche, El Anticristo §62.

Y ¿Cuál sería entonces la posibilidad de salir a flote? ¿Qué hacer para superar todas esas actitudes vergonzantes y el sentir apocalíptico…? ¿Cómo hacer entender pues que en el sentido de Friedrich Nietzsche hace muchos años que Dios ha muerto…? Mi respuesta es definitivamente que la única posibilidad es el arte… El arte en todas sus manifestaciones permite al individuo reconocerse a sí mismo, reconstruirse de manera positiva y consciente…

No significa que, como ahora sucede, se confundan y crean que todos pueden lograr convertirse en artistas según la concepción convencional  no. Significa que debemos acercarnos a las artes con plena conciencia de capacidades y limitantes simplemente para experimentar la emoción, la euforia, el gozo que la creatividad conlleva en tanto que la manifestación excelsa de esa necesidad profunda que tiene el ser humano por expresar una emoción y reconstruirse constantemente por medio de la misma… Por ejemplo, le exhorto a que cante… Sí, cante usted todo el tiempo, lo que quiera, déjese llevar por la emoción incomparable del vibrar de la voz, perciba en su yo absoluto esa vibración que los matices de su propia voz le hagan sentir…

Deje que su canto le lleve a esos niveles lúdicos de los que resulta imposible escapar porque, finalmente, la voz cantada, nos permite vibrar en ciertos momentos, en la misma frecuencia que el universo… Y es aquí donde llegará la conciencia de lo que formamos parte… Somos el universo, somos el principio y el fin en un reciclar constante… Somos Dios y poesía, somos obscuridad y luz… Es el arte la única posibilidad de dejar a un lado la crueldad que avergüenza y la aniquilante sensación apocalíptica…

*Cantante, compositor, escritor y pedagogo.

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