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Repercusiones de la Revolución Mexicana en Chiapas

Por domingo 6 de julio de 2014 Sin Comentarios

Por Sofía Mireles Gavito*

pag 4 sofia mireles1La Revolución Mexicana en Chiapas se vino a sentir hasta septiembre de 1914 cuando llega al Estado el Gral. Jesús Agustín Castro con la División 21 con instrucciones del Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza de expandir el movimiento al sureste del país e imponiéndolo como Gobernador del Estado.

Poco después de su arribo al Gobierno, el General Castro diseñó un nuevo orden político, y promulgó nuevas leyes tendientes a favorecer a la clase obrera. El día 10 de octubre se publica en el periódico oficial una ley para reorganizar el catastro, cuyo principal fin era que las contribuciones se aplicaran en forma equitativa y justa; el 12 de octubre giro circulares a los Jefes Políticos  para que se notifique a las autoridades, que a los sacerdotes católicos se le prohibían terminantemente las confesiones y rezos acostumbrados, que los curas debían usar traje de civil, que deberían celebrar una misa semanal durante los domingos.

Además de clausurar los conventos, y el 30 de octubre del mismo año de 1914 promulga la Ley de Obreros, donde declara: que no hay sirvientes en el Estado, que los trabajadores deben percibir un salario; quedan prohibidas las tiendas de raya; se establecieron salarios mínimos regionales, horario máximo de 10 horas en el campo y en las fábricas; y un máximo de 8 horas en trabajos de minería.

Se prohibió el trabajo infantil, así como la obligación para los patrones de proporcionar habitación decente, medicinas, atención médica y escuelas a los trabajadores. Todas estas disposiciones molestaron a los hacendados y rancheros de Chiapas, pues este programa social radical para ellos, representaba una amenaza al orden tradicional y sus intereses.

El 2 de diciembre de 1914, un grupo de 40 finqueros encabezados por Tiburcio Fernández Ruíz se levantaron en armas en la finca Verapaz, Rivera de Canquí, del Departamento de Chiapa, formulando un Acta  que decía: que lucharían hasta ver logrado la expulsión del ejército  carrancista del territorio chiapaneco.

La lucha entre los rebeldes y los carrancistas duró casi 6 años, de septiembre de 1914 al 22 de Mayo de 1920, cuando el Gral. Tiburcio Fernández Ruíz ocupó la capital de Tuxtla Gutiérrez, después de que el Gral. Alejo  González, Gobernador Interino de Chiapas, abandona el Estado el 18 de mayo,  habiendo ambos unidos sus fuerzas, al movimiento del Plan de Agua Prieta comandado por el Gral. Álvaro Obregón en contra de Carranza y su designio de querer imponer como sucesor al Sr. Ignacio Bonilla.

La mayor parte del ejército siguió a Obregón como candidato a la Presidencia de la República. Este movimiento armado según informes del historiador Gustavo López Gutiérrez, tuvo 200 combates, en los cuales perecieron 800 mapaches y 2,500 carrancistas, siendo 2,000 del norte e interior del país y el resto chiapanecos. El movimiento armado chiapaneco, al principio, se consideraba a sí mismo como villista; y luego, cambiaron de nombre a mapaches. Estos utilizaron la guerra de guerrillas, emboscaban a los gobiernistas y acosaban a sus partidarios, atacaban a los trenes del ferrocarril Panamericano.

pag 4 sofia mireles2Además de los mapaches, el movimiento armado en Chiapas tuvo dos fuerzas más: la de los Pinedistas y la de los Zapatistas. Estas fuerzas se unieron a la lucha contra el carrancismo en 1916.

El primero estaba comandado por Alberto Pineda Ogarrio, quién había sido encarcelado dos veces por las fuerzas constitucionalistas, y decidió que ya había sido humillado bastante y busco al jefe mapache, Tiburcio Fernández Ruíz para sumarse a la lucha. Formó la brigada “Las Casas” que tuvo de 300 a 500 efectivos, y que operó en los departamentos de Las Casas, Chilón, Palenque y Simojovel.

Y el otro grupo, fue comandado por el Gral. Rafael Cal y Mayor Gurría, quién marco su territorio en el departamento de Mezcalapa; el cuál inicio su movimiento con 200 hombres al salir de Morelos con el nombramiento de Jefe de Operaciones Militares en el sureste del país por parte del Gral. Emiliano Zapata, y al llegar a la Concordia nada màs le quedaron 12 hombres.  Vuelve a crecer y la brigada Cal y Mayor llega a tener 450 efectivos para el año de 1920.

Por el mes de mayo de 1917, cuando ya era un hecho que el ferrocarril Panamericano y el del Istmo de Tehuantepec habían pasado a ser parte del gobierno; éste se preocupó por reparar las líneas en toda su extensión, a tal grado que ya no se observaron interrupciones del tráfico. Las máquinas del Tehuantepec llegaban constantemente a Tapachula, conduciendo mercancías y ganado y transportando a Salina Cruz las cosechas de café de ese año del 1917, que no bajo de 400 mil sacos. Es decir, el gobierno de Carranza se preocupó por proteger las inversiones extranjeras en el Soconusco, el comercio, por ser una fuente importante de la economía del país.

También hay que hacer el comentario que los pobladores de las ciudades importantes de la costa chiapaneca: Huixtla, Escuintla, Huehuetán, Pijijiapan, Tonalá y Arriaga se organizaron en guarniciones para defenderse e impedir cualquier irrupción vandálica, cuyo  único propósito era robar, saquear, incendiar, atacar la honra de las familias y asaltar en los caminos.

Ejemplo de ello, fue en Tonalá, el grupo de rancheros comandados por el Sr. Valeriano Villanueva y otras personas de la ciudad que defendieron  el pueblo del ataque de los mapaches el 16 de septiembre de  1917, dirigidos por Agustín Castillo Corzo y Mercedes Monjarraz, mejor conocida por la Compa Meche.

Con respecto a la Iglesia, después del incidente del matrimonio del Gobernador Flavio Guillén, en el  cuál los tuxtlecos no quisieron que el Obispo Francisco Orozco y Jiménez celebrara la ceremonia religiosa en la capital en el mes de octubre de 1912; realizándose la boda religiosa en Chiapa de Corzo.

A finales de ese mes de octubre, el Obispo Orozco y Jiménez fue promovido a Arzobispo de Guadalajara y la silla episcopal se quedó vacía  por más de un año, hasta finales de 1913, cuando fue elegido el Obispo Maximino Ruíz y Flores.

pag 4 sofia mireles3Este ocupó la silla episcopal a partir del 24 de octubre de 1913, pero no duró ni un año, porque nada más se enteró de la llegada del ejército del Gral. Jesús Castro a Chiapas, se exilió en Guatemala, para después ir a la Cd. de México en 1919 y renunciar a su cargo de Obispo de Chiapas. Nunca estuvo en Chiapas por más de cinco meses durante su periodo episcopal.

En consecuencia, observamos un abandono del obispado y pocos sacerdotes ejerciendo los servicios eclesiásticos y a escondidas. La Iglesia Católica se debilitó bastante en este periodo.

En 1918, Chiapas padeció una crisis económica, una gran hambruna, una epidemia de influenza y un brote de malaria que devastaron al Estado. Posteriormente, con el triunfo del Plan de Agua Prieta y de  los mapaches en Chiapas, también se dio la llegada al poder de estos; quienes habían luchado en contra de la ley de Obreros (1914) y el ideario revolucionario.

El triunfo del Gral. Tiburcio Fernández Ruíz , ya estando de Gobernador emprende una política modernizante en lo económico, pero conservadora en lo agrario y laboral, retractándose de la ley de Obreros y restaurando la explotación de los más pobres y desprotegidos. En la memoria colectiva de los pueblos de la costa, se recuerda  la revolución como una época de ataques de los mapaches que venían a robar las casas comerciales, a asaltar el tren y violar a las jovencitas de cada comunidad.

Más a la vez, se dice que la tropa carrancista  se dedicó a robar tanto objetos valiosos de la gente rica, como las joyas de los templos. Así, tanto un bando como el otro, se dedicaron a lo mismo: a matarse entre ellos y a saquear.

*Cronista de Tonalá, Chiapas.

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