Nacional

Charla entre amigos

Por domingo 23 de marzo de 2014 Sin Comentarios

«Un país civilizado es un país que se maneja por sus leyes,
no por las opiniones personales de quien tiene el poder».

Mario Arturo Ramos*

Por Sylvia Teresa Manríquez*

Mario Arturo Ramos es escritor, compositor e investigador histórico del arte. Con él platicamos sobre periodismo, los retos que enfrentan los suplementos culturales y sobre la cultura y su difusión.

Mario Arturo ¿Qué podemos hacer para la cultura llegue más lejos?

A mí me parece que el proceso de la cultura, primero, tiene que ver con el ser humano en términos generales. Creo que uno de los problemas serios que tiene la cultura en nuestro país es su difusión, no su hacer, hay mucha gente haciendo cultura, pero se hace en forma fragmentada, esto es, la iniciativa privada -privada de ideas, con ligeras excepciones- hace su trabajo pero busca cierto proyecto utilitario en la difusión de la cultura. El estado, me parece que a raíz del neoliberalismo, consideró que era mejor hacer un ser humano productivo y no un ser humano consciente, que son dos cosas distintas. Esto es: se trata que la persona se haga lo suficientemente estúpida para que trabaje en una maquiladora poniéndole un alambrito a una bomba atómica y no se daría cuenta y lo primero que es un instrumento de destrucción, si tuviera cultura posiblemente se daría cuenta que lo primero que no haría sería poner el alambrito. Pero eso no le conviene a un régimen utilitario que lo que pretende no es que el ser humano conozca más, sino que sea más fácil de conducir hacia fines determinados. Entonces, el problema de la cultura su promoción y difusión es de fondo. Yo creo que en  México  que la cultura no se difunde con la intensidad con la que se crea. Por ejemplo, hay más poetas que lectores de poesía; hoy en el quehacer de la canción el dilema “cómo consigo una feria” y no “cómo canto cosas auténticas”. Bajo estas reglas de juego entramos en el mismo camino  utilitario,  inmediato, en lo olvidable. Me da la impresión de que las ferias del libro- como Hermosillo 2011- son el camino que existe, andar picando piedra, buscando lectores, encuentros y espacios, pero no hay de otra, porque tenemos que mostrar. Porque tenemos que mostrar que junto al México bárbaro también existe el otro, el México culto, que tiene que ver con el hacer de los mexicanos.

Además, que este hacer pueda llegar a donde queremos y en esa vertiente tenemos que seguir picando piedra. La parte contestataria ¿se va perdiendo o se va guardando?

Va dejando de ser espectacular, que es diferente. Pero existe y se sigue haciendo; por ejemplo, yo diría que los movimientos sociales siguen usando el corrido, la canción de protesta, política, testimonial en diferentes fusiones de géneros y ritmos para expresar su realidad, sin embrago está expresión estética se encuentra lejos de la industria del disco y de  del showbusiness,  por lo tanto a su difusión no se le da la importancia debida. Sin embargo, la existencia de este tipo de música contestaria es vital para entender la otra, la de éxito, la de permanencia, porque es un proceso dialéctico donde la síntesis es el público.

El periodismo y la literatura se dividen con una línea muy delgada, ¿está de acuerdo?

Si, en la crónica muchas veces no se distingue, en el reportaje no es tan delgada ya que en su mayoría su tema  es muy inmediato y entonces sólo en los de  calidad literaria la línea es invisible.

¿Y la entrevista?

En algunos casos, cuando se compilan en forma de libro y tiene tal valor el trabajo, tanto del entrevistado como del entrevistador que adquiere belleza literaria. Hablando de la entrevista Bertrand Russell decía algo muy concreto: “un periódico sirve para leerse hoy y olvidarlo mañana cuando salga el nuevo”, ese es el riesgo y el desafío de los que escriben periodismo.

Sin duda los suplementos culturales tienen un papel importante en este panorama.

Pienso que todo periodismo escrito es un hecho vigente en la comunicación cultural, Miguel de Unamuno señalaba que: «cultura es todo lo que no es natura» por lo tanto las diversas fuentes periodísticas, política, sociales, deportes, información internacional, cultura, etc., tienen una interacción con los lectores -con pocas cifras optimistas en el país- que se materializa en la lectura -que es una acción  cultural-, por lo tanto partiendo desde este punto, el periodismo tiene una escala de tres categorías: malo, regular y ¡claro! el periodismo que informa de la fuente cultural tiene la misma valoración.   Ahora bien, el quehacer cultural -artístico y científico- tiene necesidad de alcanzar con información un mayor número de receptores y entonces los suplementos, periódicos, revistas, etc., con fondos oficiales o de la sociedad civil- son necesarios para que en el universo de la información oral y escrita, la fuente cultural encuentre un vaso comunicante que plantee el otro lado diario de la vida: la  que crea, la que comparte, la que descubre, investiga,  la que recrea,  arte y ciencia: la cultura.

¿Por qué hay tan pocos suplementos culturales en el país?

En términos generales las publicaciones diarias tienen serios problemas financieros por lo tanto para sus directivos y dueños la «fuente cultural» representa poco atractivo en el mundo de los negocios.    Por su parte las instituciones educativas superiores producen en su mayoría, con grandes esfuerzos económicos, excelentes publicaciones con temáticas culturales, aunque siempre existe la duda de si esta obra editorial sale del campus universitario en su distribución y comprensión.                En realidad hay pocos suplementos culturales y hay que luchar para que existan más como forma orgánica, son necesarios.

¿Por qué no le hemos encontrado esa parte a la cultura que se puede vender?

Es muy difícil porque las reglas del comercio obligan a poner  siempre un nuevo producto en el mercado  con campañas publicitaria costosas y en su caso ingeniosas, por lo tanto necesitan de una inversión que aumente sus posibilidades de convertir la literatura en mercancía de buen precio, esta dinámica inventada por los negociantes y que tiene repercusión en los consumidores de obras, literarias  son las que les otorgan la plusvalía y un factor imprescindible para este “triunfo” es la  mercadotecnia , ese es el riesgo que tiene el  poder” vender cultura” lo irreconciliable de la autenticidad con las reglas en un producto comerciable…

¿Y la inseguridad en que estamos viviendo afecta a la difusión de la cultura?

Mire: sin seguridad durante la revolución mexicana se creó arte y cultura, sin seguridad en la etapa de revolución cristera continuó la creación, difusión, promoción;. Inseguridad siempre ha habido en México. Estoy convencido de que la inseguridad se combate no sólo con medidas policiacas, no aventándole gasolina al fuego, se ha demostrado que eso no sirve para nada. En Estados Unidos existe la pena de muerte y siguen los asesinatos; lo que no es últil es que empecemos a respetar a la vida y a las cosas y el respeto sin lugar a dudas es una actitud cultural…

Vivimos en un país donde nadie es culpable hasta que un juez no lo diga. No podemos andar diciendo que mataron a cincuenta mil personas porque los consideró culpables un personaje, por muy poderoso que sea, tenemos que ser más serios. Más serio parece regresar a algo muy concreto: un país civilizado es un país que se maneja por sus leyes, no por las opiniones personales de quien tiene el poder.

Volviendo al periodismo cultural platíqueme sobre “La Voz del Norte”

Es un periódico que nació en 1903, está ya en su cuarta etapa. Es una tribuna para escritores y proyectos/ resultados culturales. Lamentablemente los periódicos diarios- en su mayoría- han dejado de lado la información cultural. Me parece que no se les puede culpar por esto, es una política económica que -casi siempre- no toma en cuenta a la cultura como parte de la identidad mexicana y otorga mayor credibilidad a la capacidad de compra, a los sucesos y “triunfos” de la sociedad de consumo.

“La voz del Norte” celebra 200 ediciones.

Sí. La Voz del Norte nace en Mocorito Sinaloa, -en lenguaje cahita significa «Lugar de Muertos»-. Los estados costeros del Golfo de California o Mar de Cortés tienen tres Atenas: Acaponeta, Nayarit; Mocorito, Sinaloa; y Ures Sonora; poblaciones que tienen como historia común, su vida minera que en su momento de auge les dio aire cosmopolita.

Al inicio del siglo XX llegó a la Atenas de Sinaloa, un periodista, profesor y autor originario de Lagos de Moreno, Jalisco, que había vivido algún tiempo en Mazatlán. Instaló una pequeña imprenta y un periódico que llegó a tener corresponsales en Nueva York y París. Mandaban sus colaboraciones a través del telégrafo; en esta primera etapa participaron  Enrique González Martínez, Sixto Osuna, Heriberto Frías,  Amado Nervo, entre otros.

El informador tenía en sus páginas anuncios de los comercios de Mocorito, noticias políticas, anuncios de eventos sociales e información cultural.  Esta 1a época termina en 1911, cuando fusilan al director y fundador. En 1913 hay una segunda etapa bajo la dirección de la viuda de Sabas de la Mora que termina a mediados de la segunda década del siglo XX.

La tercera etapa inicia en los noventa, al final del tercer milenio como un pequeño folleto mensual con dos o tres escritores locales.

La cuarta etapa es ésta, con doscientas semanas de existencia. Tiene el  lema «Mocorito para el mundo, del mundo para Mocorito», que representa un compromiso con la cultura entendiéndola como lo plantea Unamuno y recordando que su primera expresión es la agricultura como experiencia, conocimiento, acción, cultivo.

Este semanario es una expresión de la sociedad civil lejos de compromisos obligados y con uno sólo fin: hacer lectores.

Platíqueme de su experiencia en este importante semanario.

Soy el encargado de la dirección porque en el  intento de tener un director local como fue el primer año de existencia de “La Voz del Norte” por diferentes razones  no continuaron. La publicación es gratuita y vive de pocos anunciantes (quedó claro que una realidad en la existencia de las publicaciones de la fuente cultural son sus agobios monetarios), y de la buena voluntad de su principal impulsor el presidente de la Asociación Doctor José Ley Domínguez.

Por lo tanto la necesidad del periódico de no parar ante los cambios obligó a que me hiciera cargo. Este proceso me permite decirle que lo que me da mayor satisfacción es trabajar con amigos(as) que tiene que ver con la cultura en sus múltiples manifestaciones. Doscientas semanas de vida, más de doscientos colaboradores desde Tonalá hasta Tijuana, de la Ciudad de México a Sevilla, de Sinaloa, Sonora, Morelos, Oaxaca, Veracruz, y otros agregados como yo mismo.

*Mario Arturo Ramos, queretano, es poeta e investigador de música y literatura. Fundador de talleres de poesía, de música popular y de composición. Ganador de numerosos premios por sus canciones. Colaborador de las secciones culturales del Diario de Querétaro, El Imparcial, y El Independiente de Hermosillo, El Heraldo de León, Diario de Culiacán, Albatros de Culiacán, Excélsior, Universal y Ovaciones. También ha publicado varios artículos en revistas nacionales. Es el encargado de la dirección del semanario cultural La voz del Norte.

*Comunicadora

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