Nacional

José Luis Aguirre

Por domingo 2 de febrero de 2014 Sin Comentarios

Por Mario Arturo Ramos*

Conocimos a José Luis Aguirre Huerta en uno de esos avatares jurídicos que generalmente enfrentan quienes confrontan la antidemocracia, la injustica y la represión en los gremios autorales, a partir de esa época más de una vez tomamos café y hablamos de literatura. Aguirre es una persona con grandes conocimientos legales, los comparte como maestro en diferentes instituciones educativas y en sus momentos libres da rienda suelta a la pluma escribiendo ensayos sobre derecho, realizando narraciones y poemas. De él dice Horacio Espinoza Altamirano: “José Luis Aguirre Huerta ha sido director del periódico Justicia, egresado del movimiento estudiantil del 68. Sus compañeros de Economía del Politécnico le pidieron estudiar Derecho, para infiltrarlo como ministerio público y Juez penal, logrando con esto la liberación de las cárceles de algunos luchadores sociales detenidos por el régimen.” La Voz del Norte le da la bienvenida a sus páginas con su cuento:

“No cabe duda, era un mongol.”

Francisco Romero Morales, estudiante de tenedor de libros, de cuentas e inventarios para almacenes de ropa, enamorado eterno de la dulce Marianela Roxana Filipa, estudiante de Sociología, de la Universidad Autónoma de Huelva, ambos para su desgracias se conocieron y según esto se amaron; el primero como buen mexicano y oriundo del estado de Oaxaca, anhelaba con locura procrear con Marianela un hijo varón primogénito, muy al estilo de Abraham, Sara e Isaac pero no precisamente para ofrendarla a Jehová. El 1º no fue varón, para su desgracia era una niña y peor aún con el síndrome del mongolismo, la pareja ante las circunstancias se concretaron a cuidar y a rogarles a sus dioses que en efecto el 2º de sus hijos fuera varón y muy inteligente como Roxana Filipa, ya que a Faustino se le había dificultado en mucho la técnica de Luca Paccioli, por ende tuvo que terminar su carrera profesional algo maduro.

La 2ª no alegró a Romero Morales el alumbramiento, al nacer niña y con el síndrome de Down. Ni modo vieja, comentaba Faustino a Marianela, en la tercera no hay falla, en efecto en la tercera no hubo falla, nuevamente llegó al matrimonio Romero/Filipa con el síndrome de Down. Dadas las circunstancias descritas, Marianela, mi antigua compañera de Sociología, rozándose los ojos por las lágrimas, es decir, no muy alegre, me comentó en el Café del Paseo de Gracia, que el destino la había arrastrado por el infortunio, construyendo una narración exacta de lo sucedido en el entorno de su esfuerzo, por cumplir bíblicamente la procreación de la especie, pero con la ayuda de un marido que corroboraba el mongolismo, ya que inclusive le exigía un 4º intento para concebir el hijo varón ansiado. No te preocupes Roxana Filipa le dije, el asunto está resuelto, haz dado con la persona indicada.

En efecto, después de haberme consultado, Marianela quedó embarazada, tuvo su 4º hijo, fue un varón estupendo, inteligente y noble. Espero que se parezca a su madre Marianela Roxana Filipa.

Tomado del libro: “Hojas del otoño” de José Luis Aguirre Huerta, El poeta del destierro.

José Luis Aguirre H. Abogado, maestro, autor.

*Investigador y autor.

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