Nacional

Oscar Valdez Fierro

Por domingo 8 de diciembre de 2013 Sin Comentarios

Por Sylvia Teresa Manriquez*

Oscar-Valdez-FierroA Oscar Valdez lo conocí primero por televisión, en una pelea olímpica que marca el fin de una etapa y el inicio de su sueño más grande, que abarcará el resto de su vida.

En el mes de agosto de 2012, en Londres, el boxeador puso entrega y corazón en el ring, sin embargo el triunfo se le reservó para el futuro.

Conocí el calor de las manos, la mirada en el futuro y la voz joven de Oscar Valdez en la capital sonorense, hace unos días.

Platicamos de su vida, de box:
Empecé a entrenar a los ocho años, mi primer pelea la tuve a los nueve.

¿Qué categoría es esa?
No hay categoría a esa edad, las categorías empiezan a los cuarenta kilos, más o menos de doce a trece años que ya es infantil.

Dicen que el box es el deporte de los pobres ¿qué piensas?
Bueno no digo que todos los boxeadores son pobres; el típico caso del boxeador es el muchachito peleonero, de barrio, que viene de las calles, que no tiene nada, es la historia de siempre, por eso le dicen “el deporte de los pobres”, pero yo pienso que eso también se puede decir del futbol, nomás que aquí como son peleoneros salen siendo buenos en el boxeo.

¿Traviesos o aguerridos más que peleoneros?
Si, traviesos se puede decir, en mi caso peleonero (sonríe). Traviesos de chiquitos, niños de de barrio que no tienen nada y se hacen buenos peleadores, entonces lo tienen todo; muchos se quedan con todo y muchos con nada, como suben, bajan.

Oscar ¿Puede decirse que el boxeo se convierte en un estilo de vida?
Sí. Es muy diferente a la vida normal. En mi caso no tengo una vida como cualquiera. Yo a los 17 años miraba a mis amigos como se alistaban y se preparaban para ir a una quinceañera, una boda, antros, a beber, muchos fumaban, no digo que todos los adolescentes tengan que hacer eso; tenían novia; mientras que yo estaba entrenando para ir a los juegos olímpicos. Estaba apartado en el DF, alejado de mi familia. Llegaba cada seis meses a ver una semana a mi madre, a mi padre y otra vez de regreso. Así que es un sacrificio que muchos boxeadores tienen que hacer, alejarse. Si ya tienen novia se alejan de ella porque afectan en el deporte. Es muy diferente a una vida normal, el boxeador pasa por muchas cosas, sacrificios que mucha gente no sabe, no tiene una vida normal, no hace lo que todos hacen.

Advierto en tu caso el temple que se fortaleció en tí desde pequeño, ves al boxeo con respeto porque es tu profesión, es más que un gusto o un pasatiempo.
Sí. Empecé jugando entre los primos y ahora de grande ya no pego como un niño, ahora estoy jugando con mi vida. Hay casos de boxeadores que por no entrenar bien se deshidratan en la dieta, (regimen del deportista durante el entrenamiento antes de una pelea), pierden la vida arriba del ring, no sólo por los golpes sino por el mal entrenamiento que hacen. Si no te preparas bien los golpes hacen daño, puedes venir quedando hasta loquito. Estas jugando con tu vida; esto no es un juego, es un trabajo, entretenimiento para la gente y un deporte. Mucha gente no considera al boxeo deporte, se dice “vamos a jugar futbol, vamos a jugar basquetbol” nadie dice “vamos a jugar box”. Esto es diferente, porque hay que tener disciplina no nada más en box, sino en cualquier otra cosa que hagas, un deporte, una carrera, para todos tienes que tener disciplina para tener éxito.

Tú eres boxeador, esta es tu carrera, tu profesión ¿Y la escuela?
Casi no queda tiempo de ir a la escuela, ni hacer una carrera universitaria pero si estudiamos, yo llegué hasta la preparatoria, hasta donde pude llegar por lo mismo, porque tuve que concentrarme en México para entrenar para los juegos olímpicos. Pienso estudiar Mercadotecnia Deportiva y tener mi propio negocio.

Los sacrificios ¿Han valido la pena?
Sí vale la pena, porque sé que el deporte no es para siempre. La carrera de boxeador es corta, yo a los 30 años debo estar empezándo a retirarme. Así que después que termine mi tiempo de boxear deberé estar pensando en una carrera: ¿qué voy a hacer?; por eso desde ahorita estamos empezando negocios, para irme preparando para el futuro. El boxeador comete errores como pensar que va a durar para siempre y no se preparara. Cuando termina su carrera no sabe que hacer, solo tirar golpes. Eso es algo que esta generación queremos evitar, no cometer ese error que muchos boxeadores han cometido.

Platícame Oscar ¿Qué problemas hay para desarrollarse en este deporte? ¿Qué apoyo has tenido?
En la escuela de la calle se aprende mucho, a defenderse, a ver como uno llega a su meta. Yo veo gente que está en el piso tirados, yo los conocí de chiquitos y uno no quiere estar así. El apoyo de la familia tiene mucho que ver. En mi caso, si yo no tuviera a mi padre no se qué anduviera haciendo. Es muy importante tener una familia, alguien que te jale las orejas y te diga que hay que bajarle a lo que estés haciendo si te estás descarrilando. Eso es lo que yo pienso que me ha mantenido, porque hay muchos nogalenses con mucho talento en el boxeo que se quedan en el camino porque no tienen el apoyo de su familia, ni disciplina, o simplemente no quieren hacer caso. Si he avanzado es por mi familia y las ganas de querer salir adelante, para no ser del montón.

¿Y las instituciones hasta donde apoyan?
El problema de aquí es que nunca apoyan desde abajo. Aquí quieren apoyar cuando uno ya esta grande, cuando “ya la hace”. En mi caso tuve la suerte de llegar en el 2004 a un Codeson donde si había apoyo, tuve un amigo que trabajaba allí y él me ayudó desde chiquito; no nomás lo he hecho solo. Gracias a Dios he tenido el apoyo de mucha gente hasta la fecha, sin ellas no podría moverme. Después del apoyo de Codeson tuve Conade para irme al Comité Olimpico. Pero no todos tienen la suerte que yo tuve, hay muchos que les faltó el apoyo de muchas partes y por eso se vinieron quedando en el camino.

Platíquenme de la olimpiadas.
Es la experiencia más bonita que he tenido en mi vida. Tuve mis alegrías y mis tristezas. En los primeros juegos olímpicos no concentrado en las peleas, quería ver con quien me iba a topar, que jugadores famosos; llevé mi cámara y ropa para salir de noche. En verda siento que no estaba al cien por ciento. Entonces pierdo, me da tristeza, muchos de mis amigos, mis compañeros, avanzaron, todos bien cerca de una medalla. Eso fue lo que me motivó a seguir, me dije que me dedicaría otros cuatro años a intentar clasificar los juegos olímpicos, total, cuatro años más en mi vida. Me preparo en el comité olímpico, entreno fuerte, paso por el ciclo olímpico que son juegos centroamericanos, juegos panamericanos, campeonatos mundiales, todos los hice bien, en todos agarré medalla. Llegan los juegos olímpicos. Estos juegos olímpicos eran diferentes en Londres. Yo sabía que venía con todo para ganar la medalla, sabía que podía lograrlo, tenía el fogueo, tenía todo para hacerlo, era el favorito. Cuando iba para Londres lo único que preparé fue mi ropa con la que iba a pelear, mi rosario, ya con eso tenía. No me pasaba por la mente la curiosidad de a quien iba a ver, jugadores famosos, ni si iba a salir que ropa me iba a poner, yo nomás veía lo que necesitaba si iba a pelear.

¿Y cómo fue esta segunda pelea olímpica para tí?
Empecé bien, gané mi primer pelea, la segunda también, llega el irlandés, un boxeador que ha sido subcampeón mundial, uno de los favoritos de ganar medalla, pero no me importaba, dí lo mejor de mí en la pelea. Muchos pensaron que gané, muchos dicen que perdí, los jueces fueron los que decidieron la pelea y bueno, ahi estuvo el resultado. Me derrotó eso. Estaba muy triste porque me preparé durante cuatro años y ya no quedaba más, sólo que irme a profesional ya. Ese sueño (triunfo olimpico) se quedó atrás, sigue otro sueño que es ahora boxeo profesional y ser el campeón mundial.

¿Qué proyectos cercanos tienes?
Seguir peleando, tengo 22 años y me queda mucho, por lo menos ochoa años como profesional. Considero que ocho años no son mucho, a lo mejor se me va rápido, a lo mejor no, pero si me quisiera quedar en el mundo del box.

¿Cómo te ves cuando pasen estos ochos años?
Campeón mundial, es mi sueño. Tengo que pensar en grande, no me gusta pensar en chico. Después que mi carrera se acabe a la edad que Dios diga, me quiero quedar en el mundo del box, hacer peleas, hacer funciones, tener una empresa.

Estás por irte de viaje, ¿a dónde vas?
Estaré en Los Ángeles, voy a empezar a entrenar para mi primera pelea a ocho rounds; mientras los rounds van subiendo aumenta el nivel del boxeo y se pone más díficil la competencia; tengo que irme ya para entrenar fuerte para esta pelea, el 21 de diciembre.

Seguirán las cuentas favorables para tu carrera profesional.
Si, historias nuevas.

Estoy segura que llevas en la maleta el afecto de los sonorenses y de los mexicanos, con el cariño empujándote será más fácil obtener el triunfo.
Si. Quiero agradecer a mi gente, como nogalense, sonorense. Agradecer todo el apoyo que me han dado como amateur y ahora como profesional. Quiero que sepan que todas mis peleas las voy a dar al cien por ciento, voy a dejar mi corazón arriba del ring. Todas mis peleas van dedicadas para México y siempre lo he dicho: arriba Nogales.

*Comunicadora.

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