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TEÓDULO LÓPEZ LEAL Siempre Quise Ser Maestro

Por domingo 27 de octubre de 2013 Sin Comentarios

Por Teodoso Navidad Salazar*

Teodulo1Guasave, Sinaloa. Nuestro personaje es maestro de profesión. Después de muchos años de no verle, no observo cambios en su forma de ser; respetuoso y correcto al hablar. Al momento de la entrevista sus manos juegan con los cubiertos puestos a la mesa. Mira el mantel luego como buscando ordenar ideas, observa las lámparas del restaurante donde se lleva a cabo la charla. Viste de manera sencilla pero impecable camisa manga corta a cuadros azules y pantalón oscuro. En su muñeca izquierda luce reloj con cintillo negro Es hombre de servicio; esa ha sido una de sus virtudes demostrada en los actos de su vida y trayectoria como educador y como hombre de bien. Tiene el respeto de los que fueron sus alumnos y el reconocimiento de padres de familia con quienes vivió de cerca los problemas no sólo de sus hijos, sino de la comunidad, eso le llena de orgullo. Su hablar es pausado, claro y modulado. El maestro Teódulo y yo fuimos compañeros de trabajo en la zona escolar 019, en esta región bañada por el río Petatlán, eso nos identifica y hermana en muchas vivencias. Lo conocí allá por 1982, y en verdad se conserva entusiasmado por la vida. La charla inicia y me comenta…nací en la comunidad de Casa Blanca, sindicatura de La Brecha, Guasave, el 22 de mayo de 1941. Mis padres fueron Octaviano López y Uvaldina Leal Ahumada. Recuerdo mi infancia lejana y los juegos con amigos y mis hermanos. Tengo frescos los consejos y valores recibidos de mis padres y de mis primeros maestros entre ellos, Nicolás Salazar Sánchez (quien nos acompaña en la entrevista).

¿Cómo fue su infancia maestro? López Leal respira profundo y va al encuentro de aquellos años ya idos: como la de todos los niños pobres de la época. Con grandes dificultades, familia numerosa y había que trabajar para cooperar en el sustento de la casa, pero dentro de esas privaciones viví feliz. Ingresé a la escuela Viva México a los doce años y terminé el sexto grado a los dieciocho, en la escuela Guillermo Nelson, en Tamazula.

¿En qué se empleaban los niños de entonces?…en las duras faenas del campo, en el corte de frijol, maíz, tomate y garbanzo y en lo que se pudiera. Sentí en carne propia el rigor y sufrimiento que enfrentan los jornaleros que laboran de sol a sol. Consideré que sólo estudiando podía aspirar a mejorar mi vida. Por ese tiempo me acerqué al maestro Nicolás Salazar Sánchez, en 1959, para que me permitiera practicar con alumnos de párvulo.

Comenta el maestro Teódulo que al enfrentarse por primera vez al grupo no le pareció un acto temerario. Recuerda que en su salón no tenían bancas, ni libros; él, únicamente conocimientos obtenidos en la primaria, pero eso sí, mucha imaginación y recomendaciones del maestro Nicolás. Más tarde confirmaría que esa, era su vocación.

¿Qué sucedió después? Al siguiente ciclo escolar me asignó un grupo de tercer año y, a insistencia del maestro Nicolás, de que había que superarme, después de un intento fallido de ingresar al Quinto de Sonora, me inscribí en la escuela secundaria nocturna “Himno Nacional”, en Guasave, alternando estudios con el trabajo en un supermercado. Al poco tiempo la supervisora Rosa María Solorio Gámez, me permitió incorporarme a la escuela “Camila García”, de Guasavito, como maestro particular, con apoyos económicos del ayuntamiento y padres de familia.

El maestro Teódulo, hilvana recuerdos deteniéndose en aquellos que causan verdadero placer; ríe, en ocasiones sus ojos se nublan al recordar con nostalgia tiempos y vivencias lejanos, pero luego retoma la charla citando fechas, personajes y pasajes de su vida como educador.

En Guasavito laboró el ciclo 1961-1962. Para 1963, el comisariado ejidal de Guasave, Ángel Sandoval, lo propuso para una plaza de la Comisión del Río Fuerte. En 1964, concluyó estudios de secundaria y se inscribió en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, titulándose, en 1967; un año antes, la plaza de la Comisión del Río Fuerte, pasó a ser de la federación y le fue asignada a nuestro entrevistado, quien ya laboraba en la escuela Carmen Serdán de la ciudad de Guasave, donde llevó a cabo su labor educativa con verdadera pasión, hasta 1966.

Teodulo2El 3 de octubre de ese año recibió nombramiento de maestro federal asignándolo a la comunidad de El Pitahayal, donde trabajó con más ahínco, no obstante tener grupo de más de 70 niños, en primero. Eso lo vio como un reto y salió adelante; allí permaneció hasta 1970. Ese mismo año es enviado a la escuela Club de Leones (federal Tipo), en Guasave, como maestro de grupo. Para el año de 1976, vio coronado sus esfuerzos al otorgársele doble plaza, siendo el segundo maestro en el municipio, en obtenerla. En 1981, es nombrado director de la escuela Vicente Guerrero, turno vespertino, del ejido del mismo nombre, haciendo equipo de trabajo con los maestros Gil Fernando López, Mélida, María del Refugio (no recordó de momento los apellidos) y Mirta González Herrera, llevando a cabo una magnífica labor social, escolar y comunitaria. En octubre1988, la superioridad dispuso cambio como director a la escuela Club de Leones (Guasave), turno matutino, desempeñado la doble plaza por la tarde, en la misma escuela.

Comenta que siempre llevó buena relación con padres de familia, alumnos y maestros. Gracias al esfuerzo conjunto de todos ellos, señala López Leal, esta escuela siempre obtuvo los primeros lugares en aprovechamiento y en concursos, en la zona escolar.

En 1 de enero de 1996, después de cumplir 37 años de servicio educativo, nuestro personaje decidió jubilarse, no sin antes recibir múltiples reconocimientos de padres, alumnos, maestros, autoridades educativas y sindicales, así como la medalla al Mérito Educativo “Rafael Ramírez”.

Es entonces cuando este destacado mentor integrado al sector de maestros jubilados, desarrolla una amplia labor social en beneficio de sus compañeros, representándolos en FIGLOSNTE, como miembro del Consejo de Vigilancia.

En el ámbito educativo el maestro Teódulo, desempeñó las carteras de secretario de Finanzas y de Conflictos, de la Delegación D-I-19, del SNTE.

Qué mensaje le enviaría a los maestros-le pregunto a nuestro entrevistado. Les recomiendo que sean solidarios con los problemas de los padres de familia y alumnos. Tiene que haber entrega y responsabilidad, para sentirse verdaderamente maestro. De manera especial deben promover constantemente las buenas lecturas.

Con su hablar pausado pero seguro de sí, López Leal le dice a los padres… convivan con sus hijos para que comprendan sus problemas y los alejen de las garras de las drogas y de las malas compañías. Ellos deben entender que sólo poniendo voluntad y empeño en el estudio podrán, como yo lo viví, aspirar a mejores niveles de vida. Cualquier profesión por más modesta que sea, siempre y cuando la desempeñen con dignidad y responsabilidad, es buena. Lo importante es tener un modo honesto de vivir pero sobre todo, servir a la sociedad”.

En su vida de jubilado el profesor Teódulo López Leal, se ha desempeñado como presidente del Consejo Municipal de Participación Social en la Educación, en el Ayuntamiento de Guasave, donde tiene contacto directo con padres, alumnos y maestros, interesándose por los problemas que enfrentan (prevención del delito, adicciones, relaciones familiares, entre otros).

La Voz del norte, pendiente de toda expresión cultural, educativa y social, reconoce en vida, la trayectoria del maestro Teódulo López Leal, por sus casi cuatro décadas de entrega al servicio de la educación y por su aportación a la forja de tantas generaciones, a las que tuvo oportunidad de conducir por los mejores caminos, inculcando valores esenciales para una mejor convivencia social, despertando en sus alumnos la inquietud de superación personal. ¡Salud maestro!

* La promesa, Eldorado, Sinaloa. Comentarios y sugerencias a: teodosonavidad@hotmail.com

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