Nacional

Saxofón… El Erotismo en la Música.

Por domingo 2 de diciembre de 2012 Un comentario

Por Alberto Ángel “El Cuervo”*

Contemplaba extasiado la orquesta… El sonido del Sax, era algo que definitivamente me subyugaba… No podría decir a la distancia si el afamado Chico Tehuano, director y primer saxofón de la orquesta, era un gran ejecutante, en aquel entontes, en aquella mi añorada Minatitlán, no tenía muchas posibilidades de encontrar un parámetro adecuado para emitir una opinión al respecto… Lo que sí recuerdo a la perfección, es ese sonido dulzón, melancólico, estremecedor del instrumento que per se, motivaba que la piel se erizara… Mis viejos, bailando al compás de la orquesta… “Bonitaaaa… Como aquellos juguetes… Que yo tuve en los días… Infantiles de ayer… Bonitaaaaa… Como el beso robado…” Los amigos de aquella siempre añorada Colonia 18 de Marzo, compartiendo el baile y la admiración por la que fuera durante muchos años, el orgullo musical de Minatitlán, la Orquesta de Chico Tehuano y el propio Maestro haciendo que el sonido de su ejecución cautivara a todos los presentes… ¿Qué tendrá el Saxofón que logra ese efecto sin poder sustraerse al mismo…? Años después, tendría la oportunidad de entrevistar a uno de los más reconocidos saxofonistas de nuestro País, el Maestro Rodolfo “Popo” Sánchez.

El programa radial a mi cargo, se llamaba “México… Un Canto” y se transmitía por la XEB, estación de todos mis recuerdos. Muchos compañeros me dieron la oportunidad de entrevistarlos en ese programa que duró al aire cerca de dos años… Muchas charlas interesantes alrededor de nuestra cultura se dieron a lo largo de ese tiempo… Y desde luego, el aprendizaje que recibí por todo ello, fue inmensamente valioso. Cada entrevistado, cada charla, cada día al aire fue para mí una oportunidad de aprender más acerca de nosotros y nuestras raíces y cultura contemporánea… Pero volviendo a la entrevista con el Maestro “Popo” Sánchez, como resulta lógico suponer, gran parte de la misma giró en torno a ese mágico instrumento…

—Mi estimado Maestro… ¿Cuánto tiempo tienes ejecutando el sax…?

—Bueno, en primer lugar, quiero agradecerte la invitación a tu programa y quiero hacer saber al auditorio mi admiración por tu talento y que todo el mundo sepa que eres de los pocos cantantes, porque se cuentan casi con las manos, que tienen una verdadera preparación musical, es una ventaja al trabajar contigo el hecho de que seas además de gran cantante, músico y eso lo digo porque me consta… Eres un gran artista, Alberto…

—Caray, mi estimado “Popo”, créeme que voy a conservar grabadas y escritas tus palabras por si algún día alguien me reclama sepan tu opinión… Y sí, soy un gran artista, pero con “H”, porque tengo harto a mucha gente jajajajajajaja…

“Toda una vida”, fue la respuesta del Maestro… Toda una vida estudiando y tocando el Saxofón del que comentaba:

—Yo diría, Alberto, que la capacidad de comunicación emocional que tiene el sonido del sax, es inmensa… No sabes la cantidad de gente que se me acerca a comentarme y preguntarme por qué al escuchar el sax se producen tantas emociones… Y por eso, siempre he dicho que el nombre con el que se conoce a este instrumento es erróneo… No debería ser llamado Saxofón sino Sexofón… Porque el puro sonido del mismo, es toda una emoción erótica…

—¡Vaya, pues, jajajaja debo reconocer que el nombre así es muy adecuado para todo lo que el sonido del sax, sugiere… Sexofón…

El Saxofón, es más joven que la mayoría de los instrumentos. Fue el fabricante de instrumentos musicales de origen Belga, Adolph Sax, quien inventó el Saxofón. Concretamente, patentó su invención musical, en el año de 1846 en Bruselas, su lugar de residencia entonces. Pero realmente, la existencia del Saxofón es anterior. De hecho, la primera noticia que se tiene acerca del debut o aparición pública del Saxofón, fue en el año de 1844, en el oratorio bíblico del compositor francés J. G. Kastner, que lleva por título El último rey de Judá. Prácticamente desde el momento de su aparición, el saxofón fue adoptado por las bandas militares francesas dado que el color del sonido de ese instrumento, resultaba un complemento excelente para la orquesta militar. Así, se hizo muy popular en toda Europa, pero el auge del Saxofón, se da en los años tempranos del siglo XX, entre 1914 y 1918 cuando aparece como un género musical verdaderamente apabullante el Jazz… De ahí, lo adoptan prácticamente todas las orquestas que de manera constante se hacían presentes en los bailes y muy pronto, el saxofón se convierte en el instrumento más conocido o tal vez sea mejor decir más popular entre los asiduos a frecuentar los salones de baile o los sitios donde el Jazz se interpretaba… En un principio, los músicos ejecutantes del Saxofón, o sax, como popularmente comienza a llamársele, tuvieron que luchar contra corriente, dado que mucha gente que gustaba de comer con música de fondo, por ejemplo, era enemiga de los sonidos estridentes de las bandas militares en ese momento de solaz a la hora de comer, por lo que los ejecutantes de sax, se vieron obligados a modificar su técnica para verdaderamente llegar a una técnica tan depurada que les permitiera contrarrestar las propiedades con las que el saxofón fue creado. Poco a poco, la gente comenzó a gustar del sonido tan especial de este instrumento que, debemos señalar y recordar, constituyen una familia de instrumentos híbridos. Así, por ejemplo, tiene el tubo cónico de la familia del Oboe y la lengüeta simple de la familia del clarinete con la diferencia de que el tubo es de bronce. Dada su hibridez, el saxofón constituyó desde un principio, una especie de elemento de transición entre el sonido de los instrumentos de aliento llamados maderas y los metales, también dentro de los instrumentos de aliento o de viento.

La música que se escribió para el saxofón, generalmente es música popular dentro de la que se encuentran desde las marchas y demás géneros propios de las bandas, hasta el género que ganara tantos adeptos bajo el nombre de Jazz. No obstante, Hubo quien escribió para dicho instrumento dentro de la llamada música seria o música de concierto. Claude Debussy, como gran innovador de la música de todos los tiempos, fue uno de ellos. En el año de 1903, escribió la “Rapsodia para Saxofón y Orquesta”, aunque la obra fue publicada después de la muerte del célebre músico. Berlioz, otro de los grandes compositores de la música sinfónica contemporánea, menciona el saxofón en su “Tratado de Orquestación y al igual que muchos de sus compañeros Debussy, Jemnitz, Florent Schmitt entre otros, utilizó el saxofón en muchas de sus compsiciones. Strauss, uno de los compositores afamados por sus valses, escribió un cuarteto para saxofón como parte de su “Sinfonía Doméstica”… En el caso de la música popular, tal vez la máxima expresión en las composiciones para saxofón, sean tanto las obras para ser ejecutadas por las orquestas conocidas como “Grandes Bandas” en las que rivalizaban extraordinarios músicos como Glenn Miller, Benny Goodman, Count Basie, Dizzy Gillespie y Duke Ellington… En nuestro México, justo comparativo de por medio, hubieron grandes orquestas que competían en encuentros mano a mano con las grandes bandas Norteamericanas, y que por supuesto tenían en sus filas a grandes saxofonistas. Así, es menester citar por ejemplo a Luis Arcaraz y a Juan García Esquivel, entre muchos otros. Quién no recuerda por ejemplo, la interpretación maravillosa a la composición de Luis Arcaraz “Bonita” en la que la participación del Saxofón, se convertía en un verdadero estímulo erótico volviéndolo precisamente en lo que el Maestro Popo Sánchez me decía en aquella entrevista: Un Sexofon. Por lo que concierne al Jazz, ha habido gigantes inconmensurables en la ejecución del sax… Así, tenemos al inmortal Charlie “Bird” Parker, el virtuosísimo John Coltrane, la suavidad y gran técnica de Paul Desmond quien lograra definitivamente la inmortalidad con aquel celebérrimo cuarteto “The Dave Brubeck Jazz Cuartet” en la no menos extraordinaria obra conocida como “Take Five”.

En nuestro país, justo es decirlo también, hemos tenido saxofonistas de gran calidad: Armando Noriega “El Kenedy”, Celso “Magú” Aguilar, Rodolfo Popo Sanchez, Ponchito Martínez, Ignacio Gutiérrez, César Gómez Blazquez, etc., etc., yo he tenido la fortuna de contar con el talento de estos grandes músicos mexicanos en muchos de mis discos y en muchas de mis presentaciones en vivo… Podría contarles mil anécdotas al respecto que ilustran el gran talento de nuestros ejecutantes saxofonistas… En fin, El saxofón, en su familia instrumentista, se clasifica igual que las voces humanas. De este modo, tenemos que básicamente son: saxofón barítono, Alto y soprano. Aunque deben ser considerados también el Sopranino, el Bajo, Contrabajo, Saxo saxie, Mezzosprano y Saxo Swanee. Sea de la forma que sea, concuerdo totalmente con mi admirado amigo y Maestro Rodolfo Popo Sánchez: El Saxofón, sobre todo en ciertos momentos, se convierte deliciosamente en Sexofón.

México-Tenochtitlan. A la escucha de John Coltrane y su obra maestra: “A Love Supreme”

*Cantante, compositor y escritor.

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Un Comentario

  • Leticia Maza dice:

    Al hacer la remembranza de los bailes en el ADM, nos remontas a nuestra niñez inigualable, asomados por las ventanas de ese salón maravilloso que era el núcleo social de Minatitlán. Chico Tehuano, todo un ícono de la música en el Mina de antaño, más de dos coetáneos lo recordaremos intentando transmitirnos sus conocimientos musicales en la Secundaria Minatitlán. Y el Sax, uffff, el sax. Su sonido melancólico, transportante, íntimo… En la melodía » A solas», de tu autoría, ese saxofón sublima esas emociones. Hermoso artículo, Alberto, me fascinó.

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