Nacional

Nexos entre la Nueva España y la Nueva Castilla

Por domingo 28 de octubre de 2012 Sin Comentarios

Por Carlos Lavín F.*

Desde Lima ,Perú.

Se escucha La flor de la canela y Fina estampa; y la romántica vereda que se estremece y la veredita alegre que en ellas se mencionan, resultan ser las llamadas banquetas en México. Fines de octubre en plena primavera austral pero aún con el frio invernal que apenas va de salida, las estaciones se han modificado como en todas partes. Reunido con conocidos y amigos limeños en La Rosa Náutica; gran restaurante estilo los 20s construido de madera en los 60s sobre altos pilotes estilo palafito, mole de dos pisos que se menea ligeramente con la marejada. Sorbiendo una caliente infusión de hojas de coca acompañada de un pisco, un destilado como el tequila y el mezcal pero de jugo de uvas y ocho grados más fuerte, y entre una y otra cosa surgen los temas históricos y las correlaciones con México.

La vida en la Nueva España (México) y en la Nueva Castilla (Perú) tienen historias y personajes comunes, en la arquitectura podemos citar al alarife Francisco Becerra quien construyó la Catedral de Puebla y remodeló la Catedral y el Convento de Cuernavaca.

Federico Gómez de Orozco en su obra El Convento Franciscano de Cuernavaca admite que Becerra intervino en la remodelación de esta Iglesia en 1574 o 1575. Construyó el piso superior del Convento, lo mismo que el antiguo coro con el bautisterio en su planta baja de estilo gótico-tequitqui (mano de obra indígena), obra adicionada al rústico cuerpo ya existente de la iglesia construido décadas atrás por los multifacéticos misioneros franciscanos; también diseñó y construyó la portada norte, lo mismo la de Tepoztlán. Estas dos iglesias austeras se vieron enriquecidas con los proyectos de Becerra, obras de cantera que se diferencian radicalmente del resto de la construcción. Becerra fue calificado por Agustín Ceán Bermúdez crítico de arte ilustrado español del siglo XVIII y titular del Archivo de Indias, como el mejor alarife constructor y cantero del siglo XVI y una de las principales figuras del renacimiento en América. Nació en Trujillo, España en 1545, antes de trasladarse a México en 1573 realizó algunas obras influidas por su maestro el escultor y pintor clasista Alonso Berruguete, obras de este se encuentran en el Museo del Prado de Madrid. Becerra reconstruyó Santo Domingo en Ciudad de México. Después de trabajar en el coro la iglesia de Santo Domingo y en los conventos de San Francisco y San Agustín en Puebla, en 1575 comenzó a proyectar las trazas de la Catedral de esa ciudad. Es autor de los conventos de Cuauhtinchan, Totimehuacán, Cuitláhuac, Tlalnepantla, Tepoztlán y otros del Marquesado del Valle. En 1581 partió hacia el virreinato de Nueva Granada, hoy Ecuador. En Quito trazó los planos de las iglesias de Santo Domingo y San Agustín. En 1582 se trasladó al Perú, donde le fueron encargadas por el virrey, las catedrales de Lima y Cusco, las dos en 1585. Se deben a él muchas trazas exteriores o fachadas de muy destacadas iglesias. La Catedral de la Cuidad de México en la que posiblemente intervino, le sirvió de modelo para la de Puebla, que junto a la de Lima y la de Cusco son similares, la traza de estas tres fueron proyectadas y ejecutadas por Becerra desde su inicio. Murió en Lima en 1605.

Por otra parte, se dice, que los dos planos que venían juntos en un navío desde España; uno era para la cárcel de Lima y otro para el palacio virreinal de Ciudad de México, estos fueron cambiados erróneamente, quedando el Palacio de México construido con modelo carcelario que se fue modificando a lo largo de su construcción y ampliado posteriormente, el de Lima ya no existe, lo destruyó un terremoto y se construyó otro que ahora es sede del Ayuntamiento limeño. El actual palacio de gobierno nacional es de mármol y se construyó en 1938.

Nexos en los costumbrismos:

Cieneguilla es un oásis en medio del desierto peruano, y después de admirar en una hacienda los famosos caballos de paso, una especie de charrería peruana, saboreamos una pachamanca inca que es similar a nuestra barbacoa.

La pachamanca, igualmente hecha en hoyo al calor de piedras pre calentadas y brasas encima, lleva carnes de cordero, cerdo, pollo y cuy (cuyo o conejillo de indias) previamente maceradas con yerbas aromáticas andinas y envueltas en hojas de plátano; incluye papas, habas, camote, choclo (elote) y ajíes (chiles). Se acompaña con chicha de jora, bebida fermentada pre-inca hecha de maíz de jora germinado de idéntica densidad y sabor que el pulque; ambas bebidas ancestralmente sagradas y utilizadas en actos ceremoniales prehispánicos que se ofrendaban a los muertos.

En Chile similar a la barbacoa es el curanto, en la Patagonia de Argentina mapuche que se prepara con mariscos, pescados, carnes, embutidos, papas y legumbres y cuando se hace en olla se llama pulmay, otra similar del altiplano andino se llama huatia; en todo México la hay de borrego, de puerco y de res, en el sur de Morelos de chivo. Nexos.

Similitudes hispánicas:

 

Fuente; “FUNDACIÓN”. Inédito. Mismo autor; D.R. 2010, © 1001 pp.

*Cronista de Cuernavaca.

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