Nacional

RINCONES DE LA SED

Por domingo 2 de septiembre de 2012 Sin Comentarios

Por Salvador Antonio Echeagaray Picos*

La judicialización de los resultados de la elección presidencial, de senadores y diputados Federales del pasado 1 de Julio, me impidió empatar, como se acostumbra por parte de los abogados, Notarios y sobre todo los litigantes, las vacaciones que el personal del Poder Judicial inicia a partir del 13 y hasta el 31 del citado mes, toda vez que se me solicitó mi intervención como asesor en medio de impugnación electoral, tarea que cumplí en el lapso vacacional antes referido.

Pero lo importante en este corto relato, es conocer que ha pasado durante varias semanas transcurridas, de parte de Junio, Julio y el mes en curso, de nuestro estimado amigo, Mario Arturo Ramos, que solo por las huellas impresas en la lectura del semanario LA VOZ DEL NORTE, me entero de su trajinar cultural-editorial, y sobre todo de la inmejorable presentación de su poemario RINCONES DE LA SED, en el señorial pueblo de MOCORITO.

Lamento no haber hecho acto de presencia en ese evento cultural, cuando dos destacados exponentes de la actividad cultural como lo son Faustino López Osuna y Francisco Javier Tavizón, analizaron y comentaron la obra del destacado poeta Queretano.

Confieso que a partir de que MARIO ARTURO RAMOS, puso en mis manos su libro los RINCONES DE LA SED, la he traído conmigo leyendo y releyendo su contenido, sobre todo los poemas de magnifica factura que me han impactado especialmente por el manejo realista, directo de la palabra, el concepto de su ser interior que frecuentemente contrasta con lo que en el momento la vida le ofrece y el hombre de plena sensibilidad y talento poético exige no solo a la vida misma, si no igualmente a la circunstancias que le rodean y marcan su existencia.

Quienes tenemos la suerte de conocer y disfrutar de la amistad de MARIO ARTURO RAMOS, sabemos que como hombre de letras, nunca se ha considerado habitante del empíreo de la poesía ontológica y sí en cambio transcurre su existencia cincelando su que hacer poético entrelazando sus vivencias con aquellos recuerdos que en ocasiones denuncian “inculturas perfumadas”, cuando exclama su voz poética:

“nunca me gustaron tus canciones,
pero eso poco importa:
la guerra no fue estética
ya que de eso no sabías;
simplemente fue batalla entre
el ratero y la verdad justiciera,
la del movimiento contra la parálisis,
a de la poesía contra el cantoral”.

El párrafo transcrito nos ofrece el justo reclamo a deslealtades y a la ruina mental del “Amigo” que traiciona desde el “sitial” que le proporciona grosera impunidad que lesiona la dignidad de un ser humano sensible y recto en todas sus acciones. Recordemos juntos, cada día, amigo y poeta, que no hay más vida que la que vivimos.

Recordemos que el acto de creación literaria en general y en lo particular el alumbramiento poético, es el más personal y solitario de los eventos de tal naturaleza creadora.

De ello la vital importancia de los mecenas en la obtención de los logros en las artes y en la consolidación de los talentos literarios que señalan rumbos en la trayectoria cultural de los pueblos del mundo.

Pasando a los pendientes, en el reencuentro contigo MARIO ARTURO RAMOS, de tus amigos: Eduardo Niebla Álvarez, Pablo Gastélum, Enrique Ibarra y el que escribe, en el taller cultural que cada semana impartes en las instalaciones del despacho profesional de tu hijo Dante, nos encontraremos y desde luego, nos pondremos “al corriente” en los variados y a veces “acalorados temas” que comentamos- excepto el político- por reglamento no escrito.

Me encuentro al redactar estos breves comentarios en el futuro pueblo señorial de San Javier, San Ignacio, en la Ribera del Rio Piaxtla, de donde soy originario.

En pasadas colaboraciones comenté que la espada de la conquista seguida de la cruz jesuítica hizo posible la civilización de lo que precisamente se conoce como la “Ruta de las Misiones”, la cual se extiende, de Sinaloa, a Sonora, Arizona y la Baja California.

Es San Javier la tierra que parió al destacado Coronel Rodolfo T. Loaiza, el gobernador mártir asesinado en el hotel Belmár en la celebración de un baile de coronación de la Reyna del Carnaval de Mazatlán, en el año de 1944; cuna también del culto abogado, Magistrado del Supremo Tribunal de Justicia en el Estado Juan B. Trucios, así como de otros connotados Sanjaviereños que en futuras colaboraciones en este semanario cultural, La Voz del Norte, daré a conocer.

*Notario Público No. 113.

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