Nacional

Rafael y el renacimiento

Por domingo 17 de junio de 2012 Sin Comentarios

Por Alberto Ángel El Cuervo*

—¿Qué ganas de estar ahí, caray… Imagínate la belleza de obras que van a exhibir…

—Es increíble, verdaderamente un icono, un símbolo del Renacimiento…

—Sí, sorprendente, en verdad sorprendente…

—¿De qué hablan..?

—De Rafael y el Renacimiento, decíamos que es verdaderamente sorprendente…

—¡Sí, no manches, es increíble… A poco no!

—Pues sí, en verdad es increíble su maestría, su talento, su legado… Verdaderamente dejó escuela para todas las generaciones artísticas del mundo…

—Bueno, tampoco… Digo, ‘ta bien que el españolito la haga gacho pero no exageren…

—¿Españolito..? Rafael era Italiano…

—No, no, no, no, noooooo… Era español… Estoy absolutamente seguro…

—Estás absolutamente borracho, jajajajajaja…

—¡Claro que no… Digo, sí me eché unos cuantos alipuses pero de que era español, era español… Hasta en sus promociones le dicen: El Divo de Linares… Y digo, sí canta dos tres, el wey, y sí ya lo dábamos por difunto, pero no es para que lo endiosen de esa manera…

—No, compadrito, en verdad que ahora sí no te mediste jajajajajaja… Estamos hablando de Rafael Sanzio, no de Raphael con “h” jajajajajajaja hablamos de Rafael, el Artista, el pintor, el que ha sido considerado uno de los más fieles representantes del renacimiento italiano…

—¡A chingá, chingá… A ver si me vn scilnsooo porque… mmmm!

—Sí, mejor déjenlo que se duerma un rato… Pues el caso es que la exposición del Museo Del Prado, va a ser del 12 de Junio al 16 de Septiembre presentarán “El Último Rafael”… ¡Qué ganas de ir caray..!

La plática, se daba en aquella célebre “Flor de Valencia”, la cantina… Ese rincón donde después de cuatro copas, todos somos hermanos y además nos consideramos con el derecho y el conocimiento para hablar de cualquier tema como todo un docto en la materia… Obviamente el compadre, estaba en otro universo al que le había conducido su condición etílica… Pero, su intervención hizo que él mismo pusiera de manifiesto el poco conocimiento que existe en mucha gente acerca de lo que el Renacimiento, significa y desde luego, por ende, de uno de los más sobresalientes artistas renacentistas: Rafael Zanzio.

Comencemos por el “Renacimiento”: Para hablar acerca de ello, necesariamente tendríamos que referirnos a la parte que se puede pensar en sentido metafórico, como la “muerte” que precede al renacer… Esa etapa, en la humanidad, a la que se ha considerado un tanto injustamente como inmovilista, de oscurantismo y decadencia, es la que conocemos como la “Edad Media”. Y digo injustamente porque no todo fue estancamiento y oscurantismo, pero ya profundizaremos en ello en otra oportunidad… El caso es que posteriormente a la Edad Media, dada entre los siglos V y XV, surge junto con el llamado Humanismo (igualmente digno de tratarse aparte), una corriente renovadora en todos los aspectos… Surge en la Ciudad de Florencia, concretamente, lo que conocemos como el “Renacimiento”. Florencia, en ese entonces, era una ciudad pequeña y cerrada, de gran prosperidad debido al trabajo de la madera y la seda básicamente… Era esa Florencia una comunidad de contrastes, pujante, atrevida a todo, lo bueno y lo malo… Pujante, tanto en lo económico como en lo espiritual, en la ciencia y el arte que crecía cotidianamente… Curiosamente, en Florencia, la cuna misma del Renacimiento, tan importante en el arte mundial de todos los tiempos ¡no había escuelas de arte! De esta manera, cuando un joven mostraba ser talentoso, sensible e interesado en prepararse, tenía que convertirse en aprendiz de algún Maestro ya reconocido… El Maestro le asignaba tareas diversas dentro del trabajo de la madera, la pintura, la escultura o la Arquitectura… Durante mucho tiempo, no era más que un asistente del Maestro y de manera cotidiana, se le obligaba a dibujar con modelo vivo… Poco a poco se iba adentrando en el conocimiento de los colores y pigmentos, la carpintería, la albañilería y otras labores menores, hasta que el Maestro consideraba que había aprendido todo lo que él podía enseñarle y pasaba del mismo modo a absorber el conocimiento integral, universal, con otro Maestro de mayor preparación. Así, un día, el aprendiz, llegaba a ser un nuevo Maestro quien tomaba a su cargo a otro joven talentoso para su preparación. El arte, pues, floreció en Florencia… Curiosa tautología… El renacimiento se extendió a todos los sitios de Europa… Se le dio este nombre, porque posterior a la caída del Imperio Bizantino, el arte clásico de los griegos, decae, desaparece, muere para dar lugar al Medioevo… Y al término de esta, la Edad Media, se retoma, esa escuela clásica del arte para el renacer en Florencia. No sólo fue el Renacimiento próspero en cuanto al arte, sino también en las Ciencias, tanto naturales como humanas… Y desde luego, surgieron muchos, muchísimos artistas con una gran preparación justamente “renacentista”, universal, integral tales como Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel y desde luego, Rafael Sanzio, entre muchos otros. Nacido en Urbino, en Italia central, Rafael, como todos los renacentistas, comienza de aprendiz… Hijo de un pintor y poeta considerado segundón en ambas ramas, da mucho de qué hablar por su talento desde los once años de edad… Así, apenas a los 16 años se convierte en aprendiz de Perugino, uno de los más afamados y preparados Maestros de la Italia central… A los 19 años, ya considerado un Maestro, Rafael llega a Florencia, donde se enfrenta a la dura competencia de artistas por demás talentosos y preparados que en muchas ocasiones reaccionan contra él motivados por una envidia propia de la época. De este modo, se cuenta que en una ocasión, Miguel Ángel (Michelangelo Buonarroti), el pintor de la capilla sixtina, lo descubre en un intento de Rafael por saludarlo que interpreta como intento de espionaje y de forma agresiva y grosera, lo corre con insultos por espía de su obra… Rafael, se convierte rápidamente en un afamado y solicitado artista, al grado de que antes de que el propio Rafael tuviera conciencia de su prestigiosa fama, ya tenía un taller de “Fresco” con 50 asistentes a su cargo… Su prestancia y bonhomía, además de su fama y talento, motivan que muchas mujeres, se rindieran ante él… Y no obstante que se comprometió en matrimonio con la hija de un Cardenal, él realmente estaba enamoradísimo de “La Formarina”, la hija del panadero, quien fuera su modelo para uno de los más bellos cuadros de Rafael: La Madona Sixtina en el cuadro “La Madona con Santa Bárbara, el Papa Sixto II y los Ángeles” Este cuadro fue de los más apreciados de todas las Madonas… Rafael, vivió de manera tan intensa como rápida y breve… Así, con tan sólo 37 años de edad, debido al exceso de trabajo, cae con fiebres que lo llevan a la muerte en diez días… Su cuerpo, reposa atrás de uno de sus mejores cuadros: “La Transfiguración de Cristo”… Así, Rafael no obstante su corta vida, se convierte por antonomasia en representante amadísimo del Renacimiento italiano…

—Pues insisto, es increíble su participación en el Renacimiento siendo tan joven y talentoso…

—¡Ahhhh, eso síiii… Incrrrreibleee, volvió a nacer, después del transplante el divo de Linares..!

—¡Que no hablamos de ese, compadrito! Mira, mejor sigue con tu siestecita, ándale… Salud… por Rafael y el Renacimiento…

*Cantante, compositor y escritor.

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