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Controversias acerca de los valores en los docentes. Culpabilidad y actitud responsable y creativa

Por domingo 10 de junio de 2012 Sin Comentarios

ln memoriam al gran maestro y amigo: Profr. Manuel de los Ríos Cárdenas, fallecido el 02 de mayo. Por sus enseñanzas y agudos cuestionamientos al ser docente…

(Quinta y última parte)

Por Fidencio López Beltrán*

Idealistas y utopías posibles

El quinto y último elemento de los embrollos o ataduras de la culpabilidad que sufren los docentes, es el relativo a que sin dejar de ser romántico (reconoce la utopía como posible para el lograr cambio social), ha ido abandonando el ideal de visualizarse como intelectual transformador para que asuma ahora en el nuevo liderazgo estratégico que le exige la nueva sociedad. En los últimos años ha sido socialmente adjetivado ambivalentemente como “el profesional más valioso para la patria hasta el más baquetón del país” (2006). Sin embargo, si se ha demostrado que al menos es un intelectual muy valioso (Díaz Barriga, Carrizales, Giroux, Apple), que es un líder y que su inteligencia puede contribuir a transformar dinámicamente al ser humano frente a los nuevos retos que la sociedad del conocimiento y la sociedad del aprendizaje han convocado a su organización: la escuela y la universidad.

El mundo de la reconstrucción social y el de la crítica que años atrás eran parte de su reflexión cotidiana, ahora lo mantienen en una lucha cuyo ideal es representar a ese nuevo líder docente que tenga la competencia técnica, superar las apariencias de su perfeccionamiento profesional hasta “cumplir” con las tareas asignadas, dejando poco tiempo para sus sueños y esperanzas de la utopía como algo posible; pero sus culpabilidades se mantienen y se incrementan en este siglo XXI, que es campo fértil, habiéndole reconocido ya como el siglo de la depresión emocional.

Ahora podemos observar que el docente halló un nuevo confort a pesar de que la única constante sea la incertidumbre: ha venido anclándose a un sistema que le asegura paradójicamente, que por la vía individual logra avanzar laboralmente, demostrando sus méritos docentes (acumulación de puntos por su preparación y por las buenos créditos que sus alumnos o la autoridad le reconocen en su desempeño) y que por la vía colectiva, también le puede ir mejor, incluso, le prometen más puntos y más salario. Los investigadores del campo social y educativo, han hecho aportaciones para que los tomadores de decisiones, puedan comprender y transformar la realidad contextualizada desde los nuevos paradigmas emergentes que ponen su acento en lo más valioso que son: la persona y sus colectivos de trabajo situados (el trabajo colegiado, el colaborativo, el cooperativo y el trabajo en equipo), cuyos reportes científicos y experiencias monográficas no dejan duda alguna de su pertinencia como tampoco de su complejidad y dificultades para su operatividad.

Consideraciones y reflexiones finales

Para finalizar, este trabajo, enseguida anoto algunos ejes de reflexión y de desarrollo institucional que pueden ayudar a resolver estos embrollosataduras de las culpabilidades de los docentes:

a) Superar las culpabilidades del plano emocional y superar sus con secuencias prácticas, distiguiendo los falsos problemas morales y valorales de los emocionales. Es necesario asumir (en la estructura educativa y en sus correspondientes estrategias políticas) que la salud de los docentes merece apoyos y programas especializados para los profesionales de la educación.

b) Promover y experimentar el trabajo cooperativocolaborativo y la colegialidad. Para ello se requiere edificar una empresa con más creatividad e innovación, que tengan plena confianza entre los mismos participantes como colectivo que privilegia a las personas con competencias para poner en práctica estrategias y niveles de relación tanto en personal como en lo profesional.

c) El perfeccionamiento-desarrollo profesional del docente debe presentar una transversalidad relacional que haga converger su interés del crecimiento disciplinar y pedagógico con su vida personal y con los requerimientos del desarrollo institucional.

d) Asumir la transformación de la organización escolar como obra colectiva, con liderazgos creativos, innovadores e inteligentes, cuya capacidad sea promover una cultura de trabajo permanente mediante la planeación e investigación de todo tipo y nivel.

BIBLIOGRAFÍA

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Díaz, Carlos (2004).- Educar en valores. Ed. Trillas. México.

Fernández del Paso, Felipe (2011).- La culpa es del espejo. Ed. Planeta. México.

Hargreaves, Andy (1999).- Profesorado, cultura y postmodernidad (cambian los tiempos, cambian los profesores). Ed. Morata. Madrid.

Latapí, Pablo (1979).- Política Educativa y valores nacionales. Ed. Nueva Imagen SA. México.

Ortega, Mínguez y Gil (1999).- Valores y Educación. Ed Ariel, SA. Barcelona.

Rivera Morales, Alicia y Lucía Rivera Ferreiro (2006).- Organización, gestión y dirección de instituciones educativas: reflexiones y propuestas. Ed. UPN-Ajusco. México.

Santos Guerra, Miguel Ángel (2006).- “Organizaciones que aprenden” en: Rivera Morales, Alicia y Lucía Rivera Ferreiro (2006).- Organización, gestión y dirección de instituciones educativas: reflexiones y propuestas. Ed. UPN-Ajusco. México. Pp: 9-37.

Schmelkes, Sylvia (2004).- La formación de valores en la educación básica. Ed. SEP. Colección Biblioteca para la actualización del maestro. México.

*Doctor en Pedagogía/UNAM. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

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