Estatal

¡Viva Buelna!

Por domingo 4 de marzo de 2012 Sin Comentarios

Por Joaquin López*

Ya transcurrieron más de tres cuartos de siglo desde que dos de las mejores plumas mazatlecas de la época escribieran sendas biografías noveladas sobre Rafael Buelna Tenorio. Con varias reediciones, la más leída ha sido “Las Caballerías de la Revolución” de José C. Valadés (Ed. Botas, 1937).

Dado su carácter poético, “Grano de Oro” (Ed. Botas, 1936) pasó prácticamente desapercibida; su título proviene de uno de los apodos de Buelna, su autor Baltasar Izaguirre dice que el alias fue obsequio de las hembras “en ritmo a su valor, y a su apariencia aniñada…”, sobre esto existe una segunda versión que me contó un pariente lejano de Buelna, que aunque vulgar no podemos descartar pues alude a los genitales del guerrillero. “Buelnita” fue el nombre que usaron los oficiales veteranos que por su facha, rehusaban dirigirse a él como general.

Sinaloa es un pueblo de cantores y músicos de talla internacional personificados en Lola y Pedro y las bandas de música sinaloense cuyos estilos están bien demarcados por las tres regiones de nuestra geografía. Ambos autores narran la pasión del guerrillero por la música y el amor por su novia Luisa, al recrear la hazaña de llevar serenata acompañado de “El Ciego” Sebastián, el director de su banda, burlando la vigilancia del ejército huertista que custodiaba Tepic.

La tradición de la banda militar en Sinaloa la establece el gobernador Plácido Vega en la segunda mitad del siglo XIX y perdura por toda la dictadura de don Porfirio Díaz. La Brigada Buelna, fiel a esa práctica, celebra sus triunfos de 1913 y 1914 con su banda dirigida por Sebastián García, originario de Concordia. En Santiago Ixcuintla, Nayarit se incorpora como subdirector de la misma y con el grado de capitán 1º el profesor, compositor y músico, Severiano M. Moreno, escuinapense nacido en El Rosario cuyas composiciones se siguen escuchando pues distintas bandas de Sinaloa y Nayarit conocen su música. Durante las honras fúnebres de don Severiano, el cronista de El Rosario Carlos Hubbard, recordó que en su cuna conoció la melodía “Morena” que su madre le tarareaba, de esto hace exacto un siglo, pues la familia de don Carlos va a celebrar todo el año el centenario de su nacimiento en 1912.

En el “depot” (estación) de Escuinapa, Severiano compuso ¡Viva Buelna!, marcha que todavía resuena de Mocorito a Nayarit. Servía a Buelna, como jefe de su estado mayor, Juan de Dios Bátiz, (a) El Guacho, al cual Severiano compuso “Viva Bátiz”, y en Concordia compuso y dedicó a su amigo Sebastián, “Oficiales y parranderos”. Don Severiano fue maestro de primaria de varias generaciones en Cacalotán y Escuinapa, destaca entre sus alumnos Antonio Toledo, ex gobernador del estado, quien fuera uno de los promotores del monumento que en honor a Severiano se erigió en Escuinapa.

El poeta Izaguirre advierte en aquél lejano 1936 que “Quizás todavía no suene la hora de las rectificaciones. Quizás no haya transcurrido el tiempo indispensable, sobre los hombres y los nombres, para merecer el holocausto inmarcesible en los jardines de la inmortalidad.” Todo indica que por fin ha llegado la hora de la inmortalidad para Buelna pues este marzo de 2012, la empresa fílmica Cuatro Soles en coproducción con nuestra máxima casa de estudios y otras entidades culturales, inician el rodaje de la película “El Ciudadano Buelna” para concluir en diciembre. Su dirección quedó a cargo del cineasta Felipe Cazals. Luego de breve intercambio con los encargados de la producción, sugerimos incluir en la musicalización del filme, entre otras piezas, la partitura “Viva Buelna” de Severiano M. Moreno.

Otro soldado que anduvo con Buelna fue Mariano Rivas, antes de la Revolución era un sastre que vivía en Escuinapa; llegó a ocupar altos cargos como el de presidente municipal de Mazatlán (1936) y según su propio testimonio, junto con Severiano inició su labor patriótica en 1912 “…en contra del porfirismo y el zapatismo juntamente con los soldados de Casimiro Rendón, Francisco (a) el Gacho, Guillermo Nelson y Jesús Cisneros”.

En uno de los capítulos más oscuros de la historia de Sinaloa, el general Nelson (a) El Gringo fue el candidato a gobernador perdedor, con todo y que iba en la misma fórmula de Plutarco Elías Calles, éste gana la contienda contra el general Ángel Flores, otro de los firmantes del Plan de Hermosillo, mejor conocido como de Agua Prieta. Curiosamente el gobierno del Estado quedó en manos de Alejandro R. Vega, un desconocido personaje supuestamente originario de El Fuerte, Sinaloa y aliado de Ángel Flores, que entonces mandaba civil y militarmente en Sinaloa a la sombra de Obregón. Fue en esos años turbulentos que muchos generales en distintos estados, pierden la vida asesinados, envenenados o como “El ciudadano Buelna”, eligen morir en el campo de batalla.

Estaremos pendientes de este importante suceso en los anales de la historia de Sinaloa.

*Cronista de Teacapán, Sinaloa.

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