Nacional

La muerte de un poeta

Por domingo 13 de noviembre de 2011 Sin Comentarios

Por Mario Arturo Ramos*

El pesado pasado me sepulta,
los días vienen con cansado vuelo
y vuelven a alejarse sin haber reinado.
Canción de los días (fragmento) Tomás Segovia

El lunes 7 de noviembre a las 14.30 horas en la ciudad de México, murió el poeta Tomás Segovia, a la edad de 84 años. Esa tarde otoñal se cerró el libro del poeta, novelista, traductor, ensayista, nacido en Valencia, España, el 21 de mayo de 1927, que llegó al país con motivo de la guerra civil de su patria. Por eso se le consideraba a Tomás, un poeta entre dos tierras: México y España. Octavio Paz opinaba sobre su oficio. “Segovia es el poeta que busca la claridad y presiente que esa claridad es idéntica al vacío e idéntica a la realidad. Por su transparencia es aterradora.” Por su parte el aeda decía: que la poesía es crear sentido. Pero no utilizo el crear como aquello de Dios creó, sino como descubrir. La poesía no se produce sola, no hay una ley inexorable que la produce. Hay que descubrirla, no inventarla. Nadie puede inventar nada.”

Quererte cuando llueve
establecer nuestro lecho de espumas
en medio de una selva de aguas ágiles
ruborizar el verde corazón de la lluvia
tomar por nuestra cuenta el cumplimiento
de su latido atomizado
autorizar su delirio de errancia
querernos sin palabras junto a su rito absorto
guardar para sus dedos ateridos un fuego
caldear una piedra de amor bajo la lluvia
querernos cuando llueve para que llueva a gusto…
Sentencias amorosas (fragmento)

El exilio español producto de la terrible conflagración entre fascistas y republicanos, encontró en la República Mexicana un lugar de asilo para los libertarios, su presencia en nuestras tierras nutrió de inteligencia y creatividad a la cultura: huyendo de los hordas franquistas se instalaron en México mentes preclaras que aportaron su talento y esfuerzo al desarrollo cultural mexicano. Los nombres son múltiples, León Felipe, Rodolfo Halffter, Jesús Bal y Gay, Simón Tapia Colman, Víctor Rico Galán, etc. etc., los nombres y las obras podrían llenar páginas y páginas con aportaciones y vivencias que nos honran, a ellos pertenece Tomas Segovia.

El día
está tan bello
que no puedo mentir
comemos de su luz nuestro pan de verdad.
Confesión ( fragmento)

Tomás Segovia fue un poeta reconocido y leído, entre sus logros y reconocimientos se encuentran: Premio Octavio Paz 2000, Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo 2005, Internacional de Poesía Federico García Lorca 2008, Xavier Villaurrutia 1973, Alfonso X de traducción en 1982 y 1984. Su obra poética fue generosa y lúcida y debemos mencionar que su último trabajo publicado fue la novela: “Cartas de un jubilado” en el 2010. En mi anterior entrega a La Voz del Norte, escribí que “Después de la muerte… la poesía”, creo que en la historia del poeta valenciano/chilango el título es justo, por eso para despedirlo nada mejor que su poesía:

No tendré paz
hasta que incendie el tiempo
tendré que asesinar el hoy y abrirle el vientre
forzar a fuego y hierro una salida
de este final de ruta acorralado…
Planto (fragmento)

*Investigador y autor.

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